Berliner Boersenzeitung - Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar

EUR -
AED 4.30721
AFN 75.04906
ALL 95.511578
AMD 434.790006
ANG 2.098881
AOA 1076.479183
ARS 1633.590788
AUD 1.627507
AWG 2.110743
AZN 1.998135
BAM 1.957945
BBD 2.36232
BDT 143.911791
BGN 1.956074
BHD 0.442846
BIF 3489.761182
BMD 1.172635
BND 1.49616
BOB 8.104467
BRL 5.844769
BSD 1.1729
BTN 111.261714
BWP 15.93962
BYN 3.309795
BYR 22983.642195
BZD 2.358906
CAD 1.593769
CDF 2720.513174
CHF 0.915939
CLF 0.026785
CLP 1054.199114
CNY 8.007044
CNH 8.01045
COP 4288.794539
CRC 533.238815
CUC 1.172635
CUP 31.074822
CVE 110.755819
CZK 24.37678
DJF 208.401119
DKK 7.472268
DOP 69.776325
DZD 155.421478
EGP 62.903067
ERN 17.589522
ETB 184.104084
FJD 2.616195
FKP 0.863507
GBP 0.863135
GEL 3.148572
GGP 0.863507
GHS 13.138031
GIP 0.863507
GMD 85.602758
GNF 10289.870838
GTQ 8.960697
GYD 245.376635
HKD 9.18804
HNL 31.215994
HRK 7.530314
HTG 153.644064
HUF 362.609217
IDR 20303.937137
ILS 3.452038
IMP 0.863507
INR 111.228692
IQD 1536.151596
IRR 1540842.135344
ISK 143.812385
JEP 0.863507
JMD 183.781361
JOD 0.831444
JPY 184.148271
KES 151.446236
KGS 102.512326
KHR 4705.20161
KMF 492.507029
KPW 1055.372308
KRW 1726.963181
KWD 0.360175
KYD 0.977442
KZT 543.267779
LAK 25774.513442
LBP 105009.447276
LKR 374.857478
LRD 215.589357
LSL 19.536543
LTL 3.462486
LVL 0.709316
LYD 7.45214
MAD 10.828156
MDL 20.208607
MGA 4872.298025
MKD 61.58302
MMK 2462.531881
MNT 4198.466183
MOP 9.464155
MRU 46.89411
MUR 55.161185
MVR 18.123116
MWK 2042.147896
MXN 20.473739
MYR 4.654233
MZN 74.935737
NAD 19.536538
NGN 1612.494489
NIO 43.059592
NOK 10.876123
NPR 178.010182
NZD 1.986965
OMR 0.450756
PAB 1.17287
PEN 4.113256
PGK 5.089675
PHP 71.920083
PKR 326.872391
PLN 4.246116
PYG 7213.611083
QAR 4.272789
RON 5.203454
RSD 117.281962
RUB 87.925585
RWF 1714.392086
SAR 4.397591
SBD 9.438049
SCR 17.149829
SDG 704.171511
SEK 10.814215
SGD 1.492858
SHP 0.87549
SLE 28.876177
SLL 24589.561066
SOS 670.165086
SRD 43.924599
STD 24271.172941
STN 24.859858
SVC 10.263252
SYP 129.60945
SZL 19.536529
THB 38.125294
TJS 11.001451
TMT 4.110085
TND 3.379578
TOP 2.823423
TRY 52.968153
TTD 7.96147
TWD 37.088138
TZS 3054.714062
UAH 51.536521
UGX 4410.264652
USD 1.172635
UYU 46.775838
UZS 13998.332237
VES 573.351287
VND 30905.962944
VUV 139.316425
WST 3.208318
XAF 656.724148
XAG 0.015459
XAU 0.000254
XCD 3.169105
XCG 2.11385
XDR 0.81498
XOF 657.266022
XPF 119.331742
YER 279.849722
ZAR 19.527126
ZMK 10555.124618
ZMW 21.903587
ZWL 377.587929
Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar
Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar

Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar

Los buitres merodean en la arena, entre escombros de las últimas casas destruidas por el mar. Atafona, un balneario apacible al norte de Rio de Janeiro, sufre una erosión crónica agudizada por el calentamiento que la transformó en un paisaje apocalíptico.

Tamaño del texto:

Debido a una combinación de factores naturales y humanos, el mar avanza hasta seis metros por año y ya ha sumergido más de 500 casas en una franja de 2 km. Una de las próximas será la del empresario Joao Waked Peixoto.

