Berliner Boersenzeitung - "No sé cómo será mañana": la incertidumbre de desalojados por las inundaciones en Brasil

EUR -
AED 4.400314
AFN 77.881147
ALL 96.814682
AMD 454.172547
ANG 2.144834
AOA 1098.729057
ARS 1730.745379
AUD 1.690809
AWG 2.158218
AZN 2.042821
BAM 1.959124
BBD 2.414607
BDT 146.498583
BGN 2.012185
BHD 0.451686
BIF 3551.270346
BMD 1.198178
BND 1.512786
BOB 8.284057
BRL 6.227767
BSD 1.198839
BTN 110.119313
BWP 15.686617
BYN 3.408698
BYR 23484.290754
BZD 2.411101
CAD 1.620506
CDF 2683.918435
CHF 0.917625
CLF 0.026186
CLP 1033.955485
CNY 8.33291
CNH 8.319544
COP 4397.74497
CRC 595.019577
CUC 1.198178
CUP 31.75172
CVE 110.45288
CZK 24.298095
DJF 213.48135
DKK 7.46704
DOP 75.429249
DZD 154.714803
EGP 56.109364
ERN 17.972671
ETB 186.414713
FJD 2.618439
FKP 0.869432
GBP 0.866031
GEL 3.229063
GGP 0.869432
GHS 13.103234
GIP 0.869432
GMD 87.466656
GNF 10519.982279
GTQ 9.197645
GYD 250.81559
HKD 9.348245
HNL 31.637684
HRK 7.534031
HTG 156.996396
HUF 379.901498
IDR 20117.410294
ILS 3.70231
IMP 0.869432
INR 110.191403
IQD 1570.47137
IRR 50473.252638
ISK 144.787493
JEP 0.869432
JMD 187.928883
JOD 0.849516
JPY 183.431525
KES 154.589225
KGS 104.78044
KHR 4819.23774
KMF 493.649685
KPW 1078.290613
KRW 1708.440222
KWD 0.367097
KYD 0.999099
KZT 604.037467
LAK 25827.933287
LBP 107356.012463
LKR 371.221447
LRD 221.78726
LSL 19.062325
LTL 3.537908
LVL 0.724766
LYD 7.528744
MAD 10.839493
MDL 20.104197
MGA 5349.076452
MKD 61.600431
MMK 2516.151613
MNT 4280.660921
MOP 9.634588
MRU 47.858006
MUR 54.097074
MVR 18.523892
MWK 2078.827408
MXN 20.521616
MYR 4.695675
MZN 76.395464
NAD 19.062325
NGN 1673.830778
NIO 44.115408
NOK 11.440744
NPR 176.1907
NZD 1.969217
OMR 0.460694
PAB 1.198834
PEN 4.011306
PGK 5.131772
PHP 70.569096
PKR 335.375273
PLN 4.204707
PYG 8050.626917
QAR 4.358915
RON 5.095247
RSD 117.400304
RUB 91.721686
RWF 1749.067864
SAR 4.49358
SBD 9.678495
SCR 17.176644
SDG 720.702641
SEK 10.541367
SGD 1.511975
SHP 0.898944
SLE 29.118971
SLL 25125.194783
SOS 683.960562
SRD 45.640962
STD 24799.867551
STN 24.541951
SVC 10.489843
SYP 13251.340431
SZL 19.054412
THB 37.190847
TJS 11.203157
TMT 4.193623
TND 3.428532
TOP 2.884925
TRY 52.020807
TTD 8.136841
TWD 37.52634
TZS 3043.372756
UAH 51.245655
UGX 4292.283258
USD 1.198178
UYU 45.36717
UZS 14504.672432
VES 429.518272
VND 31224.521278
VUV 143.387393
WST 3.265465
XAF 657.071937
XAG 0.010054
XAU 0.000214
XCD 3.238136
XCG 2.160575
XDR 0.817187
XOF 657.06919
XPF 119.331742
YER 285.649307
ZAR 18.761325
ZMK 10785.036009
ZMW 23.826529
ZWL 385.812859
"No sé cómo será mañana": la incertidumbre de desalojados por las inundaciones en Brasil
"No sé cómo será mañana": la incertidumbre de desalojados por las inundaciones en Brasil / Foto: Nelson Almeida - AFP

"No sé cómo será mañana": la incertidumbre de desalojados por las inundaciones en Brasil

Sobre un colchón en el suelo del mayor refugio de Porto Alegre, a Rafael Adriano Peres le cuesta moverse: fue atropellado por un auto en las primeras horas de las históricas inundaciones en el sur de Brasil y cuando salió del hospital con dos costillas rotas, su esposa había evacuado su pequeña morada, anegada.

