Berliner Boersenzeitung - Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto

EUR -
AED 4.240175
AFN 72.738255
ALL 96.17702
AMD 434.215423
ANG 2.066785
AOA 1058.745466
ARS 1612.053897
AUD 1.622129
AWG 2.078234
AZN 1.976838
BAM 1.957673
BBD 2.319658
BDT 141.335218
BGN 1.973525
BHD 0.436011
BIF 3420.057227
BMD 1.154575
BND 1.471902
BOB 7.959615
BRL 5.997436
BSD 1.151722
BTN 106.372769
BWP 15.651534
BYN 3.45502
BYR 22629.662253
BZD 2.316646
CAD 1.581865
CDF 2615.111973
CHF 0.906515
CLF 0.026533
CLP 1047.672158
CNY 7.951382
CNH 7.939542
COP 4272.630328
CRC 539.92123
CUC 1.154575
CUP 30.596227
CVE 110.370594
CZK 24.433126
DJF 205.084235
DKK 7.47264
DOP 70.307874
DZD 152.49491
EGP 60.475578
ERN 17.318619
ETB 179.826801
FJD 2.547684
FKP 0.865294
GBP 0.863541
GEL 3.129059
GGP 0.865294
GHS 12.550007
GIP 0.865294
GMD 84.860843
GNF 10094.614005
GTQ 8.823442
GYD 240.990561
HKD 9.049538
HNL 30.487432
HRK 7.536374
HTG 151.0939
HUF 388.231453
IDR 19540.020611
ILS 3.569195
IMP 0.865294
INR 106.739556
IQD 1508.937096
IRR 1517111.030971
ISK 143.606336
JEP 0.865294
JMD 181.204932
JOD 0.818573
JPY 183.209056
KES 149.344238
KGS 100.96799
KHR 4622.402328
KMF 493.002867
KPW 1039.092206
KRW 1715.258568
KWD 0.353889
KYD 0.959914
KZT 555.018594
LAK 24718.54168
LBP 103149.932317
LKR 358.701624
LRD 210.791669
LSL 19.269953
LTL 3.409158
LVL 0.698391
LYD 7.372904
MAD 10.801534
MDL 20.094137
MGA 4794.839797
MKD 61.646581
MMK 2424.726099
MNT 4123.103378
MOP 9.297555
MRU 45.821235
MUR 53.699572
MVR 17.837555
MWK 1997.328183
MXN 20.355422
MYR 4.512649
MZN 73.789014
NAD 19.269953
NGN 1567.02341
NIO 42.390372
NOK 11.054203
NPR 170.198306
NZD 1.967424
OMR 0.443931
PAB 1.151902
PEN 3.937067
PGK 4.969755
PHP 68.712779
PKR 321.550404
PLN 4.258822
PYG 7465.978894
QAR 4.199718
RON 5.093402
RSD 117.432957
RUB 95.105991
RWF 1684.626307
SAR 4.334863
SBD 9.288763
SCR 16.489423
SDG 693.899631
SEK 10.700517
SGD 1.473168
SHP 0.86623
SLE 28.400322
SLL 24210.864673
SOS 657.134385
SRD 43.440844
STD 23897.363242
STN 24.523462
SVC 10.078599
SYP 127.67951
SZL 19.270432
THB 37.282949
TJS 11.040663
TMT 4.052557
TND 3.395549
TOP 2.779938
TRY 51.051155
TTD 7.815443
TWD 36.74895
TZS 3006.200215
UAH 50.602123
UGX 4348.159972
USD 1.154575
UYU 46.824798
UZS 13978.312799
VES 517.02793
VND 30365.312105
VUV 138.078881
WST 3.156265
XAF 656.590861
XAG 0.014531
XAU 0.000231
XCD 3.120296
XCG 2.075977
XDR 0.816454
XOF 656.482724
XPF 119.331742
YER 275.423263
ZAR 19.209368
ZMK 10392.557279
ZMW 22.467787
ZWL 371.772552
Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto
Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto / Foto: PATRICK MEINHARDT - AFP

Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto

Con un estruendo ensordecedor, "la mayor draga minera del mundo" y una colosal fábrica flotante engullen las dunas del desierto de Lompoul en Senegal, en una imagen digna de la película "Dune", cuyas consecuencias medioambientales, sociales y económicas causan creciente inquietud.

Tamaño del texto:

Día y noche, ambas máquinas gigantes aspiran la preciosa arena mineralizada de las dunas de este desierto excepcional. Antes habían devorado el material contenido en las fértiles tierras agrícolas vecinas que producen la mayoría de las verduras frescas consumidas en Senegal.

