Berliner Boersenzeitung - Los mitos de la caza del cocodrilo persisten en el río Congo

EUR -
AED 4.228601
AFN 74.833361
ALL 93.368461
AMD 421.345853
AOA 1055.725524
ARS 1720.442591
AUD 1.644219
AWG 2.075186
AZN 1.957638
BAM 1.953988
BBD 2.318419
BDT 142.136432
BHD 0.434151
BIF 3448.08995
BMD 1.151282
BND 1.476235
BOB 14.014027
BRL 5.875109
BSD 1.151062
BTN 109.687113
BWP 15.655595
BYN 3.36486
BYR 22565.129553
BZD 2.315092
CAD 1.617379
CDF 2604.199995
CHF 0.932651
CLF 0.026975
CLP 1065.119884
CNY 7.774148
CNH 7.779686
COP 3732.491172
CRC 522.880935
CUC 1.151282
CUP 30.508976
CVE 110.810701
CZK 24.210424
DJF 204.606039
DKK 7.476774
DOP 67.06257
DZD 153.098144
EGP 57.707622
ERN 17.269232
ETB 184.032191
FJD 2.552848
FKP 0.853959
GBP 0.857533
GEL 3.00444
GGP 0.853959
GHS 13.481604
GIP 0.853959
GMD 85.19455
GNF 10073.718812
GTQ 8.78232
GYD 241.199513
HKD 9.028204
HNL 30.923824
HRK 7.537098
HTG 150.500598
HUF 364.196894
IDR 20686.237133
ILS 3.504083
IMP 0.853959
INR 109.752185
IQD 1508.179577
IRR 1583300.735567
ISK 142.02184
JEP 0.853959
JMD 182.340574
JOD 0.81622
JPY 180.974677
KES 148.941474
KGS 100.679921
KHR 4648.293214
KMF 492.749181
KRW 1645.642025
KWD 0.356334
KYD 0.959256
KZT 546.030326
LAK 26018.975923
LBP 103097.313717
LKR 386.479698
LRD 208.670223
LSL 19.031011
LTL 3.399437
LVL 0.696399
LYD 7.327875
MAD 10.746931
MDL 20.098223
MGA 4944.756582
MKD 61.459523
MMK 2417.327659
MNT 4137.165176
MOP 9.298051
MRU 46.155253
MUR 53.845304
MVR 17.787768
MWK 1999.777118
MXN 19.947569
MYR 4.715194
MZN 73.568485
NAD 19.030311
NGN 1570.486648
NIO 42.090482
NOK 10.995886
NPR 175.500542
NZD 1.961633
OMR 0.442661
PAB 1.151052
PEN 3.908034
PGK 5.088234
PHP 70.11879
PKR 319.854967
PLN 4.31257
PYG 6866.213717
QAR 4.197286
RON 5.247311
RSD 117.353658
RUB 92.567523
RWF 1690.082152
SAR 4.308707
SBD 9.292178
SCR 15.723088
SDG 690.769729
SEK 11.016853
SGD 1.476055
SLE 28.149072
SOS 657.849808
SRD 43.525378
STD 23829.215456
STN 24.867694
SVC 10.071827
SZL 19.03088
THB 38.417821
TJS 10.630201
TMT 4.029487
TND 3.385347
TRY 54.73023
TTD 7.805252
TWD 37.313515
TZS 3045.446291
UAH 51.633991
UGX 4307.761094
USD 1.151282
UYU 46.294446
UZS 13831.503545
VES 860.987949
VND 30263.75309
VUV 137.060315
WST 3.14817
XAF 655.312162
XAG 0.019784
XAU 0.000284
XCD 3.111398
XCG 2.07455
XDR 0.813762
XOF 656.809703
XPF 119.331742
YER 274.468468
ZAR 19.004333
ZMK 10362.917244
ZMW 21.632431
ZWL 370.712373
Los mitos de la caza del cocodrilo persisten en el río Congo
Los mitos de la caza del cocodrilo persisten en el río Congo / Foto: Arsene Mpiana - AFP

Los mitos de la caza del cocodrilo persisten en el río Congo

A orillas del río Congo, el mito cuenta que el temible cocodrilo hociquifino africano puede romper bombillas de linterna con su mirada. Las leyendas de la tribu de pescadores banunu perduran en el tiempo, aunque las tradiciones y el negocio ya no son lo que eran.

