Berliner Boersenzeitung - Los últimos cazadores-recolectores de Tailandia reclaman derecho a la tierra

EUR -
AED 4.40073
AFN 77.889237
ALL 96.565296
AMD 450.308762
ANG 2.145042
AOA 1098.835801
ARS 1728.845766
AUD 1.712986
AWG 2.158427
AZN 2.039701
BAM 1.954094
BBD 2.3937
BDT 145.233212
BGN 2.012379
BHD 0.451766
BIF 3520.441366
BMD 1.198294
BND 1.505173
BOB 8.212864
BRL 6.222383
BSD 1.188458
BTN 109.012288
BWP 15.64241
BYN 3.386529
BYR 23486.560379
BZD 2.390303
CAD 1.626264
CDF 2684.178439
CHF 0.919481
CLF 0.026107
CLP 1030.832199
CNY 8.333714
CNH 8.319125
COP 4379.416688
CRC 590.482049
CUC 1.198294
CUP 31.754788
CVE 110.169283
CZK 24.242744
DJF 211.644353
DKK 7.466211
DOP 74.77441
DZD 154.800397
EGP 56.308033
ERN 17.974408
ETB 184.786911
FJD 2.635407
FKP 0.869516
GBP 0.869392
GEL 3.229436
GGP 0.869516
GHS 12.990713
GIP 0.869516
GMD 87.475986
GNF 10424.682282
GTQ 9.119077
GYD 248.653964
HKD 9.349748
HNL 31.364488
HRK 7.536311
HTG 155.865231
HUF 379.969401
IDR 20069.565418
ILS 3.704532
IMP 0.869516
INR 109.966835
IQD 1556.93431
IRR 50478.130596
ISK 145.197008
JEP 0.869516
JMD 186.727767
JOD 0.849568
JPY 182.911772
KES 154.580213
KGS 104.789637
KHR 4778.867959
KMF 493.696754
KPW 1078.394824
KRW 1711.571217
KWD 0.367265
KYD 0.990431
KZT 598.754792
LAK 25608.537053
LBP 106429.743409
LKR 368.007196
LRD 219.868057
LSL 19.058003
LTL 3.53825
LVL 0.724836
LYD 7.50142
MAD 10.793223
MDL 20.038339
MGA 5335.364522
MKD 61.683588
MMK 2516.394785
MNT 4281.074623
MOP 9.550123
MRU 47.480352
MUR 54.030744
MVR 18.525795
MWK 2079.039933
MXN 20.606563
MYR 4.696133
MZN 76.402831
NAD 19.058083
NGN 1678.797521
NIO 43.735104
NOK 11.527226
NPR 174.418006
NZD 1.988491
OMR 0.460717
PAB 1.188467
PEN 3.983489
PGK 5.084943
PHP 70.386619
PKR 332.751698
PLN 4.199733
PYG 7966.012482
QAR 4.320646
RON 5.096581
RSD 117.382486
RUB 91.2217
RWF 1733.99347
SAR 4.493546
SBD 9.67943
SCR 16.657417
SDG 720.77726
SEK 10.582855
SGD 1.510887
SHP 0.899031
SLE 29.115776
SLL 25127.622993
SOS 678.01093
SRD 45.891032
STD 24802.26432
STN 24.480467
SVC 10.398878
SYP 13252.621099
SZL 19.052447
THB 37.184316
TJS 11.100609
TMT 4.194029
TND 3.427023
TOP 2.885204
TRY 52.02369
TTD 8.081911
TWD 37.561128
TZS 3048.72806
UAH 51.016676
UGX 4243.31332
USD 1.198294
UYU 44.531496
UZS 14379.386886
VES 429.559782
VND 31239.521892
VUV 143.40125
WST 3.265781
XAF 655.387585
XAG 0.010539
XAU 0.000226
XCD 3.238449
XCG 2.141921
XDR 0.815092
XOF 655.382121
XPF 119.331742
YER 285.677386
ZAR 19.01149
ZMK 10786.087317
ZMW 23.466416
ZWL 385.850146
Los últimos cazadores-recolectores de Tailandia reclaman derecho a la tierra
Los últimos cazadores-recolectores de Tailandia reclaman derecho a la tierra / Foto: Luke Duggleby - Courtesy of Luke Duggleby/AFP

Los últimos cazadores-recolectores de Tailandia reclaman derecho a la tierra

En lo profundo de un bosque de Tailandia, un joven corre entre la maleza, cerbatana en mano, antes de disparar un dardo venenoso a un mono.

Tamaño del texto:

El grupo que lo acompaña se acerca entre gritos y el animal cae al piso.

Esta cacería es parte de una tradición centenaria para los maniq, una de las minorías étnicas más pequeñas de Tailandia y los últimos cazadores-recolectores del país.

Pero los atractivos de un hogar fuera del bosque, como tener educación y salud, hacen que su modo de vida esté cambiando.

Los maniq ahora exigen derechos de propiedad sobre las tierras que aseguran han sido suyas durante generaciones, pero que están protegidas por ley.

Dan Rakpabon, de 18 años, carga el animal de vuelta al thap, siete cabañas de bambú con tejados de hojas en Pa Bon.

Chamusca el animal sobre el fuego para quemar el pelaje, lo desolla cuidadosamente y divide la carne entre la comunidad.

