Berliner Boersenzeitung - Indonesia jaquea a Potencias

EUR -
AED 4.176583
AFN 75.049755
ALL 93.588017
AMD 417.004635
AOA 1042.738243
ARS 1702.037602
AUD 1.626535
AWG 2.049658
AZN 1.934129
BAM 1.951903
BBD 2.290557
BDT 140.38969
BHD 0.428808
BIF 3394.301894
BMD 1.13712
BND 1.467129
BOB 12.799837
BRL 5.832327
BSD 1.137244
BTN 109.018641
BWP 15.614441
BYN 3.262515
BYR 22287.543424
BZD 2.287253
CAD 1.606238
CDF 2569.890314
CHF 0.930843
CLF 0.027169
CLP 1069.324633
CNY 7.693865
CNH 7.692324
COP 3643.058169
CRC 517.568868
CUC 1.13712
CUP 30.133668
CVE 110.698335
CZK 24.193926
DJF 202.089027
DKK 7.475054
DOP 66.285736
DZD 151.727028
EGP 57.642638
ERN 17.056793
ETB 181.910682
FJD 2.536061
FKP 0.853565
GBP 0.855057
GEL 2.984917
GGP 0.853565
GHS 13.24773
GIP 0.853565
GMD 84.147079
GNF 9961.167739
GTQ 8.677636
GYD 237.844518
HKD 8.917007
HNL 30.446377
HRK 7.536602
HTG 148.666433
HUF 359.842106
IDR 20538.653537
ILS 3.474813
IMP 0.853565
INR 108.900064
IQD 1489.626627
IRR 1563681.538046
ISK 142.592248
JEP 0.853565
JMD 179.92076
JOD 0.806193
JPY 186.169604
KES 147.255225
KGS 99.44087
KHR 4595.656402
KMF 492.373094
KRW 1666.289206
KWD 0.353008
KYD 0.947745
KZT 540.408613
LAK 25761.443854
LBP 101829.056893
LKR 382.416446
LRD 206.043802
LSL 19.137644
LTL 3.357619
LVL 0.687832
LYD 7.283254
MAD 10.646284
MDL 19.987882
MGA 4898.140071
MKD 61.407391
MMK 2387.426982
MNT 4083.989575
MOP 9.18616
MRU 45.541058
MUR 53.831668
MVR 17.568831
MWK 1975.17702
MXN 19.846151
MYR 4.6482
MZN 72.659852
NAD 19.137386
NGN 1551.985981
NIO 41.68664
NOK 10.977878
NPR 174.422738
NZD 1.968466
OMR 0.437261
PAB 1.137249
PEN 3.869052
PGK 4.997647
PHP 70.177371
PKR 315.948915
PLN 4.323192
PYG 6877.268455
QAR 4.143834
RON 5.229138
RSD 117.388284
RUB 88.71172
RWF 1667.017279
SAR 4.26157
SBD 9.189182
SCR 15.985492
SDG 682.842734
SEK 11.086143
SGD 1.468141
SLE 27.546714
SOS 649.866545
SRD 42.904675
STD 23536.079107
STN 24.959774
SVC 9.951131
SZL 19.138277
THB 38.241031
TJS 10.497256
TMT 3.979918
TND 3.369282
TRY 53.850004
TTD 7.723646
TWD 36.724872
TZS 2998.019122
UAH 51.07542
UGX 4270.529551
USD 1.13712
UYU 45.668815
UZS 13651.120127
VES 842.948326
VND 29923.301286
VUV 135.41767
WST 3.134266
XAF 654.675745
XAG 0.019473
XAU 0.000279
XCD 3.073123
XCG 2.049608
XDR 0.813528
XOF 653.843959
XPF 119.331742
YER 271.259791
ZAR 19.046171
ZMK 10235.43865
ZMW 21.250225
ZWL 366.152035

Indonesia jaquea a Potencias




Indonesia ha convertido su “no alineamiento activo” en una maniobra de poder que incomoda por igual a Washington y Pekín. En pocas semanas, Yakarta ha amarrado nueva capacidad para dictar precios y condiciones en minerales críticos, ha profundizado su cooperación militar con Estados Unidos mientras ensaya salidas para reducir la dependencia financiera de China, y ha multiplicado sus palancas diplomáticas al incorporarse al club ampliado de potencias emergentes. El resultado: una posición negociadora que pone en jaque a las dos superpotencias sin renunciar a ninguna de sus ventajas.

El tablero de los minerales críticos
La jugada más visible se libra en el níquel y las tierras raras. Indonesia, primer productor mundial de níquel y clave para las baterías de vehículos eléctricos, reforzó su apuesta por el “downstreaming” —obligar a que el valor añadido se quede en casa— con un plan para un hub de procesamiento que integrará a actores chinos y asiáticos junto a los campeones locales. Al mismo tiempo, el Gobierno ha creado una agencia específica para ordenar la cadena de valor de minerales y tierras raras, con la mira en estándares ambientales y en el cumplimiento de reglas que faciliten el acceso a mercados occidentales. Esta pinza —atraer capital asiático y, a la vez, certificar cadenas “amigables” con los requisitos de subsidios en Estados Unidos— le permite a Yakarta cotizar su níquel a dos demandantes rivales y exigir mejores condiciones a ambos. 