La draga móvil se desplaza con la fábrica flotante a un lago artificial de agua de medio kilómetro, aspirando 7.000 toneladas por hora de arena y agua mezcladas, un agua extraída a más de 450 metros de profundidad.

Esta mina itinerante y gigantesca del grupo minero francés Eramet causó desde de 2014 el desplazamiento de miles de habitantes y campesinos en esta región agrícola que tiene frágiles ecosistemas.

También engulló kilómetros de tierras a lo largo de la costa atlántica del país. El impresionante trazado del avance de la mina es visible desde el espacio.

Es la historia de "la desesperanza y la desilusión que tuvimos con ese proyecto", dijo a AFP Gora Gaye, de 47 años, alcalde de la comunidad rural de Diokul Diawrigne, que comprende el magnífico desierto de Lompoul, uno de los más pequeños del mundo, un ecosistema único de dunas barrido por la brisa del océano.

Este activo del ecoturismo en este país está ahora desfigurado por la mina.

Desde 2014, el grupo minero explota estas dunas --utilizando "la mayor draga minera del mundo" según Eramet-- para extraer minerales (zircón, ilmenita, rutilo et leucoxeno), exportados a través del mundo para el mercado de la construcción y sus derivados, la metalurgia, la cerámica.

Un equipo de AFP tuvo acceso excepcional a las instalaciones de la mina, compuesta por la draga, la fábrica flotante de separación de arenas mineralizadas y no mineralizadas, de otra fábrica que separa los diferentes minerales por selección magnética y electroestática, de un sector de ferrocarril privado hasta el puerto de Dakar, así como viviendas, oficinas y carreteras donde circulan vehículos todoterreno. Una actividad frenética que contrasta con la calma de esta región, donde cohabitan dromedarios, serpientes y pájaros marinos.

Durante años, la suerte de los habitantes desplazados y su movilización para denunciar el acaparamiento de tierras y el sistema de compensación "insignificante" fueron poco escuchados, e incluso silenciados en beneficio de autoridades locales y nacionales cómplices, denuncian los detractores de la mina.

- Ecosistema único -

Pero la controversia adquirió recientemente una magnitud nacional cuando la mina entró a la zona del desierto de Lompoul (norte).

Al lado de los campesinos, representantes locales y empresarios en su mayoría del sector turístico, denunciaron el impacto de esas actividades.

A fines de enero, el presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, hizo duras declaraciones en el consejo de ministros sobre la industria extractiva.

"La explotación de los recursos mineros en varias localidades del país no participa activamente en el desarrollo territorial y no beneficia a la población locales", advirtió.

En el consejo del 12 de marzo, el presidente dio instrucciones a sus ministros sobre la "transparencia en la administración de los recursos naturales", pidiéndoles "velar para la gestión óptima de los impactos medioambientales y sociales de la explotación minera y petrolera para bienestar de la población".

El Estado de Senegal posee 10% del capital de la filial senegalesa de Eramet, Grande Côte Opérations (GCO), a la que se le dio después el nombre de Eramet Grande Côte (EGC).

El nuevo poder en Senegal, elegido en 2024 con una agenda de ruptura con las prácticas del pasado, es observado de cerca sobre sus eventuales decisiones en torno a las actividades de EGC.

En 2004 las autoridades senegalesas de entonces acordaron esta concesión para explotar allí la codiciada arena mineralizada a un grupo minero en el que el Estado francés tiene una participación del 27% y es el cuarto productor mundial de zircón.

"La mina avanza, la suerte de las personas cuando la mina ha pasado ya no es el problema" de Eramet, dice Cheikh Yves Jacquemain, propietario hotelero franco-senegalés y propietario de un albergue ecológico de carpas tradicionales en el desierto.

A solo 150 metros de su campamento, las dos máquinas trabajan a pleno régimen. Entre los siete sitios de alojamiento turístico de Lompoul, seis aceptaron la indemnización de EGC o una relocalización.

Jacquemain está todavía negociando con EGC con el fin de obtener compensaciones financieras "justas" para sus 40 empleados.

El grupo minero es acusado de "degradar las dunas y los suelos", "amenazar los recursos hídricos", así como la seguridad alimentaria y las actividades económicas.

Las comunidades señalan el deterioro de sus condiciones de vida.

Una de las recriminaciones es un sistema de indemnización considerada "insignificante", con base a un sistema de cálculo nacional que remonta a los años 1970 y valoriza la tierra agrícola con relación a la pérdida irremediable de ingresos provenientes de esas fértiles zonas.

