Berliner Boersenzeitung - "Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos

EUR -
AED 4.322727
AFN 75.331116
ALL 95.78288
AMD 435.50965
ANG 2.106788
AOA 1080.533638
ARS 1633.433715
AUD 1.621742
AWG 2.120166
AZN 2.019903
BAM 1.953306
BBD 2.378942
BDT 144.734616
BGN 1.963443
BHD 0.446352
BIF 3518.71836
BMD 1.177052
BND 1.495355
BOB 8.13558
BRL 5.796518
BSD 1.181155
BTN 111.399314
BWP 15.805177
BYN 3.324941
BYR 23070.22645
BZD 2.375536
CAD 1.603763
CDF 2726.052992
CHF 0.915341
CLF 0.026817
CLP 1055.45124
CNY 8.017198
CNH 8.004886
COP 4386.650543
CRC 538.928988
CUC 1.177052
CUP 31.191888
CVE 110.584386
CZK 24.307485
DJF 210.33159
DKK 7.472823
DOP 70.374367
DZD 155.67707
EGP 62.057028
ERN 17.655786
ETB 184.428617
FJD 2.567271
FKP 0.865689
GBP 0.864151
GEL 3.154276
GGP 0.865689
GHS 13.242187
GIP 0.865689
GMD 86.515046
GNF 10366.793528
GTQ 8.987488
GYD 246.284546
HKD 9.219398
HNL 31.401088
HRK 7.534898
HTG 154.585153
HUF 356.531523
IDR 20387.370983
ILS 3.417569
IMP 0.865689
INR 110.777579
IQD 1541.938605
IRR 1545469.76174
ISK 143.800494
JEP 0.865689
JMD 186.105335
JOD 0.834493
JPY 184.049206
KES 152.016068
KGS 102.898504
KHR 4734.038796
KMF 493.184423
KPW 1059.359971
KRW 1708.444611
KWD 0.362215
KYD 0.981143
KZT 545.211664
LAK 25859.840498
LBP 105379.132476
LKR 376.917225
LRD 216.077381
LSL 19.462535
LTL 3.47553
LVL 0.711987
LYD 7.476275
MAD 10.827117
MDL 20.239077
MGA 4921.396522
MKD 61.684429
MMK 2471.623351
MNT 4214.371577
MOP 9.502529
MRU 47.142009
MUR 54.99241
MVR 18.191306
MWK 2048.110499
MXN 20.26012
MYR 4.601686
MZN 75.225274
NAD 19.462535
NGN 1602.380285
NIO 43.462985
NOK 10.86984
NPR 178.809164
NZD 1.970338
OMR 0.452583
PAB 1.177392
PEN 4.07554
PGK 5.135828
PHP 71.059853
PKR 329.114764
PLN 4.228472
PYG 7228.802098
QAR 4.289172
RON 5.266716
RSD 117.380426
RUB 87.982793
RWF 1727.197774
SAR 4.423625
SBD 9.439291
SCR 16.21817
SDG 706.820017
SEK 10.852129
SGD 1.490166
SHP 0.878788
SLE 29.014623
SLL 24682.195157
SOS 674.98877
SRD 44.03474
STD 24362.607597
STN 24.546972
SVC 10.301805
SYP 130.121144
SZL 19.248651
THB 37.837542
TJS 11.002707
TMT 4.125569
TND 3.381081
TOP 2.83406
TRY 53.257384
TTD 7.97878
TWD 36.950616
TZS 3055.549101
UAH 51.786176
UGX 4427.329246
USD 1.177052
UYU 47.309604
UZS 14212.90688
VES 580.871148
VND 30967.659325
VUV 139.00247
WST 3.191592
XAF 657.211828
XAG 0.01477
XAU 0.000249
XCD 3.181043
XCG 2.121982
XDR 0.817361
XOF 657.211828
XPF 119.331742
YER 280.874131
ZAR 19.179715
ZMK 10594.877244
ZMW 22.35368
ZWL 379.010383
"Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos
"Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos / Foto: Roman PILIPEY - AFP

"Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos

Tiritando de frío en su apartamento en Kiev después de que los ataques rusos la dejaran sin calefacción, Lidia Teleschuk afirma que, a sus 91 años, no recordaba un invierno tan duro desde la Segunda Guerra Mundial.

