Berliner Boersenzeitung - Porteadores pakistaníes del K2, entre la tradición y la necesidad

EUR -
AED 4.231182
AFN 76.040018
ALL 93.28332
AMD 419.960542
AOA 1057.652191
ARS 1711.458707
AUD 1.643934
AWG 2.073827
AZN 1.960953
BAM 1.952337
BBD 2.312508
BDT 141.778513
BHD 0.432936
BIF 3407.171149
BMD 1.152126
BND 1.473612
BOB 13.633994
BRL 5.849809
BSD 1.148148
BTN 109.45727
BWP 15.655299
BYN 3.33999
BYR 22581.676638
BZD 2.309214
CAD 1.617805
CDF 2621.087293
CHF 0.931898
CLF 0.027053
CLP 1068.193963
CNY 7.778353
CNH 7.781565
COP 3630.085168
CRC 521.479526
CUC 1.152126
CUP 30.531349
CVE 110.071189
CZK 24.204443
DJF 204.458219
DKK 7.475393
DOP 66.612421
DZD 153.121031
EGP 57.960488
ERN 17.281895
ETB 183.477644
FJD 2.553575
FKP 0.854585
GBP 0.856473
GEL 3.012759
GGP 0.854585
GHS 13.422366
GIP 0.854585
GMD 84.68235
GNF 10079.165325
GTQ 8.760575
GYD 240.177101
HKD 9.035303
HNL 30.764563
HRK 7.532716
HTG 150.130865
HUF 363.546597
IDR 20724.448947
ILS 3.51966
IMP 0.854585
INR 109.768614
IQD 1504.125456
IRR 1584317.759414
ISK 141.999892
JEP 0.854585
JMD 181.766793
JOD 0.816815
JPY 180.83793
KES 149.086432
KGS 100.75315
KHR 4645.980752
KMF 491.958073
KRW 1648.894445
KWD 0.356756
KYD 0.956807
KZT 544.057313
LAK 26002.215821
LBP 102821.361766
LKR 385.441323
LRD 207.241496
LSL 18.991261
LTL 3.401929
LVL 0.69691
LYD 7.346002
MAD 10.725814
MDL 20.064671
MGA 4910.311403
MKD 61.464255
MMK 2419.100294
MNT 4140.198973
MOP 9.275407
MRU 46.144549
MUR 54.081118
MVR 17.811624
MWK 1990.877223
MXN 19.963758
MYR 4.717923
MZN 73.632627
NAD 18.991096
NGN 1567.525326
NIO 42.255231
NOK 10.986072
NPR 175.130114
NZD 1.963586
OMR 0.442993
PAB 1.148139
PEN 3.891098
PGK 5.140903
PHP 70.237063
PKR 318.87157
PLN 4.299897
PYG 6845.886481
QAR 4.19721
RON 5.244248
RSD 117.354485
RUB 91.881726
RWF 1685.517545
SAR 4.311981
SBD 9.310454
SCR 16.117074
SDG 691.27601
SEK 10.988786
SGD 1.477625
SLE 28.449336
SOS 656.133304
SRD 43.529064
STD 23846.689499
STN 24.456725
SVC 10.046224
SZL 18.988401
THB 38.419381
TJS 10.597356
TMT 4.043964
TND 3.375357
TRY 54.769495
TTD 7.796205
TWD 37.395143
TZS 3045.742793
UAH 51.245723
UGX 4311.408559
USD 1.152126
UYU 46.197854
UZS 13743.681113
VES 859.136475
VND 30265.78339
VUV 137.160822
WST 3.150479
XAF 654.798361
XAG 0.019762
XAU 0.000284
XCD 3.113679
XCG 2.069239
XDR 0.814359
XOF 654.798361
XPF 119.331742
YER 274.548333
ZAR 18.995566
ZMK 10370.552523
ZMW 21.567837
ZWL 370.984218
Porteadores pakistaníes del K2, entre la tradición y la necesidad
Porteadores pakistaníes del K2, entre la tradición y la necesidad / Foto: Joe STENSON - AFP

Porteadores pakistaníes del K2, entre la tradición y la necesidad

Una caravana de porteadores pakistaníes se dirige hacia el K2, la segunda montaña más alta del mundo, cargados de pollos vivos y de material de acampada para los aventureros que se proponen alcanzar su cumbre.

