Berliner Boersenzeitung - 2026: BRICS desafían al Dólar

EUR -
AED 4.097449
AFN 71.405838
ALL 90.616631
AMD 401.812176
ANG 1.996881
AOA 1024.222003
ARS 1713.62359
AUD 1.586729
AWG 2.011067
AZN 1.901136
BAM 1.949248
BBD 2.247416
BDT 138.524382
BGN 1.950072
BHD 0.421299
BIF 3348.664286
BMD 1.11571
BND 1.425553
BOB 13.529886
BRL 6.07404
BSD 1.115884
BTN 105.894855
BWP 15.416733
BYN 3.286955
BYR 21867.912013
BZD 2.244137
CAD 1.557179
CDF 2582.868583
CHF 0.919211
CLF 0.028029
CLP 1106.739931
CNY 7.431859
CNH 7.423714
COP 3564.257673
CRC 507.410374
CUC 1.11571
CUP 26.778989
CVE 109.89512
CZK 24.353323
DJF 198.284384
DKK 7.473331
DOP 67.635085
DZD 151.572144
EGP 62.471162
ERN 16.735647
ETB 180.144444
FJD 2.503323
FKP 0.834157
GBP 0.833173
GEL 2.905153
GGP 0.834157
GHS 12.999654
GIP 0.834157
GMD 82.562922
GNF 9875.80474
GTQ 8.530327
GYD 233.890121
HKD 8.751695
HNL 29.991191
HRK 7.552251
HTG 146.193844
HUF 365.770399
IDR 20257.942776
ILS 3.508417
IMP 0.834157
INR 105.955892
IQD 1691.514361
IRR 2084608.919934
ISK 136.009279
JEP 0.834157
JMD 177.313208
JOD 0.791082
JPY 175.639543
KES 144.89766
KGS 97.567376
KHR 4552.758153
KMF 492.028411
KPW 1004.138774
KRW 1488.758952
KWD 0.347165
KYD 0.92987
KZT 505.929434
LAK 25123.453969
LBP 99922.520078
LKR 371.142489
LRD 189.679884
LSL 18.595196
LTL 3.294401
LVL 0.674882
LYD 7.172858
MAD 10.971273
MDL 19.973579
MGA 5047.215888
MKD 61.373706
MMK 2342.889781
MNT 4014.19357
MOP 9.016372
MRU 45.247533
MUR 52.751181
MVR 17.238138
MWK 1934.449804
MXN 20.968745
MYR 4.527778
MZN 71.305434
NAD 18.595196
NGN 1501.980106
NIO 41.06198
NOK 10.263084
NPR 169.431569
NZD 1.980129
OMR 0.42899
PAB 1.115989
PEN 3.862019
PGK 5.077909
PHP 71.054021
PKR 308.685923
PLN 4.404209
PYG 6537.027277
QAR 4.067528
RON 5.337002
RSD 117.453044
RUB 90.005057
RWF 1647.141366
SAR 4.188821
SBD 8.990619
SCR 15.366815
SDG 671.103544
SEK 10.959674
SGD 1.42586
SHP 0.834925
SLE 25.553845
SLL 23395.881486
SOS 637.665207
SRD 41.972449
STD 23092.94018
STN 24.418688
SVC 9.763183
SYP 14506.458423
SZL 18.59018
THB 37.692586
TJS 10.270839
TMT 3.904984
TND 3.336784
TOP 2.686361
TRY 55.727254
TTD 7.56557
TWD 36.423355
TZS 2946.810525
UAH 50.610698
UGX 4742.208913
USD 1.11571
UYU 44.860819
UZS 13383.494263
VES 990.169911
VND 28789.217736
VUV 133.012093
WST 3.094869
XAF 655.957
XAG 0.022737
XAU 0.000287344858
XCD 3.015262
XCG 2.010941
XDR 0.788865
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 263.534658
ZAR 18.66081
ZMK 10042.73102
ZMW 22.500973
ZWL 359.258099
SSP 6409.974876
MXV 2.363292

