Cerca de 90 muertos en Pakistán en ataques de rebeldes separatistas
Al menos 11 civiles, 10 agentes de las fuerzas de seguridad y 67 insurgentes murieron en unos ataques "coordinados" efectuados por separatistas de Baluchistán en distintos puntos del suroeste de Pakistán, indicaron las autoridades este sábado.
Desde hace décadas, Pakistán combate a una rebelión separatista en Baluchistán, una empobrecida región fronteriza con Irán y Afganistán y cuyo subsuelo esconde abundantes minerales e hidrocarburos.
El Ejército de Liberación de Baluchistán, el grupo separatista más activo en la provincia, reivindicó los ataques en un comunicado transmitido a AFP.
El grupo dijo haber atacado instalaciones militares y a funcionarios de policía y de la administración civil por medio de asaltos armados y ataques suicidas. Igualmente bloquearon carreteras para ralentizar la respuesta de las fuerzas de seguridad.
La ofensiva se produjo al día siguiente de que el ejército de Pakistán anunciara haber matado a 41 rebeldes de Baluchistán.
Los separatistas "lanzaron ataques coordinados esta mañana en más de 12 lugares", entre ellos la capital provincial Quetta, dijo a AFP bajo anonimato un alto funcionario de los servicios de seguridad.
Diez miembros de las fuerzas de seguridad murieron y varios más resultaron heridos, indicó este responsable.
Las fuerzas paquistaníes indicaron que 67 rebeldes separatistas fallecieron igualmente en los enfrentamientos consecutivos a los ataques.
Los ataques costaron también la vida a 11 civiles, entre ellos tres mujeres y tres niños de una misma familia, según la fuente de seguridad.
Una fuente militar en la capital, Islamabad, confirmó los ataques, y dijo que fueron "coordinados pero ejecutados mediocremente" por la "mala planificación" de los rebeldes.
El primer ministro, Shehbaz Sharif, elogió a las fuerzas de seguridad y prometió "continuar la guerra contra el terrorismo hasta su completa erradicación".
En Quetta, un periodista de AFP escuchó varias explosiones al tiempo que se efectuaba un gran despliegue de seguridad en la ciudad. Muchas calles estaban desiertas, y las tiendas, cerradas.
"La policía nos apunta con sus armas y nos dicen que nos vayamos si no queremos que nos golpeen. ¿Qué vamos a hacer?", comentó Abdul Wali, un vecino de 38 años que debía cruzar la ciudad para ir a ver a su madre hospitalizada.
Baluchistán es la provincia más empobrecida de Pakistán, pese a su riqueza en minerales e hidrocarburos, explotados principalmente por empresas chinas.
En los últimos años, los separatistas han intensificado sus ataques a paquistaníes oriundos de otras provincias, que trabajan en la región. También han atacado a empresas energéticas extranjeras.
El año 2024 fue especialmente sangriento, con más de 1.600 muertos, casi la mitad soldados y policías, según el Centro de Investigación y Estudios de Seguridad de Islamabad.
(G.Gruner--BBZ)