Venezuela anhela el resurgir de la bonanza petrolera con el impulso de EEUU
Ronald Herrera recuerda la prosperidad que hace unos 40 años vivía la ciudad de Puerto Cabello, donde está a la refinería El Palito y que fue símbolo de la bonanza petrolera de Venezuela.
Hoy tiene esperanzas de verla resurgir, si la participación de Estados Unidos relanza el negocio petrolero en este país, luego que sacar a Nicolás Maduro del poder.
Delcy Rodríguez reemplazó en la presidencia a Maduro, capturado el 3 de enero en una operación militar estadounidense que incluyó un bombardeo a Caracas. Rápidamente suscribió acuerdos petroleros con el presidente Donald Trump, que ha dicho tener control de esta industria en Venezuela.
"Nosotros vemos una expectativa demasiado buena porque como vivimos al lado de la refinería consideramos que la afluencia de trabajo se va a mejorar", dice a la AFP Herrera, que trabajó en El Palito. "Nos va a dar mucho auge porque habiendo trabajo nosotros tenemos con qué trabajar".
Hoy vende café y cigarrillos a viajeros que hacen parada en este punto que conecta a varios estados del centro y occidente de Venezuela.
Con cinco de sus siete hijos fuera del país, parte de una diáspora que la ONU estima en unos 8 millones de venezolanos, Herrera ve con buenos ojos el giro que la presidenta interina dio a la política petrolera, luego de años de desinversión, denuncias de corrupción y sanciones estadounidenses.
Rodríguez impulsa una reforma a la ley de hidrocarburos que permita la apertura de la industria estatal a empresas privadas extranjeras.
- "Siempre full" -
De noche las luces de la refinería y sus lenguas de fuego atenúan la penumbra. Este entramado de tuberías con enormes tanques se conecta con un puerto donde los buques descargan crudo para convertirlo en gasolina y diésel destinados al mercado venezolano.
Justo en esa encrucijada donde vende Ronald Herrera, un hotel desvencijado espera compradores.
"Se vende", alcanza a leerse en la parte superior en letras borradas por el sol y el salitre. Con cuatro pisos y 147 habitaciones es el edificio más alto de El Palito, como se conoce a la zona que circunda a la refinería.
Jonathan Guarire, empleado del hotel de 35 años, estima que un resurgimiento de la industria petrolera atraiga compradores y el hotel recobre la vida que alguna vez le dieron turistas y trabajadores petroleros.
Antes "llegaban empresas, turismo, siempre full (...) y tengo la esperanza de que vuelva a ser como antes", indica. "Todo eso estaba lleno de llaves siempre", recuerda al mostrar los pequeños cubículos de madera donde las disponían.
Debajo, una hilera de vistosos negocios ofrecen comida, licores y sanitarios a los turistas que visitan una playa cuyo oleaje atrae a surfistas. El balneario vecino de la refinería se recupera tras un derrame de petróleo hace dos años.
- "Un chantaje" -
La refinería se ve desde diferentes ángulos de la zona. Enormes tanques blancos para almacenar hidrocarburos sirven de lienzo para consignas alegóricas al chavismo, que ha gobernado Venezuela durante los últimos 27 años.
En uno se lee "Patria, socialismo o muerte", un lema popularizado por el fallecido expresidente Hugo Chávez. En otro: "PDVSA roja, rojita", consigna acuñada por el exzar petrolero Rafael Ramírez, que plasma la amplia politización de la empresa estatal petrolera.
En una playa desde la que se observa la refinería, pescadores llegan al amanecer con lo capturado durante la noche.
Sergio Espina, marinero retirado y pescador eventual, los espera para comprar pescado que luego revende.
La situación "está un poquito dura", dice. "Yo tengo sesenta y pico de años. Espero que esto se mejore todo por completo pa' ver qué sucede de aquí pa'lante (en adelante), entonces esperemos lo que se viene nuevo", dice Espina.
Gilberto Herrera, empleado público de 67 años, pesca a remo. Se queja de su precario salario, menos de un dólar al mes, pero atribuye la crisis a las sanciones que desde 2019 impuso Estados Unidos a la industria petrolera venezolana.
Las sanciones "nos hicieron mucho daño", sostiene al cuestionar el ataque militar ordenado por Trump en Venezuela. "Todo ha sido como un chantaje, digo yo, ¿por qué ahora sí van a abrir el compás, como se dice, para hacer inversiones?".
(Y.Yildiz--BBZ)