Berliner Boersenzeitung - Frente a la muerte, los animales tienen reacciones "muy complejas"

EUR -
AED 4.343054
AFN 77.464136
ALL 96.578481
AMD 443.001294
ANG 2.116924
AOA 1084.432259
ARS 1696.425045
AUD 1.722632
AWG 2.13043
AZN 2.015092
BAM 1.955364
BBD 2.363473
BDT 143.548016
BGN 1.986001
BHD 0.442401
BIF 3475.425631
BMD 1.182587
BND 1.500966
BOB 8.109193
BRL 6.256361
BSD 1.173439
BTN 107.717999
BWP 16.277373
BYN 3.32206
BYR 23178.695489
BZD 2.360074
CAD 1.622687
CDF 2578.039008
CHF 0.922409
CLF 0.026073
CLP 1029.489324
CNY 8.24689
CNH 8.21806
COP 4228.657801
CRC 580.770597
CUC 1.182587
CUP 31.338542
CVE 110.240437
CZK 24.267271
DJF 208.973438
DKK 7.466899
DOP 73.933527
DZD 153.154875
EGP 55.703589
ERN 17.738798
ETB 182.791072
FJD 2.661179
FKP 0.870315
GBP 0.866681
GEL 3.18162
GGP 0.870315
GHS 12.79115
GIP 0.870315
GMD 86.329235
GNF 10278.709772
GTQ 9.006993
GYD 245.515296
HKD 9.221278
HNL 30.954103
HRK 7.533317
HTG 153.905708
HUF 382.153287
IDR 19840.785951
ILS 3.707232
IMP 0.870315
INR 108.316693
IQD 1537.357457
IRR 49816.456691
ISK 145.777895
JEP 0.870315
JMD 184.718842
JOD 0.838501
JPY 184.146504
KES 151.256298
KGS 103.416722
KHR 4722.947667
KMF 496.686746
KPW 1064.353704
KRW 1710.387141
KWD 0.362349
KYD 0.977982
KZT 590.738376
LAK 25359.349612
LBP 105085.885516
LKR 363.548997
LRD 217.091629
LSL 18.94048
LTL 3.491871
LVL 0.715335
LYD 7.466336
MAD 10.748905
MDL 19.97255
MGA 5308.817127
MKD 61.616271
MMK 2483.187819
MNT 4218.830116
MOP 9.4253
MRU 46.916546
MUR 54.292994
MVR 18.271409
MWK 2034.84661
MXN 20.533372
MYR 4.736855
MZN 75.57955
NAD 18.94048
NGN 1680.526824
NIO 43.180379
NOK 11.555294
NPR 172.348599
NZD 1.987207
OMR 0.454249
PAB 1.173539
PEN 3.936823
PGK 5.018882
PHP 69.733624
PKR 328.342141
PLN 4.208885
PYG 7847.251532
QAR 4.278347
RON 5.101724
RSD 117.373848
RUB 89.207823
RWF 1711.518652
SAR 4.433442
SBD 9.606873
SCR 16.856244
SDG 711.330129
SEK 10.584272
SGD 1.505082
SHP 0.887246
SLE 28.859447
SLL 24798.24684
SOS 669.450838
SRD 45.081425
STD 24477.153012
STN 24.494542
SVC 10.267712
SYP 13078.904017
SZL 18.935781
THB 36.920787
TJS 10.972155
TMT 4.139053
TND 3.416239
TOP 2.847384
TRY 51.246799
TTD 7.971224
TWD 37.116428
TZS 3004.130641
UAH 50.599026
UGX 4148.075755
USD 1.182587
UYU 44.440098
UZS 14242.826515
VES 416.584326
VND 31036.982812
VUV 141.661813
WST 3.258757
XAF 655.810877
XAG 0.011483
XAU 0.000237
XCD 3.196
XCG 2.114929
XDR 0.815618
XOF 655.810877
XPF 119.331742
YER 281.814608
ZAR 19.0597
ZMK 10644.701884
ZMW 23.02187
ZWL 380.792372
Frente a la muerte, los animales tienen reacciones "muy complejas"
Frente a la muerte, los animales tienen reacciones "muy complejas" / Foto: MONIRUL BHUIYAN - AFP/Archivos

