Berliner Boersenzeitung - El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

EUR -
AED 4.368331
AFN 78.504542
ALL 96.777801
AMD 449.404803
ANG 2.129248
AOA 1090.744922
ARS 1710.125687
AUD 1.715529
AWG 2.141047
AZN 2.02164
BAM 1.958436
BBD 2.391068
BDT 145.265496
BGN 1.997562
BHD 0.448432
BIF 3498.561256
BMD 1.189471
BND 1.506577
BOB 8.221064
BRL 6.273982
BSD 1.187168
BTN 107.887193
BWP 15.624568
BYN 3.385227
BYR 23313.627183
BZD 2.387663
CAD 1.630285
CDF 2622.783306
CHF 0.92093
CLF 0.026091
CLP 1029.784301
CNY 8.271996
CNH 8.267339
COP 4388.849791
CRC 587.470855
CUC 1.189471
CUP 31.520976
CVE 110.413593
CZK 24.261814
DJF 211.41007
DKK 7.467492
DOP 74.337543
DZD 153.628484
EGP 55.941647
ERN 17.842062
ETB 184.546163
FJD 2.628139
FKP 0.868481
GBP 0.867541
GEL 3.199886
GGP 0.868481
GHS 12.946423
GIP 0.868481
GMD 87.434955
GNF 10398.644674
GTQ 9.111262
GYD 248.384272
HKD 9.278639
HNL 31.485496
HRK 7.538384
HTG 155.582841
HUF 381.740417
IDR 19901.927634
ILS 3.69333
IMP 0.868481
INR 109.057794
IQD 1558.206715
IRR 50106.45657
ISK 145.198734
JEP 0.868481
JMD 186.87521
JOD 0.843365
JPY 182.814507
KES 153.442216
KGS 104.018
KHR 4793.567466
KMF 496.611855
KPW 1070.546787
KRW 1716.144602
KWD 0.364704
KYD 0.989331
KZT 596.522793
LAK 25612.25332
LBP 101759.225276
LKR 367.56157
LRD 219.635583
LSL 19.061283
LTL 3.512198
LVL 0.719499
LYD 7.496932
MAD 10.856893
MDL 20.027785
MGA 5358.565244
MKD 61.625714
MMK 2497.947354
MNT 4240.623218
MOP 9.535032
MRU 47.461304
MUR 54.145151
MVR 18.388851
MWK 2061.353348
MXN 20.619547
MYR 4.701383
MZN 75.828729
NAD 19.061251
NGN 1677.890894
NIO 43.648383
NOK 11.589353
NPR 172.613496
NZD 1.987968
OMR 0.457351
PAB 1.187198
PEN 3.98651
PGK 5.15176
PHP 70.259635
PKR 332.436604
PLN 4.202567
PYG 7978.569766
QAR 4.331279
RON 5.095338
RSD 117.411466
RUB 90.844304
RWF 1728.301036
SAR 4.460484
SBD 9.612075
SCR 16.545507
SDG 715.469085
SEK 10.603871
SGD 1.506477
SHP 0.892411
SLE 29.011581
SLL 24942.606537
SOS 677.28871
SRD 45.348593
STD 24619.643503
STN 24.562571
SVC 10.38798
SYP 13155.041117
SZL 19.055345
THB 36.942552
TJS 11.082701
TMT 4.175042
TND 3.402184
TOP 2.86396
TRY 51.626955
TTD 8.067858
TWD 37.388652
TZS 3038.472124
UAH 51.18269
UGX 4208.663966
USD 1.189471
UYU 44.550142
UZS 14410.438518
VES 426.082277
VND 31085.629225
VUV 142.435928
WST 3.246414
XAF 656.82438
XAG 0.010627
XAU 0.000234
XCD 3.214604
XCG 2.139579
XDR 0.816875
XOF 657.183789
XPF 119.331742
YER 281.667624
ZAR 19.078757
ZMK 10706.598345
ZMW 23.179708
ZWL 383.009104
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón / Foto: Charly Triballeau - AFP

El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

Desde hace 14 años, Masaoki Tsuchiya sale cada amanecer al encuentro del toki, un pájaro reintroducido en una pequeña isla de Japón gracias a un destacado programa de conservación que mezcla diplomacia y reforma agrícola.

Tamaño del texto:

En menos de dos décadas, la población de este ave de plumaje rosa pálido y un largo pico curvado ha llegado a los 500 ejemplares en la isla de Sado, tras haber desaparecido completamente del país.

La reintroducción desde China del toki, también llamado ibis crestado japonés, es una rara historia de éxito en un planeta en el que una de cada ocho especies de pájaros está amenazada de extinción.

Ahora, su presencia en Sado atrae a turistas y despierta el interés de otras regiones del país asiático que quieren repetir la fórmula.

