Berliner Boersenzeitung - Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar

EUR -
AED 4.36266
AFN 78.403573
ALL 96.652271
AMD 448.82188
ANG 2.126486
AOA 1089.329377
ARS 1707.957731
AUD 1.717838
AWG 2.13827
AZN 2.029696
BAM 1.955895
BBD 2.387966
BDT 145.077073
BGN 1.994971
BHD 0.447892
BIF 3494.023273
BMD 1.187928
BND 1.504623
BOB 8.2104
BRL 6.273922
BSD 1.185628
BTN 107.747253
BWP 15.604301
BYN 3.380836
BYR 23283.387086
BZD 2.384566
CAD 1.631518
CDF 2619.381102
CHF 0.923388
CLF 0.026016
CLP 1027.260466
CNY 8.261266
CNH 8.261629
COP 4383.157015
CRC 586.708847
CUC 1.187928
CUP 31.48009
CVE 110.270376
CZK 24.241273
DJF 211.13585
DKK 7.469218
DOP 74.241119
DZD 153.482633
EGP 55.894505
ERN 17.818919
ETB 184.307125
FJD 2.628231
FKP 0.871913
GBP 0.868061
GEL 3.195286
GGP 0.871913
GHS 12.92963
GIP 0.871913
GMD 87.315866
GNF 10385.156596
GTQ 9.099444
GYD 248.062093
HKD 9.264216
HNL 31.444514
HRK 7.536449
HTG 155.381035
HUF 381.711533
IDR 19949.348607
ILS 3.699546
IMP 0.871913
INR 109.026808
IQD 1556.185565
IRR 50041.463503
ISK 145.342496
JEP 0.871913
JMD 186.632814
JOD 0.842267
JPY 183.553272
KES 153.242603
KGS 103.884412
KHR 4787.349845
KMF 495.968443
KPW 1069.155932
KRW 1719.567159
KWD 0.364432
KYD 0.988048
KZT 595.749043
LAK 25579.031676
LBP 101627.232593
LKR 367.084806
LRD 219.350694
LSL 19.036537
LTL 3.507642
LVL 0.718565
LYD 7.487207
MAD 10.842808
MDL 20.001807
MGA 5351.615555
MKD 61.633005
MMK 2494.571257
MNT 4236.231983
MOP 9.522664
MRU 47.391748
MUR 54.074375
MVR 18.365957
MWK 2058.679306
MXN 20.58703
MYR 4.697665
MZN 75.730237
NAD 19.036539
NGN 1677.354548
NIO 43.598689
NOK 11.613718
NPR 172.389599
NZD 1.990017
OMR 0.456761
PAB 1.185658
PEN 3.981344
PGK 5.145078
PHP 70.151302
PKR 332.005401
PLN 4.206863
PYG 7968.220766
QAR 4.325661
RON 5.098627
RSD 117.414757
RUB 90.905771
RWF 1726.059257
SAR 4.454742
SBD 9.599607
SCR 17.415488
SDG 714.537467
SEK 10.617676
SGD 1.507581
SHP 0.891254
SLE 28.973532
SLL 24910.253491
SOS 676.410199
SRD 45.289757
STD 24587.709373
STN 24.530711
SVC 10.374506
SYP 13137.977718
SZL 19.030304
THB 36.967133
TJS 11.068326
TMT 4.169627
TND 3.39777
TOP 2.860245
TRY 51.545184
TTD 8.057393
TWD 37.390618
TZS 3011.960353
UAH 51.116301
UGX 4203.20491
USD 1.187928
UYU 44.492356
UZS 14391.746512
VES 425.529606
VND 31051.247706
VUV 142.273124
WST 3.273441
XAF 655.972413
XAG 0.010837
XAU 0.000234
XCD 3.210434
XCG 2.136804
XDR 0.815816
XOF 656.335155
XPF 119.331742
YER 281.299678
ZAR 19.014942
ZMK 10692.774215
ZMW 23.149641
ZWL 382.512303
Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar
Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar

Atafona, el balneario brasileño que está desapareciendo bajo el mar

Los buitres merodean en la arena, entre escombros de las últimas casas destruidas por el mar. Atafona, un balneario apacible al norte de Rio de Janeiro, sufre una erosión crónica agudizada por el calentamiento que la transformó en un paisaje apocalíptico.