Caminando junto a un revoltijo de vigas y azulejos, Waked Peixoto muestra cómo sucumbió la última vivienda que separaba la suya del mar: resta apenas el fondo de un cuarto azul en el que fragmentos de revistas, una bicicleta y otras señales de vida reciente son sacudidas por el viento.

En el área de riesgo, siguen en pie solo 180 casas con 302 habitantes.

"¿Cuándo tendremos que salir nosotros? Es una incógnita, el mar avanzó de tres a cuatro metros en 15 días, nuestro muro puede no estar aquí la próxima semana", cuenta a la AFP Waked Peixoto, que se mudó a Atafona junto a su familia durante la pandemia.

Como muchos residentes de Campos dos Goytacazes, una próspera ciudad al norte de Rio de Janeiro que recibe regalías del petróleo, su abuelo construyó en la cercana Atafona su casa de veraneo: un refugio de ambientes amplios con jardín.

"Será una pena perder esta casa, que guarda los recuerdos de mi familia entera, mis padres, hermanas... todos veníamos aquí", lamenta Waked Peixoto.

Pero será inevitable.

- Erosión extrema y crónica -

La erosión extrema, que coloca a Atafona entre el 4% del litoral mundial donde el mar consume más de cinco metros por año, se ha agudizado ahora por el cambio climático, con la "subida del nivel del mar" a largo plazo y "a corto y medio plazo con las resacas excepcionales y los periodos prolongados de lluvias y sequías", explica el geólogo Eduardo Bulhoes, de la Universidad Federal Fluminense.

Pero el balneario sufre un "problema crónico" desde hace décadas.

"El uso que el hombre hizo del río Paraíba do Sul [uno de los principales del sudeste de Brasil] en los últimos 40 años redujo drásticamente el volumen de sus aguas y su capacidad de transportar arena hacia la desembocadura", en Atafona, explica Bulhoes, enumerando actividades como la minería y los desvíos para la agricultura.

Con este "déficit" de sedimentos, la playa no se reabastece naturalmente y va cediendo ante el avance del mar.

A ello se suma la construcción de casas en la costa, que elimina la primera línea de defensa natural: las dunas de arena y la vegetación.

Sin esa protección, el mar fue mordiendo la superficie, dejando un cementerio sumergido de escombros y estructuras que tornó peligroso cualquier chapuzón y ahuyentó a los turistas.

La reducción del caudal del río ha afectado también a los pescadores.

"Los barcos grandes ya no pasan por el delta del río (...) y el dinero se va", dice a la AFP Elialdo Bastos Meirelles, que preside una colonia de pescadores de unos 600 miembros.

"El río está muerto", asegura.

- Irse o esperar -

Al menos tres propuestas fueron presentadas a la Alcaldía para frenar la erosión, que incluyen la construcción de escolleras o diques rompeolas para disminuir la fuerza del mar y la recuperación artificial de la playa transportando arena desde el fondo del delta del río.

Esta última, formulada por Bulhoes, se inspira en modelos de países como Holanda, España o Estados Unidos y se propone "construir junto con la naturaleza, utilizando su fuerza para recomponer el sistema de la playa".

Pero por ahora no ha salido nada del papel.

La Alcaldía de Sao Joao da Barra al que pertenece Atafona, paga un alquiler social de 1.200 reales (USD 230) a más de 40 familias desalojadas.

Pero afirma que cualquier plan depende de la aprobación de órganos ambientales y que "hasta ahora" no hay ningún proyecto con una solución definitiva, dijo a la AFP el subsecretario de Medio Ambiente del municipio, Alex Ramos.

Otros sostienen que falta voluntad política.

"Escuchamos promesas (...) Pero es una ciudad abandonada, un apocalipsis, dan ganas de llorar", clama Verónica Vieira, presidenta de la asociación de vecinos SOS Atafona.

Entre quienes todavía guardan esperanzas, está la jubilada Sonia Ferreira, 77, dueña de una imponente casa de dos pisos, que debió abandonar cuando el agua empezó a carcomer su muro trasero, en 2019.

Viuda, se mudó a un apartamento minúsculo que construyó en su propio terreno, a la espera de una solución. Cuando llegue, "pintaré la casa de nuevo y volveré a vivir aquí", sentencia.

(Y.Berger--BBZ)