"Soy feliz cuando salimos a cazar. Este es nuestro alimento", expresó.

Pero la vida silvestre está protegida en las zonas de conservación de Tailandia, por lo que la caza es ilegal.

Es una situación que enfrentan muchos pueblos indígenas en el mundo -presionados a abandonar sus estilos de vida tradicionales-, que luchan por los derechos a la tierra que habitan.

En muchos casos, son víctimas de los esfuerzos de conservación ambiental, pese a los estudios que demuestran que el uso de baja intensidad que hacen del bosque más bien protege la biodiversidad.

Algunas autoridades lo reconocen.

"No nos preocupa el modo de vida tradicional de los maniq", expresó Chutiphong Phonwat, jefe del Santuario de Vida Silvestre Khao Banthat.

"No destruyen el bosque".

- "Puedo escribir mi nombre" -

Los maniq han vivido siglos como cazadores-recolectores, recorriendo los bosques de la península malaya en busca de alimento.

Solo quedan 415 maniq, según la Fundación de Pueblos Indígenas para la Educación y el Medioambiente, dispersos en las montañas Banthat del sur de Tailandia.

La mayoría abandonó la vida nómada de sus ancestros y se asentó en las afueras del bosque, atraídos por el acceso a la salud y la educación, como en Pa Bon, en la provincia de Phattalung.

Pero vivir en el mundo moderno requiere dinero, así que los hombres trabajan en las plantaciones de caucho por 3 a 8 dólares diarios, mientras las mujeres venden hojas de pandano.

Algunos tienen teléfonos inteligentes y los niños de la comunidad viven en una aldea a 10 kilómetros de distancia cuando hay escuela.

"Un día mi hijo me dijo 'puedo escribir mi nombre'. Sentí orgullo al escuchar eso", contó Jeab Rakpabon, quien se gana la vida tejiendo.

La caza es una actividad ocasional, ya no una fuente de sustento.

"Crecí siguiendo a mi padre en el bosque para cazar y recolectar", relató Tom Rakpabon, líder de la comunidad de 40 personas.

"Ahora tenemos que comprar arroz, carne y verdura en el mercado", agregó.

Atrapados entre sus tradiciones antiguas y vidas modernas, los maniq quieren derechos de propiedad sobre los bosques protegidos para tener vidas estables.

"Queremos casas adecuadas, tierras para cultivar nuestros vegetales", sostuvo Jeab.

- Ocupantes temporales -

Pero el bosque es una zona de conservación donde la ley tailandesa prohíbe la propiedad privada y limita estrictamente su uso.

La ley establece que las comunidades indígenas radicadas en tierras protegidas pueden solicitar permisos de uso por 20 años.

Pero esa disposición ha sido criticada porque convierte a los indígenas en ocupantes temporales de sus propias tierras ancestrales.

Una comunidad maniq con más de 30 años en Plai Khlong Tong, provincia de Trang, tiene plantaciones de caucho y casas de madera y concreto en medio del bosque.

Pero no es fácil.

"Es frustrante vivir así", lamentó Thawatchai Paksi. "Necesitamos permiso para casi todo, incluso cortar un árbol para construir una casa".

"Vivir sin título de propiedad deja a la comunidad en una situación precaria", sostuvo el líder comunitario Sakda Paksi.

- Pedir en la calle –

Para algunos maniq en la provincia sureña de Satun, esa situación ha significado tener que pedir limosna porque no encuentran empleo.

"Si nadie nos da comida, es difícil", reconoció la líder comunitaria Jin Sri Thung Wa.

El grupo viaja varios kilómetros desde su bosque para pedir en la calle.

"No queda nada en el bosque y no hay trabajos que podamos hacer", dijo.

"Los maniq no son salvajes", expresó Tao Khai, dirigente de otra comunidad. "Somos gente que vive en el bosque".

Duan Srimanang, de 13 años, acude a una escuela cercana al bosque donde vive su familia, pero fue colocada en segundo grado, acorde con sus capacidades, y estudia junto a niños de siete años. Ya aprendió a escribir su nombre y está aprendiendo a leer.

"Cuando crezca quiero tener un empleo y ganar dinero para poder cuidar de mi madre y darle comodidad y alegría", expresó la menor.

- Derecho a la tierra -

Una ley adoptada en septiembre creó "áreas étnicas protegidas" para los grupos indígenas, con un régimen regulatorio más flexible.

"Los maniq no tendrán propiedad de sus tierras pero tendrán derecho de usar la tierra acorde con sus estilos tradicionales de vida", comentó el antropólogo Apinan Thammasena.

Pero el legislador Laofang Bundidterdsakul, de la tribu hmong y quien ayudó a redactar la ley, consideró que las normas ambientales que seguirán vigentes socavarán los beneficios que pueda acarrear la nueva ley.

"Los derechos a la tierra permanecen sin cambio. Por ejemplo, asuntos de tierra siguen bajo la misma ley forestal. La construcción de carreteras, acceso a electricidad y agua todavía requieren permiso del Departamento Forestal", comentó.

Después de cazar, Tao Khai volvió a casa en una plantación de caucho.

"Esta tierra nos fue dada solo temporalmente", declaró. "Los maniq queremos un hogar donde podamos vivir para siempre".

Este reportaje es una colaboración entre AFP y HaRDstories, con apoyo del Pulitzer Center.

(S.G.Stein--BBZ)