Berliner Boersenzeitung - En plena crisis, las bibliotecas son "lugares cálidos" para los británicos desfavorecidos

EUR -
AED 4.126877
AFN 73.042306
ALL 90.732025
AMD 404.675577
ANG 2.011226
AOA 1031.579134
ARS 1738.971927
AUD 1.603809
AWG 2.022704
AZN 1.912106
BAM 1.95229
BBD 2.262572
BDT 139.858543
BGN 1.964081
BHD 0.424037
BIF 3382.411084
BMD 1.123725
BND 1.436018
BOB 13.62039
BRL 6.13565
BSD 1.1234
BTN 106.258009
BWP 15.422448
BYN 3.351973
BYR 22025.002405
BZD 2.259318
CAD 1.569961
CDF 2601.42297
CHF 0.917488
CLF 0.027565
CLP 1084.877862
CNY 7.499232
CNH 7.499491
COP 3628.911315
CRC 510.273478
CUC 1.123725
CUP 26.960527
CVE 111.132095
CZK 24.290654
DJF 199.707855
DKK 7.475244
DOP 68.085395
DZD 152.777141
EGP 61.487944
ERN 16.855869
ETB 184.371571
FJD 2.521868
FKP 0.837477
GBP 0.833744
GEL 2.916069
GGP 0.837477
GHS 13.070384
GIP 0.837477
GMD 83.155249
GNF 9950.58139
GTQ 8.584718
GYD 235.362644
HKD 8.815563
HNL 30.192715
HRK 7.606503
HTG 147.175388
HUF 362.780447
IDR 20367.508602
ILS 3.544114
IMP 0.837477
INR 106.209675
IQD 1703.038043
IRR 2116432.483957
ISK 136.622356
JEP 0.837477
JMD 178.059859
JOD 0.796692
JPY 177.9918
KES 145.994621
KGS 98.269949
KHR 4567.746825
KMF 495.562858
KPW 1011.352108
KRW 1507.206256
KWD 0.349249
KYD 0.936109
KZT 507.706843
LAK 25291.302732
LBP 100595.540231
LKR 373.797934
LRD 190.964957
LSL 18.491582
LTL 3.318067
LVL 0.67973
LYD 7.203049
MAD 10.97367
MDL 20.147597
MGA 5073.832411
MKD 61.568264
MMK 2359.283231
MNT 4043.259132
MOP 9.076995
MRU 45.69503
MUR 52.916348
MVR 17.367167
MWK 1947.863194
MXN 20.912068
MYR 4.566481
MZN 71.817352
NAD 18.491254
NGN 1513.004874
NIO 41.335681
NOK 10.447223
NPR 170.012815
NZD 1.998466
OMR 0.432073
PAB 1.12347
PEN 3.877329
PGK 5.040937
PHP 71.1829
PKR 310.748194
PLN 4.388314
PYG 6811.752889
QAR 4.095536
RON 5.343083
RSD 117.631313
RUB 91.919466
RWF 1653.013274
SAR 4.221091
SBD 9.047913
SCR 15.396763
SDG 675.919172
SEK 10.937015
SGD 1.436845
SHP 0.837788
SLE 25.744358
SLL 23563.948204
SOS 642.039938
SRD 42.211592
STD 23258.830688
STN 24.456464
SVC 9.829327
SYP 14610.667058
SZL 18.481607
THB 37.745134
TJS 10.362784
TMT 3.944273
TND 3.34808
TOP 2.705659
TRY 56.239158
TTD 7.615173
TWD 36.898734
TZS 2977.867942
UAH 51.157821
UGX 4611.790366
USD 1.123725
UYU 45.167987
UZS 13356.747669
VES 1000.15603
VND 28884.779302
VUV 134.253995
WST 3.123178
XAF 655.957
XAG 0.021506
XAU 0.000276541404
XCD 3.036922
XCG 2.024479
XDR 0.794532
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.395609
ZAR 18.42306
ZMK 10114.86949
ZMW 22.782835
ZWL 361.838867
SSP 6456.882113
MXV 2.353893
En plena crisis, las bibliotecas son "lugares cálidos" para los británicos desfavorecidos
En plena crisis, las bibliotecas son "lugares cálidos" para los británicos desfavorecidos / Foto: Justin Tallis - AFP

En plena crisis, las bibliotecas son "lugares cálidos" para los británicos desfavorecidos

"Es un lugar caliente al que acudir dado el coste de la calefacción", afirma Marina Flynn, que pasa el día en una biblioteca de la ciudad inglesa de Ipswich, donde se refugian cada vez más personas con dificultades para pagar sus facturas.

