Berliner Boersenzeitung - Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford

EUR -
AED 4.32811
AFN 74.776194
ALL 95.5598
AMD 434.743711
ANG 2.109009
AOA 1081.673099
ARS 1641.587989
AUD 1.625458
AWG 2.120928
AZN 2.006908
BAM 1.958299
BBD 2.373449
BDT 144.854832
BGN 1.965514
BHD 0.444629
BIF 3506.601389
BMD 1.178293
BND 1.496341
BOB 8.14239
BRL 5.784243
BSD 1.178424
BTN 112.256666
BWP 15.844352
BYN 3.295433
BYR 23094.55216
BZD 2.370054
CAD 1.611965
CDF 2605.206621
CHF 0.916357
CLF 0.026871
CLP 1057.576643
CNY 8.006469
CNH 8.003629
COP 4437.34719
CRC 540.093732
CUC 1.178293
CUP 31.224777
CVE 110.789009
CZK 24.330818
DJF 209.406302
DKK 7.470969
DOP 69.696476
DZD 155.82675
EGP 62.111656
ERN 17.674402
ETB 185.114589
FJD 2.572808
FKP 0.864211
GBP 0.865727
GEL 3.151917
GGP 0.864211
GHS 13.302514
GIP 0.864211
GMD 86.015502
GNF 10342.473112
GTQ 8.993698
GYD 246.476591
HKD 9.224152
HNL 31.354184
HRK 7.535071
HTG 154.230067
HUF 356.021657
IDR 20527.580905
ILS 3.419231
IMP 0.864211
INR 112.402895
IQD 1543.564456
IRR 1545393.757698
ISK 143.610156
JEP 0.864211
JMD 185.908793
JOD 0.835409
JPY 185.169977
KES 152.176817
KGS 103.041603
KHR 4727.903983
KMF 493.704814
KPW 1060.464079
KRW 1738.171133
KWD 0.362844
KYD 0.982061
KZT 545.961269
LAK 25863.541867
LBP 105516.18095
LKR 379.587567
LRD 215.892811
LSL 19.359245
LTL 3.479194
LVL 0.712737
LYD 7.45275
MAD 10.718052
MDL 20.197944
MGA 4913.483742
MKD 61.645182
MMK 2473.858305
MNT 4214.410872
MOP 9.503247
MRU 47.07294
MUR 55.061386
MVR 18.157479
MWK 2052.587176
MXN 20.251448
MYR 4.621855
MZN 75.291052
NAD 19.371046
NGN 1611.48105
NIO 43.25527
NOK 10.826044
NPR 179.609703
NZD 1.976558
OMR 0.453017
PAB 1.178404
PEN 4.04037
PGK 5.11291
PHP 72.070281
PKR 328.284123
PLN 4.239677
PYG 7243.211449
QAR 4.291938
RON 5.206287
RSD 117.38983
RUB 86.72262
RWF 1722.665064
SAR 4.420701
SBD 9.464357
SCR 16.210598
SDG 707.568992
SEK 10.859979
SGD 1.495024
SHP 0.879715
SLE 28.988677
SLL 24708.22056
SOS 673.392792
SRD 44.072298
STD 24388.29602
STN 24.979822
SVC 10.311288
SYP 130.257911
SZL 19.370631
THB 38.047039
TJS 11.030115
TMT 4.13581
TND 3.371686
TOP 2.837048
TRY 53.454112
TTD 7.988261
TWD 36.956046
TZS 3078.293969
UAH 51.788921
UGX 4430.691071
USD 1.178293
UYU 46.980608
UZS 14310.374453
VES 588.952344
VND 31018.575797
VUV 139.719435
WST 3.189754
XAF 656.800638
XAG 0.013691
XAU 0.000249
XCD 3.184397
XCG 2.123837
XDR 0.816849
XOF 654.537357
XPF 119.331742
YER 281.140664
ZAR 19.330384
ZMK 10606.055934
ZMW 22.280713
ZWL 379.410019
Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford
Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford / Foto: Peter POWER - AFP

Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford

A primera vista, es un lago diminuto como otros miles en Canadá. Pero lo que hay bajo su superficie lo vuelve extraordinario: la excepcional conservación de sus capas geológicas lo convierte en la nueva referencia mundial del Antropoceno.

