Berliner Boersenzeitung - En Odesa, la lucha por llevar una vida normal con la guerra de fondo

EUR -
AED 4.088504
AFN 72.363171
ALL 90.7688
AMD 398.999978
ANG 1.992525
AOA 1020.874163
ARS 1716.395809
AUD 1.580449
AWG 2.003897
AZN 1.830804
BAM 1.952977
BBD 2.238524
BDT 138.040472
BGN 1.945818
BHD 0.419699
BIF 3338.818963
BMD 1.113276
BND 1.425259
BOB 13.387649
BRL 5.952131
BSD 1.111394
BTN 105.768943
BWP 15.374915
BYN 3.275865
BYR 21820.206454
BZD 2.235229
CAD 1.557985
CDF 2576.635503
CHF 0.923368
CLF 0.027843
CLP 1099.404566
CNY 7.421152
CNH 7.412856
COP 3528.115861
CRC 505.376324
CUC 1.113276
CUP 26.674444
CVE 110.10585
CZK 24.367268
DJF 197.91393
DKK 7.474328
DOP 68.282223
DZD 150.62711
EGP 62.495633
ERN 16.699138
ETB 182.218471
FJD 2.49513
FKP 0.836952
GBP 0.836532
GEL 2.858339
GGP 0.836952
GHS 12.953277
GIP 0.836952
GMD 81.826075
GNF 9836.781636
GTQ 8.493228
GYD 232.903355
HKD 8.734239
HNL 29.838273
HRK 7.535775
HTG 145.620824
HUF 367.089904
IDR 20182.577694
ILS 3.473588
IMP 0.836952
INR 106.154581
IQD 1684.972061
IRR 2075869.793935
ISK 135.753308
JEP 0.836952
JMD 176.287564
JOD 0.789364
JPY 175.781251
KES 144.636943
KGS 97.35441
KHR 4541.476415
KMF 492.067523
KPW 1001.948212
KRW 1488.694386
KWD 0.34614
KYD 0.926265
KZT 505.980913
LAK 25014.842836
LBP 99528.638479
LKR 369.545848
LRD 188.935875
LSL 18.528219
LTL 3.287214
LVL 0.67341
LYD 7.151663
MAD 10.933696
MDL 20.006083
MGA 5049.746313
MKD 61.486126
MMK 2337.476535
MNT 4005.155831
MOP 8.981159
MRU 45.025525
MUR 52.847163
MVR 17.210975
MWK 1927.197064
MXN 20.814673
MYR 4.524241
MZN 71.196325
NAD 18.528302
NGN 1498.525239
NIO 40.901431
NOK 10.317955
NPR 169.242652
NZD 1.983368
OMR 0.428064
PAB 1.111394
PEN 3.833858
PGK 4.982954
PHP 71.115935
PKR 307.505223
PLN 4.40113
PYG 6505.479924
QAR 4.051807
RON 5.349622
RSD 117.518523
RUB 89.622383
RWF 1645.543656
SAR 4.175524
SBD 8.978241
SCR 16.492107
SDG 669.620353
SEK 11.047621
SGD 1.426028
SHP 0.835604
SLE 25.550272
SLL 23344.842612
SOS 635.190436
SRD 41.876428
STD 23042.562182
STN 24.465406
SVC 9.724987
SYP 14474.812114
SZL 18.523226
THB 37.589202
TJS 10.235707
TMT 3.907598
TND 3.334386
TOP 2.680501
TRY 55.480215
TTD 7.544096
TWD 36.232568
TZS 2948.469839
UAH 50.683696
UGX 4840.004121
USD 1.113276
UYU 44.71276
UZS 13353.698185
VES 987.484743
VND 28760.924675
VUV 132.627894
WST 3.080423
XAF 655.957
XAG 0.021108
XAU 0.000276541146
XCD 3.008684
XCG 2.003114
XDR 0.787144
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 262.927963
ZAR 18.534746
ZMK 10020.816697
ZMW 22.423186
ZWL 358.474366
SSP 6396.107081
MXV 2.346527
En Odesa, la lucha por llevar una vida normal con la guerra de fondo
En Odesa, la lucha por llevar una vida normal con la guerra de fondo

En Odesa, la lucha por llevar una vida normal con la guerra de fondo

A orillas del mar Negro, la ciudad ucraniana de Odesa, que desde hace días vive con la angustia de que Rusia pueda atacar, parecía en calma este domingo, y sus habitantes trabano de llevar una vida normal, aunque temiéndo lo peor.