Tamaño del texto:

"Este invierno hace tanto frío dentro de mi casa como fuera", dice Flynn, de 54 años, a la AFP un día de finales de enero en que los termómetros marcan 5º C.

Está desempleada, así que desde hace un año acude con regularidad a la biblioteca Chantry para calentarse, entretenerse y también porque aquí se distribuyen alimentos y artículos de aseo.

El Reino Unido, donde la inflación supera el 10% desde hace meses, vive una grave crisis del coste de la vida y millones de británicos ya no pueden permitirse una alimentación y una calefacción adecuadas.

Las bibliotecas municipales y otros centros o locales municipales actúan como refugios con calefacción para los residentes más desfavorecidos.

"Recurro mucho al banco de alimentos (...) ya no puedo permitirme comprar comida", añade Flynn, mientras lee un libro sentada y tiene que forzar la voz para hacerse oír sobre el revuelo provocado por niños y bebés que vienen con padres o niñeras para participar en una actividad musical.

Ante esta ampliación de su papel, las bibliotecas públicas del Reino Unido, financiadas por los ayuntamientos pero que sufrieron enormes recortes desde la crisis financiera de 2008, han tenido que empezar a recaudar fondos extra o recurrir a voluntarios.

Dada la inflación y las facturas de electricidad por las nubes, la asociación Cilip publicó directrices para los organismos, como iglesias o salas municipales, que quieran instalar estos "lugares cálidos".

- Vulnerabilidad múltiple -

"Estos servicios son muy utilizados" en "zonas de vulnerabilidad múltiple", que concentran a la vez pobreza, residentes ancianos y personas con problemas de adicción, explica a la AFP Nick Poole, director ejecutivo de Cilip.

Pero las bibliotecas, presionadas para ofrecer cada vez más servicios, se enfrentan ellas mismas a unos gastos desorbitados: "les cuesta sobrevivir, la calefacción sale cara", afirma Poole.

El gobierno conservador de Rishi Sunak financia una parte de las facturas de electricidad y gas este invierno, pero tanto los hogares como las empresas siguen pagando mucho más que hace un año, antes de la invasión de Ucrania, que provocó un aumento brutal de los precios mundiales.

Para contribuir en su ayuda a los residentes de esta zona desfavorecida de Ipswich (sudeste), la pequeña cafetería situada en un rincón de la biblioteca, tras las ordenadas estanterías de libros, ofrece gratuitamente bebidas calientes y sopas los domingos.

"Tenemos clientes que vienen y están tristes, y les ayudamos en todo lo que podemos", dice Mark Dyer, el dueño del café.

Poole considera que es una "extensión natural del papel de las bibliotecas" ofrecer un espacio acogedor, cálido y seguro para todos, aunque las personas que se encuentran en situaciones precarias a menudo se nieguen a hablar de ello, por pudor o vergüenza.

"A la gente no le gusta admitir que tiene problemas. Quienes utilizan los servicios de apoyo al coste de la vida no hablan mucho de ello", afirma.

Los visitantes cuyas necesidades no pueden ser atendidas por la biblioteca son enviados a otros grupos u organismos de apoyo.

Más tarde, un grupo de mujeres se reúne para tejer. La ropa donada se almacena en estanterías junto a la entrada de la biblioteca.

"Ya teníamos ropa para donar antes de que empezara la crisis del coste de la vida", dice Vicki Mann, directora de la biblioteca Chantry.

Pero ahora los artículos para adultos se han unido a las prendas para niños y la ropa se va tan rápido que nunca hay suficiente para todos, asegura.

(P.Werner--BBZ)