Berliner Boersenzeitung - Sistema fiscal español: ¿injusto?

EUR -
AED 4.173909
AFN 75.011235
ALL 93.707341
AMD 415.321178
AOA 1043.336123
ARS 1701.430095
AUD 1.630979
AWG 2.048598
AZN 1.935282
BAM 1.956379
BBD 2.288868
BDT 140.29155
BHD 0.428525
BIF 3398.991722
BMD 1.136532
BND 1.470129
BOB 12.949835
BRL 5.814152
BSD 1.136432
BTN 108.85276
BWP 15.654568
BYN 3.259951
BYR 22276.019465
BZD 2.285577
CAD 1.603544
CDF 2568.561245
CHF 0.931757
CLF 0.027183
CLP 1069.86193
CNY 7.689891
CNH 7.697086
COP 3643.799884
CRC 517.05086
CUC 1.136532
CUP 30.118088
CVE 110.297667
CZK 24.186186
DJF 202.369936
DKK 7.474853
DOP 66.209609
DZD 151.683779
EGP 57.449514
ERN 17.047974
ETB 183.422824
FJD 2.538106
FKP 0.854303
GBP 0.85553
GEL 2.978291
GGP 0.854303
GHS 13.238921
GIP 0.854303
GMD 84.103034
GNF 9974.954272
GTQ 8.66953
GYD 237.710402
HKD 8.912391
HNL 30.444017
HRK 7.534413
HTG 148.523335
HUF 360.947097
IDR 20574.631652
ILS 3.473866
IMP 0.854303
INR 108.84427
IQD 1488.740919
IRR 1562873.023925
ISK 142.396142
JEP 0.854303
JMD 179.9633
JOD 0.805814
JPY 186.305967
KES 147.179854
KGS 99.389884
KHR 4594.340489
KMF 492.118137
KRW 1658.76648
KWD 0.353064
KYD 0.946976
KZT 543.508579
LAK 25756.628313
LBP 101765.63982
LKR 381.883102
LRD 205.690014
LSL 19.096872
LTL 3.355882
LVL 0.687477
LYD 7.291159
MAD 10.660957
MDL 20.114869
MGA 4870.442474
MKD 61.537955
MMK 2386.915483
MNT 4086.77647
MOP 9.178818
MRU 45.458463
MUR 53.973497
MVR 17.570519
MWK 1970.583626
MXN 19.862652
MYR 4.650667
MZN 72.635781
NAD 19.096956
NGN 1551.911388
NIO 41.822202
NOK 11.008264
NPR 174.164816
NZD 1.96916
OMR 0.437003
PAB 1.136437
PEN 3.868329
PGK 5.011484
PHP 70.080804
PKR 315.666691
PLN 4.326639
PYG 6836.024618
QAR 4.142827
RON 5.231906
RSD 117.409373
RUB 89.27261
RWF 1665.986084
SAR 4.260957
SBD 9.165726
SCR 15.381488
SDG 682.480923
SEK 11.06323
SGD 1.47003
SLE 27.560522
SOS 649.489501
SRD 42.882539
STD 23523.909582
STN 24.50715
SVC 9.943945
SZL 19.099573
THB 38.204511
TJS 10.472001
TMT 3.989226
TND 3.374184
TRY 53.84852
TTD 7.729255
TWD 36.833965
TZS 3007.535739
UAH 51.105436
UGX 4290.251765
USD 1.136532
UYU 45.653521
UZS 13694.055754
VES 843.172333
VND 29907.829195
VUV 135.43663
WST 3.126607
XAF 656.148444
XAG 0.019808
XAU 0.000282
XCD 3.071534
XCG 2.048098
XDR 0.815156
XOF 656.151332
XPF 119.331742
YER 270.664953
ZAR 19.081417
ZMK 10230.143961
ZMW 21.251294
ZWL 365.962713

Sistema fiscal español: ¿injusto?




En España se está librando un acalorado debate sobre el sistema fiscal, que los críticos califican como uno de los más injustos de Europa. El creciente descontento se alimenta de una combinación de elevada presión fiscal, distribución desigual de la carga tributaria y unas políticas que muchos consideran contraproducentes para el crecimiento económico y la justicia social.

