Berliner Boersenzeitung - "Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán

EUR -
AED 4.194308
AFN 72.52041
ALL 93.251191
AMD 420.526993
ANG 2.044792
AOA 1047.866508
ARS 1640.876124
AUD 1.632903
AWG 2.055753
AZN 1.940568
BAM 1.924616
BBD 2.301411
BDT 140.268483
BGN 1.931129
BHD 0.430685
BIF 3415.976235
BMD 1.142085
BND 1.463881
BOB 7.924599
BRL 5.814127
BSD 1.142685
BTN 107.996157
BWP 15.31092
BYN 3.163542
BYR 22384.866
BZD 2.298163
CAD 1.616804
CDF 2649.637338
CHF 0.923553
CLF 0.025703
CLP 1011.613063
CNY 7.717583
CNH 7.762335
COP 3923.061975
CRC 520.466966
CUC 1.142085
CUP 30.265253
CVE 108.897894
CZK 23.757709
DJF 202.971194
DKK 7.350619
DOP 66.926117
DZD 151.759082
EGP 56.999403
ERN 17.131275
ETB 180.877736
FJD 2.551076
FKP 0.852527
GBP 0.866828
GEL 3.020814
GGP 0.852527
GHS 12.902933
GIP 0.852527
GMD 83.371845
GNF 10024.649964
GTQ 8.70995
GYD 239.027087
HKD 8.951674
HNL 30.490468
HRK 7.533873
HTG 149.23202
HUF 343.367446
IDR 20270.409831
ILS 3.373828
IMP 0.852527
INR 107.709463
IQD 1496.13135
IRR 1570366.874934
ISK 141.995464
JEP 0.852527
JMD 180.721797
JOD 0.80976
JPY 183.033967
KES 147.923053
KGS 99.875061
KHR 4582.608142
KMF 485.38591
KPW 1027.8769
KRW 1726.678335
KWD 0.351874
KYD 0.952271
KZT 557.24616
LAK 25160.132326
LBP 102273.711812
LKR 382.810738
LRD 208.030589
LSL 18.495904
LTL 3.37228
LVL 0.690836
LYD 7.280814
MAD 10.558596
MDL 19.939917
MGA 4796.756942
MKD 60.629453
MMK 2398.316589
MNT 4087.958667
MOP 9.219419
MRU 45.774818
MUR 53.826741
MVR 17.656913
MWK 1982.659854
MXN 19.87116
MYR 4.642352
MZN 72.981636
NAD 18.503966
NGN 1552.230167
NIO 41.811846
NOK 11.158684
NPR 172.792757
NZD 1.994455
OMR 0.43913
PAB 1.142685
PEN 3.897377
PGK 5.011184
PHP 68.951108
PKR 317.840185
PLN 4.165949
PYG 6973.017439
QAR 4.157763
RON 5.147419
RSD 115.431735
RUB 83.339709
RWF 1699.42248
SAR 4.284982
SBD 9.206832
SCR 16.12067
SDG 685.82127
SEK 10.995541
SGD 1.464187
SHP 0.852682
SLE 28.266937
SLL 23948.955593
SOS 652.710174
SRD 42.636347
STD 23638.85364
STN 24.440619
SVC 9.99809
SYP 126.237051
SZL 18.498214
THB 37.157165
TJS 10.59257
TMT 4.008718
TND 3.325466
TOP 2.749867
TRY 53.042608
TTD 7.76223
TWD 36.042492
TZS 2997.976517
UAH 51.17556
UGX 4227.502529
USD 1.142085
UYU 46.13292
UZS 13710.730262
VES 680.724228
VND 30066.52971
VUV 135.895439
WST 3.129029
XAF 645.498109
XAG 0.017975
XAU 0.000276
XCD 3.086542
XCG 2.059414
XDR 0.803682
XOF 645.27823
XPF 119.331742
YER 272.530062
ZAR 18.866359
ZMK 10280.138245
ZMW 20.196756
ZWL 367.750904
"Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán
"Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán / Foto: Sajjad HUSSAIN - AFP/Archivos

"Mi madre me aplastó el vientre con una piedra": así es el aborto en Afganistán

Cuando Bahara estaba embarazada de cuatro meses, acudió a un hospital de Kabul para suplicar que le practicaran un aborto. "No podemos hacerlo", le dijo un médico. "Si alguien se entera, acabaremos todos en la cárcel".

Tamaño del texto:

El aborto es ilegal en Afganistán y cualquiera que lo practique o ayude a llevarlo a cabo puede ser encarcelado.

Pero Bahara estaba desesperada. Su esposo, desempleado, le había ordenado que "encontrara una solución": no quería una quinta hija.

"Apenas podemos dar de comer" a las niñas tal y como están las cosas, explicó Bahara, de 35 años, a la AFP. "Si fuera un niño, podría ir a la escuela y trabajar".

Pero no hay perspectivas de ese tipo para una niña, ya que las mujeres tienen prohibido asistir a la escuela secundaria, la universidad y acceder a la mayoría de los trabajos desde que los talibanes volvieron al poder en 2021.

Así que Bahara siguió el consejo de una vecina y compró, por el equivalente a dos dólares, una infusión en el mercado elaborada con un tipo de malva que induce las contracciones.

La hemorragia fue tan grave que tuvo que volver al hospital. "Les dije que me había caído, pero sabían que estaba mintiendo porque no tenía marcas en el cuerpo. Se enojaron pero no me denunciaron", cuenta la mujer.

"Me operaron y me extrajeron los restos del feto. Desde entonces me siento muy débil", asegura.

La planta que utilizó puede ser "muy peligrosa", según Guadalupe Maldonado Andrade, etnobotánica de la Universidad Politécnica Estatal de California, en Pomona. Una dosis incorrecta puede causar daños en los órganos y hemorragias graves.

