Berliner Boersenzeitung - Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación

EUR -
AED 4.236376
AFN 76.133616
ALL 93.420643
AMD 421.8111
AOA 1058.949439
ARS 1713.530983
AUD 1.646514
AWG 2.076371
AZN 1.958861
BAM 1.957818
BBD 2.322964
BDT 142.415095
BHD 0.43492
BIF 3412.21077
BMD 1.153539
BND 1.479129
BOB 14.041502
BRL 5.845791
BSD 1.153319
BTN 109.902159
BWP 15.686288
BYN 3.371457
BYR 22609.369221
BZD 2.319631
CAD 1.618303
CDF 2624.302102
CHF 0.932031
CLF 0.02712
CLP 1070.854022
CNY 7.787893
CNH 7.788795
COP 3639.450927
CRC 523.90606
CUC 1.153539
CUP 30.56879
CVE 110.369697
CZK 24.208986
DJF 205.377491
DKK 7.47573
DOP 66.904916
DZD 153.477055
EGP 57.913554
ERN 17.303089
ETB 186.154206
FJD 2.556701
FKP 0.855633
GBP 0.856451
GEL 3.016504
GGP 0.855633
GHS 13.476959
GIP 0.855633
GMD 84.785821
GNF 10127.607036
GTQ 8.799538
GYD 241.672393
HKD 9.04658
HNL 30.913995
HRK 7.538959
HTG 150.795659
HUF 363.957818
IDR 20738.328564
ILS 3.519863
IMP 0.855633
INR 109.943652
IQD 1510.86595
IRR 1586260.655293
ISK 142.035017
JEP 0.855633
JMD 182.698059
JOD 0.817844
JPY 180.742869
KES 149.325704
KGS 100.877274
KHR 4660.542191
KMF 492.56182
KRW 1645.592583
KWD 0.357139
KYD 0.961137
KZT 547.100836
LAK 26085.423004
LBP 103285.119208
LKR 387.237404
LRD 208.182896
LSL 19.021156
LTL 3.406102
LVL 0.697765
LYD 7.351164
MAD 10.753881
MDL 20.137626
MGA 4912.788032
MKD 61.580016
MMK 2422.066909
MNT 4145.276222
MOP 9.31628
MRU 46.191819
MUR 54.146996
MVR 17.833369
MWK 1999.879747
MXN 19.978931
MYR 4.724433
MZN 73.722409
NAD 19.021156
NGN 1571.985528
NIO 42.440259
NOK 10.994527
NPR 175.844617
NZD 1.963491
OMR 0.44354
PAB 1.153309
PEN 3.895295
PGK 5.089961
PHP 70.289782
PKR 320.256224
PLN 4.303105
PYG 6879.675151
QAR 4.204479
RON 5.246639
RSD 117.369172
RUB 92.456578
RWF 1691.348398
SAR 4.317154
SBD 9.321872
SCR 15.546683
SDG 692.12388
SEK 10.984531
SGD 1.478532
SLE 28.489446
SOS 659.139544
SRD 43.58244
STD 23875.933406
STN 24.523795
SVC 10.091573
SZL 19.024459
THB 38.451495
TJS 10.651042
TMT 4.048923
TND 3.384384
TRY 54.835138
TTD 7.820554
TWD 37.44123
TZS 3051.416957
UAH 51.735221
UGX 4316.2066
USD 1.153539
UYU 46.385207
UZS 13828.417316
VES 860.19006
VND 30323.086159
VUV 137.329026
WST 3.154343
XAF 656.596923
XAG 0.019892
XAU 0.000284
XCD 3.117497
XCG 2.078617
XDR 0.815358
XOF 656.596923
XPF 119.331742
YER 274.883152
ZAR 18.99412
ZMK 10383.236811
ZMW 21.674843
ZWL 371.439167
Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación
Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación / Foto: MARTIN BERNETTI - AFP

Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación

Santiago respira mejor aire. Considerada una de las ciudades más contaminadas de América Latina, la capital chilena redujo como nunca antes la polución desde que comenzó a hacer mediciones en 1997. ¿Cómo lo hizo?

Tamaño del texto:

- Vigilancia permanente -

Encerrada entre cerros, Santiago se transforma en el invierno austral en una gran olla a presión. Las bajas temperaturas y una menor ventilación impide que circulen los gases contaminantes, cubriendo la ciudad con una densa capa gris. El período más crítico es entre mayo y agosto.