La presión fiscal en España ha alcanzado máximos históricos en los últimos años. En 2024, se prevé que la presión fiscal se sitúe en torno al 39 % del producto interior bruto (PIB), lo que situaría a España cerca de la media europea, que se sitúa en torno al 41 %. Especialmente llamativo es el denominado «gasto fiscal», que mide la presión fiscal en relación con la capacidad económica. En España, este se sitúa entre un 14 % y un 18 % por encima de la media de la UE, lo que significa que los contribuyentes españoles pagan muchos más impuestos en proporción a sus ingresos que sus vecinos europeos. Los más afectados son los trabajadores y las pequeñas empresas, que soportan una elevada carga del impuesto sobre la renta (IRPF) y las cotizaciones sociales.

Una de las principales críticas es la falta de progresividad del sistema fiscal. Si bien el impuesto sobre la renta es, en teoría, progresivo, los hogares más pobres soportan una carga desproporcionadamente alta a través de impuestos indirectos como el impuesto sobre el valor añadido (IVA). Los estudios muestran que el 20 % de los hogares más pobres pagan casi el mismo tipo impositivo efectivo que el 1 % más rico, lo que agrava la desigualdad. El IVA grava más a los hogares con bajos ingresos, ya que estos destinan una mayor parte de sus ingresos al consumo. Por el contrario, los hogares ricos se benefician de desgravaciones fiscales y de estructuras financieras complejas que reducen su carga fiscal.

Las empresas también son objeto de críticas. El tipo impositivo del impuesto de sociedades en España, del 25 %, es considerablemente superior a la media de la UE, que se sitúa en el 21,3 %. Además, las cotizaciones sociales de las empresas representan una parte importante de la carga fiscal, lo que afecta a la competitividad. Los críticos argumentan que la elevada fiscalidad de las empresas frena la inversión y provoca la fuga de capitales al extranjero. Son especialmente controvertidos los nuevos impuestos a los bancos, las empresas energéticas y los grandes patrimonios, que se introdujeron inicialmente con carácter temporal, pero que ahora se mantendrán de forma permanente. Aunque estas medidas han generado unos ingresos récord de casi 3000 millones de euros en 2023, son criticadas por lastrar la economía y poner en peligro el empleo.

El Gobierno defiende su política fiscal argumentando que es necesaria para sanear las finanzas públicas y financiar programas sociales. De hecho, España ha avanzado en la reducción del déficit presupuestario, que se prevé que se sitúe en el 2,7 % del PIB en 2025. También se prevé que la deuda se reduzca por debajo del 100 % del PIB para 2027. La Comisión Europea ha valorado positivamente el plan fiscal de España para 2025-2028, ya que cumple las nuevas normas fiscales de la UE y fomenta un crecimiento equilibrado. No obstante, sigue sin estar claro si esta política es sostenible a largo plazo. Los críticos advierten de que la elevada presión fiscal podría frenar el crecimiento económico, especialmente en un momento en el que la productividad se estanca y la inversión se debilita.

Otro problema es el elevado desempleo y la economía sumergida, que suponen una carga adicional para el sistema fiscal. Si España alcanzara las tasas de desempleo de la UE, se podrían obtener ingresos adicionales de hasta 14 000 millones de euros. La economía sumergida, que se estima que representa el 20 % del PIB, priva al Estado de recursos adicionales. En lugar de seguir aumentando los tipos impositivos, los expertos reclaman una base impositiva más amplia y una lucha más eficaz contra la evasión fiscal.

La percepción pública del sistema fiscal está marcada por la frustración. Muchos españoles consideran que la política fiscal es una «caza fiscal» que afecta sobre todo a la clase media y a las pequeñas empresas, mientras que las grandes empresas y los súper ricos suelen encontrar lagunas legales. El debate sobre una reforma fiscal que genere más justicia y competitividad está cobrando impulso. Las propuestas van desde una reducción de los impuestos a las empresas hasta un mayor gravamen del patrimonio para reducir la desigualdad de ingresos.

España se encuentra en una encrucijada. Mientras el Gobierno apuesta por la consolidación y la justicia social, los críticos advierten de un sistema que frena el crecimiento y la innovación. La pregunta sigue siendo cómo puede España encontrar un equilibrio entre la responsabilidad fiscal y el dinamismo económico sin poner en peligro la cohesión social.