A sus 72 años, Tsuchiya sale cada día de su casa bajo un cielo estrellado, toma el coche e inicia su itinerario durante el que anota meticulosamente si ha detectado o no al animal en cada una de sus paradas.

"El número de pájaros en este lugar varía según las estaciones", explica a AFP este hombre fornido y de aspecto travieso, que con los años ha aprendido a detectar incluso a los toki escondidos en sus nidos.

Varias decenas de pájaros revolotean en algunas zonas, lo que habría sido inimaginable en 2003, cuando una hembra llamada Kin ("Oro") murió a la edad récord de 36 años como la última superviviente de la especie en Sado.

"Sabía que ese día llegaría, porque era muy vieja y frágil", recuerda Tsuchiya. "Pero fue realmente triste".

- Extinción -

La desaparición de Kin, tras el fracaso de los intentos de aparearla con Midori ("Verde"), el último toki macho de Sado muerto ochos años antes, tuvo una amplia repercusión mediática en el país.

Antaño, este pájaro estaba presente en todo Japón y en otras partes del noreste de Asia.

Considerados una amenaza a las plantaciones de arroz, los toki gozaron de relativa protección en el periodo Edo (1603-1868) por leyes que restringían su caza.

Pero la situación cambió a finales del siglo XIX. Apreciado por las supuestas virtudes medicinales de su carne y el valor decorativo de su plumaje, el ibis nipón casi desapareció "en cuarenta años", lamenta Tsuchiya.

A principios de los años 1930, solo quedaban unas decenas de ejemplares en Japón, con lo que el animal fue clasificado como especie protegida.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la generalización de los fertilizantes y los pesticidas químicos dañaron el ambiente del toki, que se alimenta de insectos, pequeños cangrejos o ranas en los arrozales.

Y para 1981, la población se limitaba a cinco ejemplares en libertad en la isla de Sado. Las autoridades decidieron ponerlos en cautividad para protegerlos, pero ninguno consintió a reproducirse en una jaula.

- Entrenando a ser libre -

El descubrimiento ese mismo año de una población de siete tokis salvajes en la provincia china de Shaanxi (noreste) y el éxito de la campaña de protección de la especie en el gigante asiático devolvieron la esperanza.

En un histórico viaje de Estado a Japón en 1998, el presidente chino Jiang Zemin prometió al país del sol naciente una pareja de estos pájaros.

You You y Yang Yang llegaron a Japón un año después. Otros camaradas chinos les siguieron los pasos y, al cabo de los años, la población de tokis en Sado fue suficientemente importante para ponerlos en libertad, tras un periodo de "entrenamiento" de tres meses.

"Aprenden a volar, a encontrar su alimento y se acostumbran a los humanos", explica Tomoki, el hijo de Tsuchiya, que colabora con las autoridades locales para facilitar la reintroducción del pájaro.

Cada seis meses se sueltan una veintena de ejemplares en la isla, donde el espectáculo de los tokis sobrevolando los arrozales se ha convertido en una estampa familiar.

El éxito no era evidente hace una veintena de años. Ante la importancia económica del cultivo del arroz, hizo falta convencer a los agricultores de reducir a la mitad del límite legal el uso de productos químicos en sus campos.

"La gente no pensaba entonces en el medioambiente cuando cultivaba. Sus prioridades eran recoger lo máximo posible y vender caros sus productos", dice Shinichiro Saito, un arrocero de 60 años.

Ante la reticencia de algunos, las autoridades emplearon la táctica del palo y la zanahoria: dejaron de comprar arroz a los agricultores que rechazaban seguir las instrucciones y premiaron con la etiqueta "Vivir con el toki" a quienes aceptaban.

- Embajador de Sado -

Finalmente, "fueron los tokis quienes les convencieron" cuando los primeros ejemplares fueron soltados en 2008, recuerda Saito, uno de los primeros en adoptar los nuevos estándares.

El pájaro "era casi como un embajador del medioambiente", dice el campesino. "Cuando el proyecto comenzó, mi mayor sueño era ver el toki en el cielo mientras cultivaba mis arrozales", asegura.

Todavía hay numerosos obstáculos por delante del ibis japonés, la mitad de cuyos ejemplares en libertad son víctimas de serpientes o comadrejas. Solo un recién nacido de cada dos sobrevive a los depredadores.

Pero el pájaro se asienta poco a poco. Actualmente hay 4.500 ejemplares en libertad en China y Corea del Sur ha lanzado un programa de reintroducción.

Tomoki Tsuchiya, de 42 años, que ha heredado la pasión por este ave de su padre, no es el único amante del toki en la isla, donde su figura aparece por todos lados, desde camisetas a faroles o envases de leche.

El toki "es tan importante para la gente de Sado", dice Tomoki. "Es como si fuera parte de la familia".

(S.G.Stein--BBZ)