Tamaño del texto:

Desde hace años, los geólogos intentan establecer el lugar del mundo (conocido como el "clavo de oro") que constituya el mejor punto de referencia para esta propuesta de nueva época geológica, sinónimo del considerable impacto de la actividad humana sobre el planeta.

Y ese lugar es un pequeño lago de la provincia canadiense de Ontario, a las afueras de Toronto, la principal ciudad del país, según anunció el martes el grupo de trabajo sobre el Antropocentro, creado por la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS).

Cuenta la leyenda local que este lago no tiene fondo. Sin embargo, su profundidad no tiene parangón: los sedimentos muestran, más que en ningún otro lugar de la Tierra, que el hombre ha transformado el planeta a todos los niveles. Y eso incluye el nivel geológico, en la composición física de la tierra.

"El lago es muy profundo, pero no es muy grande. Esto significa que el agua no se mezcla hasta el fondo, por lo que los sedimentos que se acumulan no se alteran", explica Francine McCarthy, de la Universidad de Brock, con quien la AFP se reunió en abril, cuando se tomaban las últimas muestras para seleccionar el "clavo de oro".

- Carbón y petróleo -

Durante siglos, el lago Crawford absorbió silenciosamente los signos de cambio del mundo exterior. Todo lo que flota en la superficie termina en las profundidades del lago.

Los primeros humanos que dejaron su huella en el lago fueron aldeanos iroqueses que construyeron casas en las orillas en el siglo XV. Posteriormente, los sedimentos muestran la creciente influencia de los europeos en el paisaje.

Luego, en el siglo XX, fue el turno de las cenizas negras -resultado de la combustión de carbón y petróleo-, que se acumularon en el lago en esta región de desarrollo urbano e industrialización. Poco a poco, también aparecen en el lodo metales pesados como el cobre y el plomo.

"Podemos observar perturbaciones locales y acontecimientos regionales, como la contaminación", confirma Paul Hamilton, investigador del Museo de Historia Natural de Canadá. Y los sedimentos "también documentan cambios globales, es decir, la lluvia atmosférica de productos químicos".

"Cada año tiene su propia personalidad, un poco como las personas", se entusiasma McCarthy mientras muestra las líneas anuales del "núcleo" geológico extraído del lago.

Estas muestras sirven de marcadores, y extraerlas requiere destreza, precisión y rapidez.

Tim Patterson, investigador de la Universidad Carleton en Ottawa, y su equipo, son especialistas en este campo. Para recuperar capas de sedimentos de las profundidades del lago sin dañarlas, llenan grandes tubos metálicos con hielo seco y alcohol.

En estos largos palos helados, de unos dos metros de largo, que se sumergen en el lago durante media hora, el sedimento se pega formando una sucesión de líneas muy marcadas para cada año, como los anillos de un árbol.

- Gran aceleración -

Durante el muestreo de abril, fueron los restos de plutonio los que interesaron especialmente a Patterson.

De hecho, el inicio del Antropoceno se propuso en 1950 "para destacar algo bastante único en la historia del mundo: las pruebas nucleares", explica.

"Los humanos nunca habían hecho eso antes. Y eso deja una huella, no sólo a nivel regional, sino en todo el mundo", añade el investigador.

La mitad del siglo XX marcaría también ese momento crucial en el que todo se descontroló, cuando la humanidad entró en una fase de gran aceleración (consumo, producción, contaminación, etc).

"Durante 12.000 años, las cosas sucedieron de la misma manera. Y de repente, muy de repente, todo cambió. Hoy, la Tierra ha sido suficientemente modificada por la actividad humana como para comportarse de una forma diferente", afirma McCarthy, que trabaja en el sitio desde 1984.

Y mantiene la esperanza: "Si los geólogos, que son los que descubrieron el plutonio y el petróleo en las rocas, aceptan que hay un cambio fundamental debido al hombre, quizá se tomen medidas".

(K.Müller--BBZ)