2026: BRICS desafían al Dólar




La sigla BRICS nació en 2009 para agrupar a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, pero el bloque dejó de ser un club de cinco potencias emergentes. En 2025 incorporó a Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, lo que eleva a once el número de miembros y multiplica su peso demográfico y económico. Además, el grupo creó una categoría de países asociados que incluye a naciones como Bielorrusia, Bolivia, Kazajistán, Malasia, Nigeria y Vietnam. Juntos representan alrededor del 46 % de la población mundial y más del 36 % del PIB global en paridad de poder adquisitivo. Esta expansión ha suscitado más de 30 solicitudes de adhesión, reflejo de un creciente interés en construir un contrapeso a las instituciones financieras dominadas por Occidente.

El bloque no sólo ha crecido en número; también ha reconfigurado sus prioridades. En su cumbre de julio de 2025 en Río de Janeiro, sus líderes descartaron la creación inmediata de una moneda única, pero acordaron intensificar el comercio en monedas locales y desarrollar un sistema de pagos independiente. La India, uno de los miembros clave, insistió en que el grupo «no conspira para socavar el dólar», y los responsables rusos aseguraron que el objetivo es reducir la dependencia de la divisa estadounidense, no sustituirla.

Un dólar debilitado por su propia economía
El 2025 se cerró con uno de los descensos más severos del dólar en cinco décadas. El índice que mide la divisa frente a una cesta de monedas cayó alrededor del 11 % en el primer semestre del año, marcando el fin de un ciclo alcista iniciado en 2010. La caída fue atribuida a la ralentización del crecimiento estadounidense, al aumento de la deuda pública y a la incertidumbre sobre la política comercial, especialmente por la imposición de nuevos aranceles. Analistas de mercados señalaron que la moneda podría perder otro 10 % antes de 2026, ya que se espera que la Reserva Federal reduzca sus tipos de interés a medida que el crecimiento se enfríe.

Además, inversores extranjeros están incrementando sus coberturas contra la depreciación del dólar, lo que implica vender la divisa y presiona aún más su valor. La debilidad de la moneda estadounidense no solo encarece las importaciones para los consumidores estadounidenses, sino que también crea un terreno fértil para que otras economías busquen alternativas. En esta coyuntura, las iniciativas de los BRICS adquieren una relevancia inusitada.

De-dolarización: comercio en monedas locales y oro
Uno de los cambios más notables dentro del bloque es el creciente uso de monedas nacionales en el comercio intrabloque. Según datos presentados en la cumbre de 2025, alrededor del 90 % de las operaciones entre países BRICS ya se liquidan en monedas locales, frente a aproximadamente el 65 % de dos años antes. Este salto obedece a varios factores: los acuerdos energéticos entre China y Rusia, que fijan precios en yuanes o rublos; el aumento de los corredores de comercio en rupias entre India, Rusia y Emiratos Árabes; y el auge de líneas de intercambio de divisas que evitan la plataforma SWIFT.

Paralelamente, los bancos centrales de los BRICS están acumulando oro a un ritmo sin precedentes. Se estima que los bancos centrales compraron más de 2 100 toneladas en 2022 y 2023, y que países como India, Arabia Saudí y la República Kirguisa incrementaron significativamente sus reservas. La cotización del metal alcanzó máximos históricos de más de 4 300 dólares por onza en octubre de 2025, y analistas atribuyen parte de ese repunte al movimiento de de-dolarización del bloque.

Más allá de la acumulación de reservas, el grupo ha ideado una arquitectura de liquidación respaldada en oro para el comercio bilateral. Desde 2017, Rusia y China experimentan con el uso de yuanes convertibles en oro a través de la Bolsa de Oro de Shanghái. Este mecanismo, que se ha extendido a Arabia Saudí y otros socios, permite liquidar exportaciones de energía garantizando la convertibilidad de la moneda en oro. El ministro de Exteriores ruso declaró que ningún miembro propone reemplazar el dólar, sino realizar las transacciones en monedas nacionales.

