Berliner Boersenzeitung - Francia abandona su carretera solar tras tres años de fracasos técnicos y económicos

EUR -
AED 4.127321
AFN 73.04034
ALL 90.729764
AMD 404.665666
ANG 2.011176
AOA 1031.553957
ARS 1738.943785
AUD 1.601552
AWG 2.025463
AZN 1.913452
BAM 1.952241
BBD 2.262516
BDT 139.855058
BGN 1.964032
BHD 0.424123
BIF 3356.451657
BMD 1.123697
BND 1.435982
BOB 13.620051
BRL 6.137409
BSD 1.123372
BTN 106.255362
BWP 15.422064
BYN 3.35189
BYR 22024.453639
BZD 2.259261
CAD 1.569074
CDF 2598.549276
CHF 0.917948
CLF 0.027547
CLP 1084.074774
CNY 7.507306
CNH 7.497725
COP 3633.529187
CRC 510.260764
CUC 1.123697
CUP 26.959855
CVE 110.064364
CZK 24.256904
DJF 199.70346
DKK 7.474251
DOP 67.457033
DZD 152.760408
EGP 61.491828
ERN 16.855449
ETB 184.366977
FJD 2.519047
FKP 0.837456
GBP 0.834036
GEL 2.911728
GGP 0.837456
GHS 13.070058
GIP 0.837456
GMD 83.153296
GNF 9950.333543
GTQ 8.584504
GYD 235.356779
HKD 8.81581
HNL 30.191963
HRK 7.606314
HTG 147.171721
HUF 362.097781
IDR 20335.08815
ILS 3.544031
IMP 0.837456
INR 105.978974
IQD 1702.995611
IRR 2116379.75381
ISK 136.607941
JEP 0.837456
JMD 178.055423
JOD 0.796739
JPY 177.890729
KES 145.956778
KGS 98.267485
KHR 4567.633017
KMF 495.550463
KPW 1011.326909
KRW 1506.180183
KWD 0.349233
KYD 0.936085
KZT 507.694193
LAK 25290.672585
LBP 100593.033834
LKR 373.788621
LRD 190.960199
LSL 18.491122
LTL 3.317984
LVL 0.679713
LYD 7.20287
MAD 10.973397
MDL 20.147095
MGA 5073.705993
MKD 61.626804
MMK 2359.224448
MNT 4043.158392
MOP 9.076769
MRU 45.693891
MUR 52.914759
MVR 17.366712
MWK 1947.814662
MXN 20.860849
MYR 4.566138
MZN 71.815099
NAD 18.490793
NGN 1512.967507
NIO 41.334651
NOK 10.449204
NPR 170.008579
NZD 1.995853
OMR 0.432068
PAB 1.123442
PEN 3.877232
PGK 5.040811
PHP 71.06933
PKR 310.740451
PLN 4.383591
PYG 6811.58317
QAR 4.095434
RON 5.341266
RSD 117.622967
RUB 91.92166
RWF 1652.972088
SAR 4.220986
SBD 9.047688
SCR 15.619598
SDG 675.900219
SEK 10.927303
SGD 1.436528
SHP 0.837767
SLE 25.744042
SLL 23563.361094
SOS 642.023942
SRD 42.210493
STD 23258.251181
STN 24.455855
SVC 9.829083
SYP 14610.303024
SZL 18.481146
THB 37.736543
TJS 10.362526
TMT 3.944175
TND 3.347997
TOP 2.705591
TRY 56.207681
TTD 7.614983
TWD 36.908381
TZS 2977.793835
UAH 51.156547
UGX 4611.675461
USD 1.123697
UYU 45.166861
UZS 13356.414878
VES 1000.131113
VND 28884.059621
VUV 134.25065
WST 3.1231
XAF 655.957
XAG 0.02143
XAU 0.000276106781
XCD 3.036847
XCG 2.024429
XDR 0.794512
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 265.389046
ZAR 18.419152
ZMK 10114.614416
ZMW 22.782267
ZWL 361.829851
SSP 6456.721236
MXV 2.348128
Francia abandona su carretera solar tras tres años de fracasos técnicos y económicos
Francia abandona su carretera solar tras tres años de fracasos técnicos y económicos

Francia abandona su carretera solar tras tres años de fracasos técnicos y económicos

Tres años después de inaugurar la primera carretera solar del mundo en Normandía, Francia ha retirado los paneles dañados tras confirmar que la tecnología no era rentable ni duradera. El experimento, que prometía revolucionar la generación de energía renovable, terminó siendo un fracaso técnico y económico.

Tamaño del texto:

En diciembre de 2016, Francia inauguró en Normandía un kilómetro de carretera cubierto de paneles fotovoltaicos, un proyecto presentado como el mayor de su tipo en el mundo y como anticipo de una revolución que podía extenderse por 1.000 kilómetros de carreteras francesas. La idea parecía irresistible: producir electricidad aprovechando una superficie que ya existía, sin ocupar tejados, campos ni espacios naturales.

