Berliner Boersenzeitung - La comunidad científica teme perder Twitter

EUR -
AED 4.261686
AFN 72.518126
ALL 96.160795
AMD 437.916051
ANG 2.076902
AOA 1063.92807
ARS 1620.894064
AUD 1.65476
AWG 2.088408
AZN 1.970846
BAM 1.960559
BBD 2.333294
BDT 142.143832
BGN 1.983186
BHD 0.438036
BIF 3440.071491
BMD 1.160226
BND 1.482153
BOB 8.005606
BRL 6.107314
BSD 1.158512
BTN 108.276243
BWP 15.830087
BYN 3.449425
BYR 22740.438859
BZD 2.329825
CAD 1.592922
CDF 2637.194957
CHF 0.913069
CLF 0.026782
CLP 1057.500432
CNY 7.982935
CNH 7.992499
COP 4304.857894
CRC 540.299947
CUC 1.160226
CUP 30.746002
CVE 110.511356
CZK 24.46604
DJF 206.195291
DKK 7.470861
DOP 69.468586
DZD 153.532302
EGP 60.725563
ERN 17.403397
ETB 182.590661
FJD 2.570366
FKP 0.869614
GBP 0.864444
GEL 3.150049
GGP 0.869614
GHS 12.652281
GIP 0.869614
GMD 84.69697
GNF 10186.788649
GTQ 8.873541
GYD 242.374636
HKD 9.089
HNL 30.769327
HRK 7.532537
HTG 151.73507
HUF 387.533623
IDR 19593.904666
ILS 3.61486
IMP 0.869614
INR 108.143086
IQD 1519.896679
IRR 1525755.822399
ISK 143.5661
JEP 0.869614
JMD 182.474533
JOD 0.822673
JPY 183.805982
KES 150.249669
KGS 101.462002
KHR 4658.309039
KMF 493.095954
KPW 1044.208436
KRW 1724.026537
KWD 0.355575
KYD 0.96546
KZT 558.403878
LAK 25002.880951
LBP 103898.280487
LKR 363.7774
LRD 213.013821
LSL 19.64241
LTL 3.425847
LVL 0.701809
LYD 7.419668
MAD 10.862015
MDL 20.262537
MGA 4832.343022
MKD 61.659959
MMK 2435.840288
MNT 4138.470064
MOP 9.347333
MRU 46.536872
MUR 54.286865
MVR 17.925481
MWK 2015.313859
MXN 20.626976
MYR 4.570713
MZN 74.149944
NAD 19.514851
NGN 1598.061442
NIO 42.603704
NOK 11.306181
NPR 173.227569
NZD 1.978238
OMR 0.446111
PAB 1.158457
PEN 4.029485
PGK 4.995357
PHP 68.941816
PKR 323.992893
PLN 4.256674
PYG 7570.409943
QAR 4.227895
RON 5.094786
RSD 117.392846
RUB 95.0483
RWF 1693.93065
SAR 4.355637
SBD 9.341816
SCR 17.754023
SDG 697.295937
SEK 10.810097
SGD 1.479793
SHP 0.87047
SLE 28.483818
SLL 24329.381573
SOS 663.067502
SRD 43.318793
STD 24014.345491
STN 24.559088
SVC 10.136169
SYP 128.279334
SZL 19.549569
THB 37.48982
TJS 11.068989
TMT 4.060793
TND 3.37041
TOP 2.793546
TRY 51.40987
TTD 7.864889
TWD 36.94854
TZS 3010.787548
UAH 50.865882
UGX 4373.522573
USD 1.160226
UYU 47.204794
UZS 14160.564212
VES 529.648437
VND 30561.525509
VUV 138.329272
WST 3.164856
XAF 657.53334
XAG 0.016773
XAU 0.000263
XCD 3.13557
XCG 2.087778
XDR 0.819211
XOF 659.593761
XPF 119.331742
YER 276.888123
ZAR 19.463841
ZMK 10443.420318
ZMW 22.445875
ZWL 373.592451
La comunidad científica teme perder Twitter
La comunidad científica teme perder Twitter / Foto: Douglas E. CURRAN - AFP/Archivos

La comunidad científica teme perder Twitter

Desde hace días, médicos, virólogos, infectólogos y epidemiólogos multiplican los mensajes en Twitter, indicando a sus suscriptores cómo seguirlos en otras plataformas, en caso de que la red social comprada por el multimillonario Elon Musk colapse.