Tamaño del texto:

La misión de escalar esta montaña que culmina a 8.611 metros en la cordillera del Karakórum, uno de los macizos más impresionantes del planeta, es ardua. El viaje de ida y vuelta dura unos diez días.

La pésima situación económica en Pakistán obliga a muchos a recorrer estos caminos, aunque les paguen poco. Otros se transmiten el oficio de generación en generación.

"Me gusta la montaña", afirma Yasin Malick, de 28 años, encargado de transportar una caja de 180 huevos para un grupo de turistas al que se unieron reporteros de AFP.

"Mi abuelo paterno, mi tío materno, mi padre (...) todos ejercieron esta profesión. Ahora, es mi turno", afirma, aunque desea terminar con esa tradición.

"Llevaré cargas hasta mi muerte, pero no dejaré a mis hijos hacerlo", asegura.

- "Mundos diferentes" -

Los turoperadores proponen generalmente una ascensión desde Askole, un pueblo del noreste de Pakistán, donde los jeeps conducen a novatos y a alpinistas curtidos que continúan la aventura andando. El coste de la expedición varía entre los 2.000 y los 7.000 dólares.

Los porteadores transportan a sus espaldas maletas, tiendas y víveres y reciben de 30.000 a 40.000 rupias (105 a 140 dólares) por cada viaje.

Una suma inferior al precio de un pantalón de senderismo de alta gama que recomiendan los operadores turísticos a sus clientes.

Los porteadores trabajan durante unos cuatro meses al año, durante la temporada estival, y su poder adquisitivo se vio muy afectado este año por la elevada inflación, que llegó a ser del 28% en julio. El país se salvó de declararse en moratoria de pagos gracias a una intervención del FMI.

"Ahora me resulta difícil pagar los productos básicos para mi casa", confiesa Sakhawat Ali, de 42 años. "No me queda otra alternativa que venir aquí y trabajar duro".

Aun así, cuando habla de las montañas, su voz vibra de emoción.

"Son todas de colores distintos" y "me permiten codearme con mundos diferentes", explica.

Son hombres jóvenes o de mediana edad. Afirman que pueden llegar a transportar hasta 35 kilos durante las subidas con un desnivel de 2 km. Suelen guardar los objetos en bidones azules, fijados a los armazones de las mochilas.

En el trayecto hacia el campo de base, los senderistas avanzan tranquilamente, parándose a menudo. Los transportistas, en cambio, se toman un ligero tentempié hecho de chai (té) y pan de chapati, tras haber dormido bajo simples lonas de plástico, y parten al amanecer.

Gran parte del cargamento va a lomo de mulas y a veces se ven restos secos de esos animales a lo largo del camino.

"A veces hace frío, otras llueve y en ocasiones el tiempo es rudo", explica el portador Khadin Hussain.

De joven "no temía nada ni a nadie. Ignoraba el miedo", afirma el hombre, de 65 años.

- Pequeños lujos -

Actualmente, en el campo de base del K2 hay cuencos adornados con falsas frutas de plástico, guirnaldas luminosas y copas de vino, que muestran que la "montaña salvaje" fue domesticada por fuerzas comerciales traídas por los porteadores.

Ellos son "el salvavidas de los montañeros", considera el presidente del club de alpinismo de Pakistán, Abu Zafar Sadiq.

Sin embargo, los porteadores se ven obligados a mendigar a los turistas medicamentos básicos, pilas para sus linternas o baterías externas para cargar sus teléfonos.

En los valles y en el hielo se abrieron nuevos senderos para facilitar el paso de los porteadores, pero ellos temen que esto puedan tener consecuencias en su trabajo.

En Urdukas, un campamento encima del glaciar Baltoro cuya travesía toma cinco días por su geografía escarpada, una placa rinde homenaje a tres porteadores fallecidos por la caída de piedras cuando "servían a la causa del turismo" en 2011.

Los porteadores realizaron ceremonias conmemorativas, con cantos y danzas al son de un tambor.

"Mi vínculo con las montañas es como el de un niño con su madre", explica el jefe de los porteadores, Wali Jan, de 42 años.

"Muchos de nuestros montañistas quedaron aquí sepultados por la nieve. También sabían que morirían algún día, pero fueron de todos modos".

(Y.Yildiz--BBZ)