Tamaño del texto:

Michel Koko, de 54 años, aprendió el oficio con su padre Henry a los diez años y desde entonces dedica su vida a capturar cocodrilos, caimanes y todo tipo de peces en el segundo río más largo de África, 4.700 kilómetros, a su paso por la República Democrática del Congo.

Koko forma parte de los libinza, una tribu prima de los banunu-bobangi, conocida por sus extraordinarios mitos de caza y pesca, que habita desde principios del siglo XVIII en las orillas del río Congo antes de su llegada a Kinshasa, la capital del país.

"Mi padre me legó su lanza", cuenta Michel, apodado 'Lebe', quien está convencido de que gracias a ella casi nunca ha errado su objetivo.

Algunos pescadores banunu no solo heredan las lanzas y los tótems de sus ancestros, también su "clarividencia". Con la ayuda de vino de palma, nueces de cola "makasu" o frutas del arbusto "mondongo", dicen que pueden ver el futuro.

"Si solo ven muerte, no cazan ese día", afirma Michel desde Mbandaka, capital de la provincia de Equateur, unos 700 km río arriba de Kinshasa.

'Lebe' asegura que conoce los cocodrilos de memoria, que se sabe comunicar con ellos o atraerlos imitando sus gritos. El "mbama", un cocodrilo de hocico largo, "responde devolviendo agua con la boca" y "entonces, es el momento de asestar el golpe fatal", explica.

Con el "ngando" de hocico corto es más complicado. "Hay que posicionarse en medio de la piragua, porque puede emerger por cualquier lado", explica el cazador, quien asegura que este animal está dotado de "visión infrarroja" y libera "corriente eléctrica".

"Si un cocodrilo te muerde, sobre todo hay que no gritar", aconseja 'Lebe'. "Si no dices nada, pensará que eres un tronco de árbol y te soltará".

- Nostalgia -

A los 91 años, Papa Baron Missiki cuenta haber cazado cocodrilos, búfalos, antílopes, elefantes o hipopótamos. Al retirarse, siguiendo la tradición, inició a su hijo Missiki, tercero de la estirpe.

Orgullosos de su experiencia y de la pertenencia a la comunidad, la nostalgia impregna los relatos de los pescadores.

Michel recuerda que "en la época de Mobutu", que dirigió el país entonces llamado Zaire entre 1965 y 1997, "la caza del cocodrilo reportaba mucho dinero".

Su piel era muy codiciada por sus supuestos "dones milagrosos", como proteger a la familia contra los espíritus maléficos, pero también por "la industria de la moda".

"Salíamos a cazar con sacos de sal en la piragua para garantizar la conservación de la piel. El oro de la época era esto, nos importaba poco la carne", cuenta.

Pero ahora vender la piel de cocodrilos salvajes "está prohibido" para ayudar a preservar la especie, dice Michel.

Además, la cantidad de ejemplares en el río ha decaído, explica el cazador, que lo atribuye a la sobrepesca, al cambio climático, la presión humana o el aumento de la navegación motorizada en el río.

"Solo podemos practicar la caza del cocodrilo enano, llamado 'ngokia', y a veces la del varano, el 'mbambi'", afirma. "Vista la rápida reproducción de los cocodrilos enanos, es imposible que esta especie desaparezca", considera.

Para salir adelante, los pescadores trabajan en empresas locales, en el comercio o invierten en piscicultura. La caza furtiva también forma parte del paisaje, aprovechando la corrupción endémica que corroe el respeto a la ley en el país.

"¿Cómo vivir sin la venta de animales salvajes?", se pregunta Lucie, comerciante en el mercado Lingunda de Mbandaka. "Aunque esté prohibido, esto permite pagar la escuela de los niños, el alquiler, la vida de todos los días", afirma.

(L.Kaufmann--BBZ)