El día histórico de la astronauta Jenni Gibbons, a cargo de comunicar con el equipo de Artemis II
La astronauta canadiense Jenni Gibbons pasó el lunes en el corazón de la sala de control de la NASA en Houston, apoyando a distancia a sus compañeros de la misión Artemis II durante su vuelo alrededor de la Luna.
Como astronauta de reserva de la misión, Gibbons entrenó junto a los estadounidenses Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman y el canadiense Jeremy Hansen, y fue la encargada de la comunicación con los tripulantes en su sobrevuelo lunar.
En una entrevista con la AFP, Gibbons contó el impacto del viaje, realizado más de medio siglo después de la primera misión lunar.
– ¿Cómo era el ambiente en la sala de control? –
La emoción en el centro de control era palpable, y fue un momento "especial" lleno de lágrimas, abrazos y risas, relató Gibbons.
"La emoción en la sala con las descripciones que transmitía la tripulación era enorme. Es probable que todos los controladores de vuelo hayan sido inspirados por las misiones Apolo y hayan trabajado toda su vida para ver esto", agregó.
Con los ojos pegados a las ventanas de la nave espacial durante casi siete horas, el equipo de la misión rompió récords e hizo historia.
"Rompimos el récord de distancia del Apolo 13, lo más lejos que humanos han viajado desde nuestro planeta. El momento fue especial", expresó Gibbons.
"Creo que en un momento la gente estaba llorando, estaban agradecidos, reían, se abrazaban, y fue simplemente uno de los momentos que más atesoro de mi carrera".
- ¿Por qué fue histórico el sobrevuelo lunar? –
"Lo primero es que fueron más lejos de nuestro planeta que cualquier otro antes", explicó.
La misión Artemis II superó el récord de distancia establecido por el Apolo 13 en 1970. Al alcanzar su punto más alejado, a 406.771 kilómetros de la Tierra, la tripulación logró situarse a más de 6.600 kilómetros por encima de la marca histórica anterior.
"Las otras misiones Apolo volaron mucho más cerca de la Luna. Ver la perspectiva de nuestra Tierra de tan lejos debe haber sido absolutamente increíble, y tuvieron perspectivas del lado más lejano de la Luna que nunca había estado iluminada durante las misiones Apolo", agregó.
El equipo también envió descripciones de sitios nunca antes vistos, recordó Gibbons. "Los hemos visto en imágenes remotas, pero esta es la primera vez que las cámaras más sensibles del mundo, que son los ojos humanos, pudieron observarlos".
– ¿Cual descripción la impactó más? –
"Con la fecha del lanzamiento, la mécánica orbital fue tal que, al final del sobrevuelo lunar, la tripulación presenció un eclipse", recordó Gibbons.
"Debido a eso, pudieron ver todos esos increíbles rasgos del espacio profundo y de la Luna que no estaban opacados por la luz solar: muchos detalles realmente finos, incluso detalles de la corona del sol cuando pasaba detrás de la Luna".
"De hecho volaron con gafas de eclipse para protegerse, de modo que muchas personas que han presenciado un eclipse en la Tierra pudieron reconocer esa experiencia e identificarse con ella".
Destacó que la tripulación pudo describir lo que se observó cuando la Luna estaba oscura.
"Vieron destellos de impacto en la superficie, lo que significa material que golpea la superficie lunar y crea cráteres nuevos", dijo.
"Es algo que no hemos presenciado a menudo. Los astronautas del Apolo quizás hablaron de algunos, pero para nosotros eran ciencia de máxima prioridad, así que el hecho de que vieran cuatro o cinco fue simplemente extraordinario".
(P.Werner--BBZ)