España monitoriza un petrolero averiado sospechoso de pertenecer a la flota fantasma rusa
España indicó el martes que está monitorizando la situación de un petrolero que sufrió una avería en el Mediterráneo, pero que es objeto de sanciones internacionales por ser sospechoso de pertenecer a la flota fantasma que usa Rusia para exportar crudo eludiendo las restricciones occidentales.
El "'Chariot Tide', un buque con bandera de Mozambique, navega en estos momentos a 7 nudos con destino declarado Tánger Med [en Marruecos, ndlr], tras reparar la máquina", indicó a AFP una fuente del Ministerio español de Transportes.
El buque, con sanciones de la Unión Europea y Reino Unido por transportar petróleo ruso, se encontraba el 30 de diciembre en una terminal petrolera del noroeste de Rusia, según los datos de seguimiento del tráfico marítimo de Global Fishing Watch.
Más tarde, este petrolero de 195 m de eslora "quedó sin máquina el 22 de enero cuando navegaba por el Estrecho" de Gibraltar, según relató la misma fuente española.
Las autoridades marroquíes asumieron inicialmente la coordinación de la asistencia, pero el temporal "desplazó al buque hacia el Este por el mar de Alborán", entre España y el norte de África, hasta situarlo a unas "33 millas" náuticas [unos 60 km] de las costas españolas, provocando la intervención del organismo encargado de la seguridad marítima, agregó.
"España ha monitorizado la situación en todo momento (...) y continuará haciéndolo hasta que el buque atraque en su puerto de destino", indicó la fuente, precisando que el navío estaba siendo "escoltado" por un buque de Salvamento Marítimo.
Preguntada por AFP, la misma fuente española no quiso precisar si el buque transportaba petróleo ruso sujeto a sanciones.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, los países occidentales adoptaron una serie de medidas dirigidas al petróleo ruso que buscan limitar los ingresos que genera su venta al extranjero para Moscú.
Cerca de 600 buques están sujetos a sanciones de la Unión Europea, sospechosos de formar parte de esta flota fantasma (compuesta por hasta 1.400 barcos, según las estimaciones), constituida por Rusia para sortear estas restricciones y mantener sus exportaciones de crudo.
Francia interceptó la semana pasada al "Grinch", un petrolero que figura en la lista de los buques de la flota fantasma rusa, pocos meses después de una operación similar contra el "Boracay", a finales de septiembre.
(K.Müller--BBZ)