Tamaño del texto:

Este mes, Rusia ha intensificado sus bombardeos contra la infraestructura eléctrica y térmica de Ucrania, lo que ha sumido a los residentes de la capital en la oscuridad y el frío, con temperaturas que han bajado hasta los -20 °C.

"En 1942 fue aún peor", dijo Teleschuk. "No había habido un invierno como este desde entonces. Ha sido horrible. Nos será difícil sobrevivir".

Los intensos bombardeos contra la capital ucraniana, que Rusia no logró tomar al inicio de su invasión, han obligado a los residentes a buscar soluciones improvisadas para mantenerse calientes.

Ha sido especialmente doloroso para las personas mayores como Teleschuk.

En su vivienda, privada de electricidad, calefacción y agua caliente, la mujer mostró a la AFP cómo pasa el día.

Pasándose la mano por su frágil cabello blanco, imitó el acto de calentar agua en una estufa de gas para asearse en las mañanas.

También vertió un poco de agua caliente en botellas de plástico, convirtiéndolas en pequeñas fuentes de calor.

"Pero no es suficiente, queridos muchachos. Solo me alcanza para calentarme un poco", dice.

La temperatura dentro de su apartamento oscilaba entre los 8°C y los 11°C.

- "Se me entumecen" -

Los voluntarios de la fundación Starenki, que entrega alimentos y artículos de primera necesidad a las personas mayores, visitaron a Teleschuk para ver cómo estaba.

Ella sonrió cuando una de ellos, la directora del programa, Alina Diachenko, le regaló una guirnalda de luces alimentada por pilas.

"Los voluntarios se toman un poco de tiempo para charlar. Eso es muy importante, no solo la comida, sino también la atención", dijo Diachenko.

Yevgenia Yeromina, de 89 años, no podía oír nada, pero también se alegró mucho de ver a los visitantes.

Los llevó a su cocina y les explicó cómo se calentaba las manos sobre la llama abierta de su estufa de gas.

"Las manos, los dedos, se me entumecen", dijo, mientras abría lentamente los puños.

Tocó las tuberías, que seguían irremediablemente frías.

Los equipos de reparación tratan de reconectar las viviendas a la electricidad y la calefacción lo más rápidamente posible, pero las temperaturas bajo cero y los repetidos ataques aéreos socavan sus esfuerzos.

Los bombardeos rusos de este mes han cortado repetidamente el suministro eléctrico a decenas de miles de hogares y la calefacción a 6.000 bloques de apartamentos, la mitad de todos los que hay en la ciudad.

Algunos de los 3,6 millones de habitantes de la capital ucraniana se han marchado a casas de campo y a las viviendas de familiares en busca de calor y luz.

Más de 900 edificios seguían sin calefacción a inicios de semana, dijo el presidente Volodimir Zelenski, quien instó a las autoridades locales y a los funcionarios del gobierno a actuar con mayor rapidez.

"Había un poco de calor, pero entonces, ¡bum!, volvieron a bombardear y ahora nada funciona", lamentó Yeromina.

- "Ya he vivido mi vida" -

Levantando juguetonamente la esquina de su largo gabán, Yeromina mostró cómo se había abrigado para mantenerse caliente.

A pocas calles de distancia, en su apartamento en el sexto piso, Esfir Rudminska, de 88 años, adoptó una estrategia similar.

"¡Me abrigo mucho, como un repollo con dos o tres suéteres!", dijo, con la cabeza envuelta en un pañuelo de seda blanco.

Estaba sentada en la cama, en una habitación a oscuras salvo por una lámpara de lectura portátil.

Bajo las mantas, había varias botellas de plástico llenas de agua caliente y baterías externas para su teléfono, en el que hacía crucigramas.

Los repetidos bombardeos la ponen nerviosa, explicó.

"Puedes superar cualquier cosa, come un trozo de pan con té y estarás bien. Pero moralmente, mis nervios no pueden soportarlo. Intento aguantar", dijo, abrazando una bolsa de agua caliente.

"A veces, cuando no hay nadie en casa, lloro y parece que me siento mejor, aunque no soy de llorar. Tengo 88 años, ya he vivido mi vida", señaló.

(L.Kaufmann--BBZ)