El jaque comercial a Washington… con puerta de salida
En julio y agosto, el péndulo arancelario de Estados Unidos golpeó a Indonesia con un 19% uniforme a prácticamente todas sus exportaciones, una medida concebida para arrancar concesiones comerciales. Yakarta respondió ofreciendo una apertura casi total para bienes estadounidenses y compras voluminosas de energía, agricultura y aeronaves, pero al mismo tiempo negoció exenciones para productos en los que Estados Unidos no compite (palma, cacao, caucho) y mantuvo vivas otras contrapartidas. De facto, Indonesia transforma un castigo en un mecanismo de selección: cede donde le conviene atraer inversión y se blinda donde su ventaja comparativa es incuestionable. 

…y el jaque financiero a Pekín
La dependencia de financiación y tecnología china en grandes infraestructuras —emblematizada por la línea de alta velocidad Yakarta–Bandung— dejó al Estado con una carga de deuda que las autoridades han definido como “bomba de relojería”. La respuesta, lejos de ser ruptura, es una reingeniería: el nuevo fondo estatal explora la reestructuración del proyecto y el reequilibrio de socios para reducir riesgos sin dinamitar la obra. Es una lección de “desacople selectivo”: Indonesia usa su propio balance para forzar condiciones más sostenibles a un proyecto con firma china, mientras preserva la puerta abierta a futuras inversiones del mismo origen. 

Equilibrio duro: ejercicios con EEUU y compras de armamento multivector
En el plano militar, Yakarta mantiene y amplía los ejercicios conjuntos con Estados Unidos y aliados —este año con 6.500 efectivos y once días de maniobras— para elevar la interoperabilidad y enviar una señal de disuasión en el entorno del mar de Natuna. En paralelo, moderniza su fuerza aérea con una cesta plural: contratos con Francia (Rafale) en marcha y negociaciones abiertas con Estados Unidos (F-15) bajo exigencias de alto contenido local. La prioridad no es “elegir bando”, sino blindar autonomía con capacidades propias y opciones de suministro redundantes. 

BRICS como multiplicador, no como alineamiento
La adhesión de Indonesia a BRICS a comienzos de 2025 no es un abandono de su “política exterior libre y activa”, sino una ampliación de su campo de juego. Con asiento en un foro donde China pesa, Yakarta gana voz colectiva del Sur Global a la vez que se reserva márgenes para negociar en solitario con Washington y con Bruselas. La membresía viene acompañada de planes para entrar al banco de desarrollo del bloque, otra palanca para diversificar financiación frente a condicionantes chinos o estadounidenses. 

El tablero del mar de China Meridional: suavizar sin ceder
En el frente más sensible —Natuna—, Indonesia calibra el riesgo de una cooperación marítima con China en áreas delicadas sin reconocer pretensiones ajenas sobre su zona económica exclusiva. La señal es doble: rebajar fricciones prácticas con su mayor socio comercial, pero sin mover una coma en su posición jurídica. Las críticas internas a fórmulas de “desarrollo conjunto” han elevado el coste político de cualquier concesión; eso, paradójicamente, fortalece la mano negociadora de Yakarta con Pekín. 

Soberanía digital: reglas propias para todos
En la economía digital, el Gobierno exige que las plataformas —sean chinas, estadounidenses o locales— recauden impuestos y se adapten a normas de comercio electrónico domésticas. Tras el precedente de forzar la reconfiguración del modelo “social commerce” de firmas extranjeras, Indonesia consolida un principio: si quieres acceder a nuestro mercado de 280 millones de consumidores, cumples nuestras reglas, aportas recaudación y —cada vez más— transfieres capacidades. 

Lo que persigue Yakarta
-  Precio y trazabilidad en minerales críticos para vender a ambos bloques con primas por cumplimiento regulatorio.
-  Financiación diversificada que reduzca la exposición a un solo acreedor (China) sin cerrar el grifo de proyectos.
-  Disuasión creíble con alianzas de entrenamiento occidental y cartera de armamento plural.
-  Mercado digital ordenado que maximice recaudación y “know-how” local.
-  Capacidad de veto en foros del Sur Global para evitar ser sujeto pasivo de la rivalidad entre superpotencias.

Por qué esto pone en jaque a EEUU y China
Para Washington, Indonesia es a la vez socio militar clave, proveedor potencial “compatible” con sus reglas de subvenciones y un negociador duro que puede redirigir flujos hacia Asia si la presión arancelaria se dispara. Para Pekín, es un ancla estratégica del Sudeste Asiático que no acepta diluir su soberanía marítima ni financiar a cualquier precio; un socio que quiere la inversión china, pero con balances saneados y control local sobre la cadena de valor. En ambos casos, Yakarta usa la competencia entre potencias para maximizar su autonomía: la jugada “retorcida” no es escoger, sino hacer que ambos te escojan… a tus términos.