- "Empresa responsable" -

EGC respondió a AFP que, como una "empresa responsable", el grupo indemniza a los habitantes "cinco veces más" por hectárea de terreno sin cultivar que el baremo nacional, y que la compensación media total es de entre 8 y 10 millones de FCFA por hectárea (entre 13.250 y 16.575 dólares).

El alcalde de Diokul Diawrigne declaró a AFP que él y su comunidad rechazaron en 2022 el estudio de impacto ambiental presentado por GCO durante una audiencia pública. Sin embargo, el estudio fue validado a nivel ministerial en aquel momento.

Reconociendo que "al principio" el proyecto minero generó "esperanza" entre la población, sostiene que solo trajo "promesas incumplidas, la destrucción del ecosistema, intimidaciones, desplazamientos catastróficos de aldeas y un retroceso en el desarrollo económico en la zona de Niayes".

Los opositores a la mina temen la alteración de un ecosistema de biodiversidad única, compuesto por cuencas interdunares, verdaderos oasis donde los suelos permitían una agricultura que, hasta hace poco, producía "80% de las verduras frescas consumidas en Senegal".

A lo largo de los años los habitantes desplazados fueron reubicados en "cuatro grandes nuevos pueblos" con servicios básicos. "Hasta la fecha el grupo minero construyó un total de 586 casas e infraestructuras comunitarias (centro de salud, escuela, etc.), afectando a 3.142 personas", señala EGC.

Reunidos en la plaza de Foth, a 120 km al norte de Dakar, un localidad con un conjunto de viviendas de cemento en una zona sin vegetación, Omar Keita y una veintena de jefes de familia desplazados expresan su indignación.

"Queremos volver a nuestras tierras y que reconstruyan nuestro pueblo para recuperar nuestra vida de antes. ¡Hago un llamado al presidente de Senegal e incluso a Francia!", exclama Omar, de 32 años, con el rostro preocupado.

Apenas se atreve a mostrar la habitación --"prestada por su hermano mayor"-- donde vive "desde hace seis años" con su esposa y sus tres hijos. Ésta está compuesta por una cama, una cómoda y un colchón en el suelo para él. Afirma que no le asignaron una vivienda.

El director general de EGC, Frédéric Zanklan, desmiente estas afirmaciones. "Cada familia es realojada según su composición en el momento del censo", subraya, agregando que si las familias crecen después, "eso no es responsabilidad nuestra".

- Llamado al presidente -

Omar replica que antes de su desplazamiento "tenía (sus) campos y (su) casa".

"El suelo en nuestro pueblo era fértil, pero aquí me veo obligado a trabajar en los campos de otras personas", lamenta.

En el patio de su vivienda, Ibrahima Ba, de 60 años, tampoco oculta su enojo. "Hemos retrocedido en todos los aspectos. Sigo siendo agricultor. La diferencia es que en mi pueblo, la tierra era muy fértil, el agua era dulce y no teníamos ningún problema", destaca.

"Pedimos al presidente Diomaye Faye y a su primer ministro que ayuden a la población de Foth y de Niayes. Creemos que pueden hacer algo porque es un país extranjero el que quiere destruir la vida de los ciudadanos senegaleses", denuncia.

En una entrevista con la AFP, Zanklan declara que la empresa opera "dentro de un marco totalmente legal" y que sus actividades "respetan la convención minera" firmada con el gobierno.

"Es un proyecto que beneficia a Senegal", argumenta.

EGC afirma haber generado 162 millones de dólares en "beneficios económicos" para Senegal en 2023 y haber pagado 27,1 millones de dólares en impuestos, tasas y dividendos sobre una facturación total de 233,60 millones de dólares en 2023.

Destaca además que "cerca de 2.000 personas trabajan en la mina y en las plantas de separación, de las cuales 97% son senegaleses y 48% provienen de la región local", indica.

En 2023 la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (ITIE) clasificó a EGC como el cuarto mayor contribuyente minero al presupuesto del Estado senegalés, subraya.

La empresa también asegura ser "la primera compañía minera en devolver tierras restauradas en Senegal", tras un proceso de rehabilitación constatado por AFP en parte de la zona, donde se plantaron especies arbóreas para diversificar los cultivos.

Sin embargo las comunidades lamentan que las tierras no les sean "devueltas", sino entregadas al Estado senegalés, propietario legal del suelo.

(S.G.Stein--BBZ)