Tamaño del texto:

Debido a una combinación de factores naturales y humanos, el mar avanza hasta seis metros por año y ya ha sumergido más de 500 casas en una franja de 2 km. Una de las próximas será la del empresario Joao Waked Peixoto.

Caminando junto a un revoltijo de vigas y azulejos, Waked Peixoto muestra cómo sucumbió la última vivienda que separaba la suya del mar: resta apenas el fondo de un cuarto azul en el que fragmentos de revistas, una bicicleta y otras señales de vida reciente son sacudidas por el viento.

En el área de riesgo, siguen en pie solo 180 casas con 302 habitantes.

"¿Cuándo tendremos que salir nosotros? Es una incógnita, el mar avanzó de tres a cuatro metros en 15 días, nuestro muro puede no estar aquí la próxima semana", cuenta a la AFP Waked Peixoto, que se mudó a Atafona junto a su familia durante la pandemia.

Como muchos residentes de Campos dos Goytacazes, una próspera ciudad al norte de Rio de Janeiro que recibe regalías del petróleo, su abuelo construyó en la cercana Atafona su casa de veraneo: un refugio de ambientes amplios con jardín.

"Será una pena perder esta casa, que guarda los recuerdos de mi familia entera, mis padres, hermanas... todos veníamos aquí", lamenta Waked Peixoto.

Pero será inevitable.

- Erosión extrema y crónica -

La erosión extrema, que coloca a Atafona entre el 4% del litoral mundial donde el mar consume más de cinco metros por año, se ha agudizado ahora por el cambio climático, con la "subida del nivel del mar" a largo plazo y "a corto y medio plazo con las resacas excepcionales y los periodos prolongados de lluvias y sequías", explica el geólogo Eduardo Bulhoes, de la Universidad Federal Fluminense.

Pero el balneario sufre un "problema crónico" desde hace décadas.

"El uso que el hombre hizo del río Paraíba do Sul [uno de los principales del sudeste de Brasil] en los últimos 40 años redujo drásticamente el volumen de sus aguas y su capacidad de transportar arena hacia la desembocadura", en Atafona, explica Bulhoes, enumerando actividades como la minería y los desvíos para la agricultura.

Con este "déficit" de sedimentos, la playa no se reabastece naturalmente y va cediendo ante el avance del mar.

A ello se suma la construcción de casas en la costa, que elimina la primera línea de defensa natural: las dunas de arena y la vegetación.

Sin esa protección, el mar fue mordiendo la superficie, dejando un cementerio sumergido de escombros y estructuras que tornó peligroso cualquier chapuzón y ahuyentó a los turistas.

La reducción del caudal del río ha afectado también a los pescadores.

"Los barcos grandes ya no pasan por el delta del río (...) y el dinero se va", dice a la AFP Elialdo Bastos Meirelles, que preside una colonia de pescadores de unos 600 miembros.

"El río está muerto", asegura.

- Irse o esperar -

Al menos tres propuestas fueron presentadas a la Alcaldía para frenar la erosión, que incluyen la construcción de escolleras o diques rompeolas para disminuir la fuerza del mar y la recuperación artificial de la playa transportando arena desde el fondo del delta del río.

Esta última, formulada por Bulhoes, se inspira en modelos de países como Holanda, España o Estados Unidos y se propone "construir junto con la naturaleza, utilizando su fuerza para recomponer el sistema de la playa".

Pero por ahora no ha salido nada del papel.

La Alcaldía de Sao Joao da Barra al que pertenece Atafona, paga un alquiler social de 1.200 reales (USD 230) a más de 40 familias desalojadas.

Pero afirma que cualquier plan depende de la aprobación de órganos ambientales y que "hasta ahora" no hay ningún proyecto con una solución definitiva, dijo a la AFP el subsecretario de Medio Ambiente del municipio, Alex Ramos.

Otros sostienen que falta voluntad política.

"Escuchamos promesas (...) Pero es una ciudad abandonada, un apocalipsis, dan ganas de llorar", clama Verónica Vieira, presidenta de la asociación de vecinos SOS Atafona.

Entre quienes todavía guardan esperanzas, está la jubilada Sonia Ferreira, 77, dueña de una imponente casa de dos pisos, que debió abandonar cuando el agua empezó a carcomer su muro trasero, en 2019.

Viuda, se mudó a un apartamento minúsculo que construyó en su propio terreno, a la espera de una solución. Cuando llegue, "pintaré la casa de nuevo y volveré a vivir aquí", sentencia.

(Y.Berger--BBZ)