Pero este año, en el mismo lapso, registró su índice más bajo de contaminación desde 1997, cuando empezó con las mediciones. En 2023 hubo 17 episodios de alerta frente a los 50 en 2015, el más contaminado en los últimos ocho años.

La ciudad donde vive cerca de la mitad de los 19 millones de chilenos, y que según las mediciones de la empresa suiza IQAir es la capital más contaminada de América Latina, instaló una vasta red de estaciones de monitoreo.

"Si tu no mides el problema, difícilmente vas a solucionarlo", dice a la AFP Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente y profesor de la Universidad Católica de Valparaíso.

A partir de estas mediciones, que pocos países hacen en América Latina, Santiago adopta medidas cuando la contaminación alcanza niveles peligrosos para la salud: se restringe la circulación de automóviles y se paralizan las fábricas más contaminantes, entre otras acciones.

En todo Chile, se calcula que la contaminación atmosférica por material particulado fino causa alrededor de 3.000 hospitalizaciones y cerca de 4.500 muertes al año.

Mena estima que Santiago redujo entre 70 y 75% su contaminación en las últimas tres décadas.

2.- Mediciones focalizadas -

La medición es focalizada. En el jardín infantil Ichuac, un parvulario público del municipio de Peñalolén, en el este de Santiago, dos monitores de bajo costo miden la calidad del aire.

"Tomamos decisiones en base a la información que nos entregan", dice su directora Alejandra Urrutia.

Si el indicador está en rojo significa que la contaminación llegó a un grado de riesgo para la salud humana, entonces se reducen la actividades físicas de los niños y se les pide a los padres que apaguen los motores de los vehículos cuando recogen a sus hijos.

O también antes de barrer se rocía con agua los pisos, explica Urrutia.

La iniciativa beneficia a 104 niños que asisten a esta escuela, un oasis verde, con huerto e invernadero propios, en una sector pobre de la capital chilena.

3.- Transporte eléctrico -

Santiago cuenta con 2.000 buses eléctricos, poco más de un tercio de la flota. Otros 2.600 son "ecológicos" o con norma Euro VI de emisiones.

"Esta flota pone a Santiago como la ciudad fuera de China con mayor cantidad de buses eléctricos, una modernización que se traduce en menos contaminación, menos ruido y otras ventajas", destaca el ministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz.

Las autoridades proyectan que a 2040 todo el transporte público de la capital chilena será eléctrico.

También cuenta con una red de metro de 140 km, seis líneas y 136 estaciones. El ferrocarril se alimenta exclusivamente de fuentes de energías renovables.

Prácticamente todo el parque automotor -de más de seis millones de vehículos- cuenta con convertidores catalíticos que reducen emisiones.

Sin embargo, la electrificación del sector particular avanza mucho más lento. Menos del 1% de los autos que hoy circulan por la ciudad son eléctricos.

4.- Calefacción eléctrica -

Dentro del plan de descontaminación, Santiago prohibió el uso de la leña en los hogares. Aun así, en las zonas vecinas a la ciudad todavía se emplea ese material, lo que contribuye en un 38% a la contaminación, de acuerdo con el ministerio de Medio Ambiente.

De su lado, el gobierno promueve mediante subsidios el recambio a calefactores eléctricos, más eficientes y baratos respecto de los que funcionan a gas natural o queroseno. Además, recortó el precio de la tarifa eléctrica, eliminando un sobre cargo que se cobraba en invierno.

Hoy, uno de cuatro hogares en Chile usa calefacción con electricidad, según estima Mena.

Chile también impuso desde 2007 normas de construcción para disminuir el uso de los calefactores, entre ellas la instalación de ventanas dobles o el uso de materiales especiales que contienen por más tiempo el calor.

Pero si se quiere seguir avanzando en reducir la contaminación, Santiago debe tomar medidas más ambiciosas que reduzcan, por ejemplo, las emisiones del sector transporte e industrial, que "siguen siendo altas", advierte Nicolás Huneeus, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia.

"Las medidas no son suficientes para mitigar los episodios críticos de aquí a 2050", sostiene.

(P.Werner--BBZ)