Tamaño del texto:

Tras la adquisición a fines de octubre, la empresa del logotipo del pájaro azul despidió a la mitad de sus 7.500 empleados, y varios cientos renunciaron, lo que generó preocupaciones sobre la capacidad de la red para seguir operando. La imprevisibilidad de su nuevo jefe también hace temer medidas que alterarían la esencia de la plataforma.

Desde la pandemia de covid-19, muchos expertos médicos han hecho de Twitter una herramienta valiosa: para obtener información, compartir sus investigaciones, comunicar mensajes de salud pública o incluso forjar relaciones laborales con colegas.

La pandemia "creo que realmente ha sido un punto de inflexión en el uso de las redes sociales como recurso para los investigadores", indicó a la AFP Jason Kindrachuk, virólogo de la Universidad de Manitoba, en Canadá.

En enero de 2020, el covid-19 comenzó a extenderse por todo el mundo. Estudios en todos lados buscaban comprender cómo se propagaba el virus y cómo protegerse mejor contra él. Las investigaciones se compartían de inmediato en Twitter para responder a la ansiedad de los profesionales de la salud y del público en general.

Fue el advenimiento de los "preprints", o primera versión de un estudio científico, antes de que fueran revisados por pares y publicados en una revista reconocida.

"En medio de una pandemia, la capacidad de compartir información rápidamente es fundamental para la traducción y difusión del conocimiento, y Twitter puede hacerlo de una manera que normalmente no es factible para libros de texto o revistas" especializadas, subrayó en abril de 2020 el Canadian Journal of Emergency Medicine.

En Twitter, el proceso de verificación de los resultados se lleva a cabo casi en vivo y en directo y los científicos comparten públicamente sus interpretaciones y críticas de cada nuevo estudio. Esto puede tener a veces un efecto perverso: ciertas obras reciben una atención que no merecen, y quienes no son especialistas se expresan sobre temas ajenos a su campo.

- Colaboración internacional -

Gracias a Twitter, muchos expertos también han comenzado a trabajar juntos, de forma remota.

"Hay personas con las que trabajo ahora a partir de relaciones que nacieron en Twitter. Pensar que eso podría cambiar en un futuro cercano es una fuente de preocupación y pesar", dijo Jason Kindrachuk, un especialista sobre el ébola en Africa que tiene 22.000 seguidores.

Más allá de la pura investigación, la red social también juega un papel importante en términos de comunicación con los políticos y el público en general.

Cuando apareció la variante ómicron a finales de 2021, "nuestros colegas de Sudáfrica y Botsuana compartieron públicamente esta información a través de Twitter", subrayó Kindrachuk, "lo que permitió que muchos países comenzaran a prepararse".

El impacto es aún mayor ya que Twitter ha sido desde siempre muy frecuentado por otro grupo de profesionales: los periodistas.

"Debido a que Twitter es una plataforma muy seguida por los periodistas, ayuda" a amplificar el mensaje, luego susceptible de llegar a los medios tradicionales, señaló Celine Gounder, una experta en enfermedades infecciosas con 88.000 suscriptores.

Ante la preocupación por el futuro de la red de Musk, Gounder contó a la AFP que había trasladado una discusión privada con una decena de colegas a la aplicación de mensajería Signal, y que relanzó sus publicaciones en la red profesional LinkedIn y la plataforma Post News.

Muchos expertos están compartiendo su nombre de perfil en Mastodon, una red rival de Twitter, y otros un enlace a su hilo de noticias en la plataforma Substack.

En caso de un problema con Twitter, "nos adaptaremos", aseguró Kindrachuk. "Encontraremos otras plataformas de redes sociales para hacer esto, pero llevará tiempo y, lamentablemente, las enfermedades infecciosas no esperan a que encontremos nuevos mecanismos para comunicarnos".

(Y.Berger--BBZ)