El de Bahara no es un caso aislado.

Otras dos mujeres con las que AFP habló durante una investigación de varios meses también arriesgaron sus vidas para interrumpir su embarazo. Nesa tomó pastillas tóxicas para el embrión y Mariam se aplastó el estómago con una piedra.

De la docena de mujeres con las que AFP habló sobre sus abortos clandestinos, solo cinco aceptaron ser entrevistadas con la condición de hacerlo bajo anonimato y cambiar sus nombres. Incluso fuera de los círculos talibanes, el miedo a ser estigmatizadas y arrestadas es fuerte en la sociedad profundamente conservadora de Afganistán.

- Más "abortos espontáneos" -

Ante tal tabú y sin estadísticas reales, Sharafat Zaman, funcionario del Ministerio de Salud afgano, insistió en que "pocas" mujeres se ven afectadas.

Los talibanes, que siguen una interpretación estricta del islam, no cambiaron las leyes sobre el aborto cuando volvieron al poder en 2021.

Sin embargo, según trabajadores del sector sanitario entrevistados por la AFP, las autoridades comprueban con mayor frecuencia que no se practiquen interrupciones voluntarias del embarazo en los hospitales, lo que provoca pánico entre los médicos y empuja a las mujeres a abortar en secreto.

Varios doctores afirmaron que el número de "abortos espontáneos" ha aumentado desde 2021, lo que les hace sospechar que pueden ocultar abortos clandestinos, dadas las lesiones que presentan las pacientes y su estado psicológico.

Dos organizaciones médicas internacionales también afirmaron haber observado la misma tendencia, mientras que el acceso a los anticonceptivos se ha vuelto más difícil.

"Las restricciones presupuestarias y el cierre forzoso de los servicios de planificación familiar ponen en peligro el acceso a los anticonceptivos modernos", dijo a la AFP una fuente de la ONU, al señalar que menos de la mitad de las mujeres afganas tienen acceso a métodos como preservativos, implantes o píldoras.

Afganistán tiene una de las tasas de mortalidad materna e infantil más altas del mundo, y desde el año pasado las mujeres jóvenes tienen prohibido formarse como parteras o enfermeras en las facultades de medicina.

Aunque el portavoz del Ministerio de Salud reconoció los peligros de los abortos clandestinos y que algunas mujeres se enfrentan a "problemas", zanjó que no era culpa del gobierno.

El aborto está permitido cuando la vida de la mujer embarazada corre grave peligro. Sin embargo, en la práctica, rara vez se concede. Para los talibanes, la práctica es "quitar una vida", afirmó Zaman.

- No quería otra niña -

"Antes (del regreso de los talibanes) podíamos practicar más abortos, había oenegés que nos ayudaban y no había controles gubernamentales", dijo una ginecóloga de 58 años en Kabul.

"Ahora los médicos tienen miedo porque si revisan las recetas en una farmacia, es muy peligroso" para ellos, cuenta.

Las mujeres tienen miedo de solicitar una interrupción del embarazo en el hospital, explicó, "por lo que muchas lo intentan en casa y luego acuden al hospital diciendo que han tenido un aborto espontáneo".

Algunas farmacias les venden el medicamento abortivo misoprostol sin receta, dijo la doctora.

Mientras que algunos trabajadores sanitarios son compasivos, otros pueden exigir sumas exorbitantes en uno de los países más pobres del mundo.

Nesa, madre de ocho hijas y un hijo, descubrió que estaba embarazada de otra niña a los cuatro meses.

"Sabía que si mi esposo se enteraba, me echaría de casa. Él cree que nos va mejor con los niños", dijo la agricultora de 35 años.

"Le rogué a una clínica que me ayudara. Me pidieron 10.000 afganis (unos 150 dólares), que yo no tenía. Fui a la farmacia sin receta y me dieron un medicamento contra la malaria, diciendo que me ayudaría", aseguró.

Los únicos medicamentos contra la malaria disponibles en las farmacias de Kabul son la cloroquina y la primaquina, fármacos contraindicados en el embarazo, según la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de los Medicamentos (ANSM) de Francia, ya que son potencialmente tóxicos para el feto.

"Empecé a sangrar y perdí el conocimiento", contó Nesa. "Me llevaron al hospital y supliqué a los médicos que no me denunciaran, y me extrajeron los restos del feto".

- Dolor constante -

Mariam, de 22 años, tuvo una aventura amorosa. Si bien el aborto es motivo de vergüenza en Afganistán y pesa sobre toda la familia, las relaciones sexuales fuera del matrimonio suelen ser peligrosas y, en ocasiones, dan lugar a feminicidios conocidos como "asesinatos por honor".

Al mes de embarazo, "mi madre contactó con una partera, pero le pidió demasiado dinero", contó. "Así que mi madre me llevó a casa (...) y me aplastó el vientre con una piedra muy pesada".

"Grité y empecé a sangrar", dijo Mariam. "Fui al hospital y me dijeron que el embrión había desaparecido. Ahora estoy deprimida y tengo dolores de estómago constantes".

Según la ONG estadounidense Center for Reproductive Rights, solo un tercio de las mujeres del mundo viven en países donde se permite el aborto bajo petición. Se estima que su práctica ilegal provoca 39.000 muertes al año en todo el planeta.

Una partera de Kabul dijo a la AFP que se siente "impotente y débil por no poder ayudar más (a las mujeres)".

Una ginecóloga de la región de Nangarhar, en el este del país, también se mostró desesperada. "Siento pena por estas mujeres; juré ayudarlas cuando decidí ser doctora. Pero no podemos", lamentó.

(B.Hartmann--BBZ)