Marea humana en Copacabana despide el 2025, año de la tregua en Gaza y del regreso de Trump
Una marea humana tapizó las famosas arenas de Copacabana en la tradicional celebración del "Reveillon" de Rio de Janeiro para despedir el 2025, un año marcado por conflictos como el de Gaza y el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
La fiesta carioca en la popular playa brasileña ha sido reconcida por el Libro Guinness de los Récords. Las autoridades de Rio de Janeiro esperaban unos 2,5 millones de asistentes.
Vestida en su mayoría de blanco, como dicta la tradición relacionada a Iemanjá, diosa del mar en religiones afrobrasileñas, la multitud se agolpó en la extensa costa carioca para disfrutar de conciertos de músicos legendarios como Gilberto Gil y de los famosos fuegos artificiales, el momento más esperado de la noche.
"Había escuchado que era algo masivo, pero con todo me parece súper bien, hay mucho civismo acá, mucho orden. Me parece espectacular que tengan esto gratis para todo el mundo", dijo a la AFP en la orilla de la playa Harrie Fox, un colombiano de 48 años que viajó con su novio a vivir el famoso festejo.
En Sídney, la autoproclamada "capital mundial del Año Nuevo", los preparativos de la Nochevieja han tenido, sin embargo, un sabor amargo.
Hace apenas dos semanas, dos hombres irrumpieron en una fiesta judía en la popular playa de Bondi y mataron a 15 personas, la masacre más grave registrada en el país en tres décadas.
Una hora antes de medianoche, las fiestas se pararon para un minuto de silencio mientras el puente de la bahía de Sídney se iluminaba de blanco como símbolo de paz.
"La alegría que solemos sentir al comienzo de un nuevo año se ve atenuada por la tristeza del antiguo", afirmó el primer ministro australiano, Anthony Albanese, en un mensaje de video.
Aun así, cientos de miles de espectadores abarrotaron el puerto de Sídney para observar las nueve toneladas de pirotecnia que se lanzaron a partir de medianoche.
En Hong Kong, el tradicional despliegue de fuegos artificiales fue cancelado en homenaje a las 161 personas que murieron en noviembre en un incendio en un conjunto de edificios residenciales.
- Champán en la Torre Eiffel -
En París, los juerguistas se congregaron cerca de la Torre Eiffel donde abrieron botellas de champán, mientras multitudes bailaron para recibir el nuevo año en la calle Hogmanay de Edimburgo.
El regreso en enero al poder del presidente estadounidense Trump también marcó la agenda internacional, que arrancó con una ofensiva arancelaria que sumió a los mercados en el caos.
"Nuestro país está más 'caliente' que nunca. ¿No es estupendo tener una FRONTERA FUERTE, sin inflación, un ejército poderoso y una gran economía? ¡Feliz Año Nuevo!", dijo el martes en su plataforma Truth Social.
Bajo la mano de Trump, Washington también ha aumentado su presencia militar en el Caribe, con numerosos ataques contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes y el bloqueo de los petroleros sancionados que entran o salen de Venezuela, en una escalada sin precedentes con Caracas.
"Este no es el final, este es el principio", dijo a la AFP Pedro Gómez, indígena maya de 29 años al llegar el martes al aeropuerto de la capital guatemalteca en uno de los últimos vuelos del año con deportados desde Estados Unidos.
- Mundial y misiones espaciales -
El resto de América Latina también se prepara para festejar el Año Nuevo.
En Ecuador, el 2025 cierra con un nuevo récord de homicidios, en su mayoría relacionados con la violencia impuesta por bandas del crimen organizado.
Entre enero y noviembre más de 8.300 personas fueron asesinadas en Ecuador, según el ministerio del Interior.
"Espero que pueda llegar un poco de paz al país. Detrás de cada víctima del crimen organizado, de la delincuencia, hay familias enteras que sufren", declaró Rosa Ríos, una ama de casa de 60 años que vive en la provincia de El Oro.
"La esperanza que tengo es que vengan personas a invertir, haya fuentes de trabajo, para que también los servicios de salud y los servicios a los que tenemos acceso los pensionados puedan estar en condiciones adecuadas", dijo Enrique Flores, de 61 años.
"Tengo mucha fe y mucha esperanza de que Argentina vuelva a repetir esa hazaña tan grande", dijo Celeste Meza, de 40 años, empleada de limpieza.
(P.Werner--BBZ)