Frente a la muerte, los animales tienen reacciones "muy complejas"

Simulación de la muerte, autodestrucción, congregaciones funerarias, duelo... Los animales tienen reacciones "muy complejas" ante la muerte, asegura la bióloga Emmanuelle Pouydebat, autora de un libro publicado recientemente sobre el tema.

Tamaño del texto:

En 2018, en Botsuana, se observó a una hembra de hipopótamo intentando mantener a su cría muerta en la superficie de un estanque durante 11 horas, ahuyentando a los cocodrilos. En varias ocasiones, hizo burbujas para intentar comunicarse con ella y los demás miembros del grupo se unieron a ella para ayudarla.

Ese mismo año, frente a la costa oeste de Canadá, la orca Tahlequah también perdió a su cría. La mantuvo a flote durante 17 días y a lo largo de casi 1.600 km, sin comer ni establecer contacto social, lo que la hizo vulnerable a los depredadores.

"El dolor de perder a un ser querido es algo universal, tan universal que no es exclusivo de nuestra familia o nuestra especie, sino que también existe en muchos otros seres vivos", afirma a AFP Pouydebat, especialista en la evolución del comportamiento animal en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) y del Museo Nacional de Historia Natural de París.

En "Les oiseaux se cachent-ils pour mourir?" (¿Se esconden los pájaros para morir?), la científica describe múltiples observaciones sobre la percepción de la muerte en los animales, y no sólo en los que nos son más cercanos, como los mamíferos.

Como algunos caballitos de mar que, al no poder huir ni esconderse ante un depredador, simulan su propia muerte, utilizando un mecanismo de defensa llamado "tanatosis".

O esas abejas enfermas y contagiosas que abandonan la colonia para no contaminarla.

Algunos córvidos (cuervos, arrendajos, urracas...) se colocan alrededor de un congénere muerto y a veces colocan cerca de él plumas, palos o hierbas. Quizás para señalar su presencia, evaluar una situación potencialmente peligrosa o establecer nuevas relaciones sociales dentro del grupo.

- "Un recurso para sobrevivir" -

"Detectar la muerte puede ser un buen recurso para sobrevivir", explica Pouydebat. "Es importante comprender que el otro ha muerto para protegerse de los patógenos".

Pero saber que el otro falleció "probablemente también significa comprender que existe una posible separación con los individuos cercanos", continúa. "Y eso crea un vínculo social con los individuos que quedan, lo cual en muchas especies es fundamental para sobrevivir y vivir".

Existen pocos estudios sobre la relación de los animales con la muerte. La razón es la imposibilidad ética de realizar experimentos sobre el tema y la dificultad de interpretar observaciones que pueden parecer anecdóticas.

Pero también el miedo de los científicos a ser "tachados de antropomorfismo", advierte Pouydebat.

"Al querer evitarlo a toda costa, hemos pasado por alto muchas capacidades animales como el altruismo, la empatía, la cooperación... todos esos comportamientos que no hemos visto por temor a ponerlos de relieve", lamenta.

¿Es consciente un animal de que está matando? ¿Es consciente de su propia muerte?

Cualquier hipótesis debe tenerse en cuenta, defiende la investigadora. Es "interesándose por ella" y "multiplicando los ejemplos y los contextos" que se sabrá más sobre el tema.

"Así es el método científico: observamos, nos hacemos preguntas y luego intentamos establecer protocolos para intentar responderlas", explica. "Y hay que aceptar que, a veces, nunca tendremos la respuesta".

(T.Burkhard--BBZ)