Tamaño del texto:

Los rusos se preparan para bombardear esta ciudad portuaria estratégica, afirmó el domingo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunciando por adelantado "un crimen militar" y un "crimen histórico".

El anuncio no dio lugar a ninguna escena de pánico y la activación de una sirena -suenan varias veces al día desde que estalló la guerra- parece dejar a los pocos transeúntes que hay bastante indiferentes.

"Nos hemos acostumbrado muy rápido", comenta Nastia, una estudiante. "Al principio, la gente se sobresaltaba, quería bajar a los refugios, pero ahora...". Las declaraciones del presidente Zelenski no la han angustiado más de lo que estaba. "Ya lo dijo la semana pasada".

Sin embargo, pese a su apariencia de "normalidad", la situación de Odesa ha cambiado. La entrada de la ciudad está custodiada por varios puntos de control militares y las familias, con la idea de irse, llenan los maleteros de sus autos hasta los topes.

Según un responsable municipal, Mykhailo Shmushkovych, más de 100.000 personas han abandonado Odesa, una de las cuatro ciudades de Ucrania con más de un millón de habitantes.

Por la ciudad se han levantado barreras, apilado sacos de arena y dispuesto viguetas metálicas en forma de cruz en las intersecciones o frente a objetivos estratégicos como el puerto o el ayuntamiento.

El centro de la ciudad, en general muy animado, está prácticamente desierto y muy silencioso, salvo en algunas callejuelas, donde todavía hay clientes en las terrazas de las cafeterías.

- "Sobreviviremos" -

Los pocos paseantes que se ven van cargados con bolsas de la compra, ya de vuelta a casa.

Irina y Alexander Pivovarchik son dos de ellos. Él, con aspecto cansado y mal afeitado, sonríe al ser preguntado sobre cómo se siente. "Normal", dice. "Nos queda la esperanza", señala su esposa, Irina. Esta noche, regresarán a casa, cerrarán la puerta con llave "como de costumbre" y cenarán. "Sobreviviremos", comenta Alexander.

Un poco más allá en la misma calle, Ania, una mujer de 26 años, reconoce sentir "pánico". Su miedo puede entreverse en sus ojos empañados. Ella también vuelve de hacer la compra junto a unos amigos, y ha preparado su apartamento y su trastero subterráneo por lo que pueda ocurrir.

A unas calles de allí, el "Odessa Food Market", un mercado central con varios restaurantes de moda, se ha transformado en un almacén de alimentos y de ropa para los "guardias territoriales", un ejército paralelo de civiles voluntarios.

En torno a un inmenso dragón que fue colgado por el año nuevo chino -a principios de febrero, aunque aquí parezca que ha pasado una eternidad desde entonces-, los voluntarios se afanan en seleccionar y ordenar artículos.

Petro Obukov, un miembro del consejo municipal, muestra el lugar con orgullo. "Abrimos este centro el primer día de la invasión y la gente viene todos los días a traer comida y ropa", explica.

"Estábamos tan conmocionados que queríamos hacer algo para ayudar a nuestros combatientes y esto llevó a esta magnífica cooperación", agrega, entusiasmada, Inga Kordynovska, una joven que lanzó la idea de recoger víveres mientras hablaba con sus amigos. "Antes era abogada. En un día todo cambió", cuenta.

"Nos estamos preparando. Puede suceder en cualquier momento", apunta Mykahilo Shmushkovych, de la alcaldía. Pese a que, puntualiza, "uno no pueda estar nunca preparado para algo así".

(Y.Yildiz--BBZ)