Menos de tres años después, 100 metros habían tenido que retirarse.

El experimento se instaló en la carretera departamental 5 de Tourouvre-au-Perche, una pequeña localidad de Normandía, y fue inaugurado el 22 de diciembre de 2016 por la entonces ministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal. Sobre un kilómetro de asfalto se pegaron unos 2.800 m² de losas fotovoltaicas Wattway, desarrolladas por Colas junto al Instituto Nacional de Energía Solar francés tras cinco años de investigación y pruebas.

Las células de silicio estaban encapsuladas en una resina que, según sus responsables, permitiría soportar la circulación de todo tipo de vehículos, incluidos los pesados, sin perder el agarre necesario para funcionar como una carretera convencional.

La promesa era enorme. Francia invirtió unos 5 millones de euros de dinero público en aquel demostrador, pero Tourouvre debía ser solo el principio. Royal llegó a plantear la instalación de 1.000 kilómetros de carreteras solares por todo el país y Colas calculaba que el tramo normando produciría unos 790 kWh diarios, suficiente para generar el equivalente al consumo del alumbrado público de una ciudad de 5.000 habitantes.

Ya entonces había motivos para la cautela: cada vatio pico instalado costaba alrededor de 17 euros, frente a unos 1,30 euros en grandes cubiertas fotovoltaicas y menos de un euro en algunas instalaciones solares sobre suelo.

La realidad de una carretera resultó bastante más agresiva que la de un tejado solar. Dos años y medio después de la inauguración había juntas destrozadas, paneles despegándose del asfalto y numerosos daños en la resina protectora. Para finales de mayo de 2019 tuvieron que retirarse unos 100 metros porque estaban demasiado deteriorados para repararlos.

El tráfico aceleraba el desgaste, las hojas y la suciedad reducían la llegada de luz a las células y algunas tormentas provocaron fallos eléctricos. El pavimento llegó además a generar tanto ruido que las autoridades redujeron la velocidad máxima del tramo a 70 km/h.

El problema estaba en las cifras. Durante su primer año completo, la carretera generó 149.459 kWh, apenas algo más de la mitad de lo previsto originalmente. Wattway alegó que, contando únicamente las losas que habían podido funcionar de manera continua, se había alcanzado alrededor del 83% del objetivo.

Pero la evolución posterior fue todavía peor: la producción cayó hasta 78.397 kWh en 2018 y rondaba los 37.900 kWh en la primera mitad de 2019. También se hundieron los ingresos: frente a los 10.500 euros anuales que se esperaba obtener vendiendo electricidad, el departamento recibió unos 4.550 euros en 2017 y 3.100 en 2018, unas cantidades difíciles de conciliar con los 5 millones invertidos en aquel kilómetro.

Un panel fotovoltaico convencional puede orientarse e inclinarse para aprovechar mejor la radiación solar y, sobre todo, permanece apartado del tráfico. En Tourouvre las células estaban necesariamente horizontales, recibían sombras de coches y otros vehículos, acumulaban hojas y suciedad y tenían que soportar continuamente ruedas, peso y fricción.

El crítico Marc Jedliczka, de la asociación especializada en fotovoltaica Hespul, resumió posteriormente la contradicción con ironía: para que aquella carretera solar funcionase realmente bien, lo mejor sería que no circularan coches sobre ella.

En 2019, Étienne Gaudin, responsable de Wattway, admitió que el modelo utilizado en Tourouvre no sería comercializado: la tecnología no estaba suficientemente madura para el tráfico interurbano y utilizarla con una lógica de producción eléctrica a gran escala no resultaba pertinente.

La empresa cambió entonces radicalmente de escala y comenzó a priorizar módulos de apenas 3, 6 o 9 m² destinados a proporcionar pequeñas cantidades de electricidad para cámaras de vigilancia, marquesinas, pasos de peatones o puntos de recarga de bicicletas. Incluso así, reconocía que su electricidad seguía costando entre cinco y seis veces más que la obtenida mediante paneles fotovoltaicos convencionales.

El fracaso de Normandía enfrió otras iniciativas previstas en Francia y convirtió aquel kilómetro en una prueba a escala real de las dificultades de transformar carreteras convencionales en centrales solares. La idea inicial tenía una lógica atractiva (aprovechar miles de kilómetros de superficie ya construida sin consumir nuevo suelo), pero enfrentaba a las células fotovoltaicas precisamente con condiciones que perjudican su funcionamiento: mala orientación, sombras, suciedad, tráfico y desgaste.

En 2016 Francia había convertido una carretera solar en símbolo de su transición energética. Menos de tres años después, aquel mismo experimento había dejado una lección bastante diferente: disponer de millones de metros cuadrados de asfalto no significa que sean un buen lugar para producir electricidad.

(B.Hartmann--BBZ)