Tamaño del texto:

Reunidos de nuevo, Peres, de 35 años, se abraza a Mara, de 45. "No sé cómo será mañana. Vamos a tener que empezar de cero", afirma este hombre enjuto que se ganaba la vida como reciclador informal en la zona baja de la ciudad, todavía inundada por el desborde del río Guaiba.

Entre montañas de ropa y juguetes donados, casi 800 personas están refugiada en este gigantesco cobertizo de la capital del estado de Rio Grande do Sul, golpeado desde hace casi tres semanas por un desastre climático inédito, con más de 150 muertos y un centenar de desaparecidos.

Algunos desalojados albergan la esperanza de volver a su casa cuando el agua baje, otros ya la dan por perdida, como Marcia Beatriz Leal.

Con un suéter blanco de cuello alto y un tatuaje sobre la ceja, esta mujer, de 50 años, alquilaba una casa en la localidad de Estrela, en el interior devastado de la región, con su hijo Pietro, de 7 años, y su anciana madre, enferma de Alzhéimer, dormida a su lado.

"Es la tercera vez" que vive una inundación. "Esa sensación de luchar, conseguirlo de nuevo y de vuelta todo desaparece", afirma Leal, que se hallaba en Porto Alegre con ambos cuando empezó el diluvio sin fin. Ni intentó volver.

- "Nunca pensé que pasaría" -

Esta diseñadora de ropa para animales domésticos afirma sentirse más entera tras haber "llorado" durante una charla organizada por la unidad de salud mental de la alcaldía, en un espacio reservado del abrigo.

Confía en instalarse con su madre e hijo en otro lugar, más a salvo de las lluvias cada vez más intensas en la región y vinculadas por los científicos al cambio climático y al fenómeno El Niño.

Leal y Peres coinciden: "La naturaleza nos está devolviendo lo que le estamos haciendo", afirma ella.

Cubierto con una manta colorida junto a Mara, él tampoco tiene dudas: "El ser humano está acabando con el planeta y la tendencia es que empeore, mientras no se acabe con la deforestación en la Amazonía (...), con todo lo que está debilitando la atmósfera".

La tragedia en el sur de Brasil es una "prueba" de eso y "mañana puede pasar en Belo Horizonte (sureste), en otras ciudades", agrega este hombre, quien subraya que siempre pensó que "el agua nunca llegaría" a su casa.

- Miedo y resistencia -

Unas 13.000 personas se hallan en los 149 refugios montados en esta moderna ciudad de 1,4 millones de habitantes, según las autoridades locales.

Para Marta Fadrique, coordinadora de salud mental de la alcaldía, el miedo a que las inundaciones vuelvan a repetirse puede instalarse entre los más afectados, aunque apunta que entre la mayoría de casos esa sensación acaba menguando.

"El miedo es normal" en esta fase "aguda" de la catástrofe, así como la ansiedad, el insomnio y "la desconfianza hacia todo", asegura esta psicóloga en el patio exterior del abrigo, donde hay varias hileras de ropa secándose al sol y corretean varios niños desalojados, con un aire ajeno a la tragedia.

Habraham Elises Gil, de 25 años, es un venezolano que inmigró hace seis años debido a la situación económica en su país. Junto a su esposa y dos hijastros consiguió rehacer su vida en Porto Alegre como limpiador, instalarse en una casa y comprarse muebles.

Lo perdió todo pero ya está pensando en volver a empezar.

"Los niños nos dan fuerza. La vida continúa, mientras sigamos con vida, todo tiene que fluir", afirma.

(K.Lüdke--BBZ)