BRICS Pay: un sistema de pagos sin SWIFT
Además del comercio en monedas locales y el uso del oro, los BRICS trabajan en BRICS Pay, una plataforma de pagos transfronterizos destinada a vincular los sistemas de mensajería financiera de cada país. El prototipo se presentó en Moscú en octubre de 2024, pero a mediados de 2025 seguía en fase de planificación. Los países esperan desplegar pruebas más amplias hacia finales de 2025 o a lo largo de 2026.

BRICS Pay pretende interconectar sistemas ya existentes, como el SPFS ruso, el CIPS chino, la UPI india y Pix de Brasil, e integrar las futuras monedas digitales de los bancos centrales. La meta es procesar hasta 20 000 mensajes por segundo con estándares de seguridad y autenticación rigurosos. Sin embargo, persisten desafíos: la interoperabilidad entre sistemas de 11 economías con marcos regulatorios y niveles de desarrollo financiero muy distintos, así como la necesidad de armonizar normas contra el blanqueo de capitales.

Funcionarios rusos insinuaron que un proyecto piloto podría estar listo antes de finales de 2026, aunque el vicecanciller del mismo país aclaró posteriormente que la puesta en marcha plena se prevé para 2030. Aun así, países sudamericanos han expresado que están «listos para aceptar el sistema de pagos» una vez que esté operativo.

Tensión con Washington y aranceles
Desde Estados Unidos se observa con recelo esta agenda. El presidente estadounidense ha calificado al bloque como un “ataque” al dólar y ha prometido imponer aranceles del 100 % a cualquier país que impulse una nueva moneda o sistemas de pago alternativos, asegurando incluso que sus advertencias provocaron que países «abandonaran» el proyecto. En los meses previos, ya había amenazado con gravar en un 10 % a aquellos que «se alineen con políticas antiamericanas».

A pesar de estas presiones, varios miembros del bloque han respondido que las iniciativas no están dirigidas contra nadie. Funcionarios brasileños aseguraron que su presidencia de los BRICS en 2025 no promovería una moneda común y que las reformas buscaban facilitar pagos en monedas locales y reducir costes de transacción, sin eliminar las reservas en dólares. India, por su parte, subrayó la importancia de respetar el multilateralismo y el derecho a elegir sistemas de pago sin perder relaciones con Occidente. El Kremlin remarcó que el bloque «nunca ha tenido como objetivo a terceros países ni sus divisas».

La tensión se refleja también en el comercio. Las amenazas de aranceles han obligado a Rusia, India y Brasil a intensificar sus alianzas bilaterales y a buscar mercados alternativos para sus exportaciones. Al mismo tiempo, algunos expertos advierten que presionar a los países para que utilicen el dólar podría acelerar el uso de monedas locales y fortalecer la tendencia de de-dolarización.

El papel del Banco de Desarrollo y las finanzas locales
La creación de infraestructura financiera en monedas locales es otro pilar del plan. El Banco de Desarrollo de los BRICS (NDB, por sus siglas en inglés), con sede en Shanghái, ha recaudado fondos en yuanes y rands y planea emitir su primer bono en rupias antes de marzo de 2026 para financiar proyectos en India. La emisión, de entre 400 y 500 millones de dólares, busca diversificar el financiamiento y fomentar la internacionalización de la rupia.

Según su estrategia 2022‑2026, la institución pretende que al menos el 30 % de sus préstamos se otorguen en las monedas de los países miembros. Funcionarios brasileños y chinos han señalado que la clave no es crear una nueva divisa, sino consolidar un conjunto de instrumentos financieros que permita a cada economía reducir su exposición al dólar y abaratar las transacciones internacionales.

Perspectivas para la cumbre de 2026
La próxima cumbre, prevista para 2026 en la India, se perfila como un punto de inflexión. Aunque ninguna autoridad ha confirmado el lanzamiento de una moneda conjunta, se espera que el encuentro profundice en la interoperabilidad de los sistemas de pago, en la expansión de las líneas de intercambio de divisas y en la incorporación de las futuras monedas digitales de los bancos centrales. Analistas prevén que el BRICS Pay se ensaye en corredores concretos y que la cooperación en comercio de materias primas con liquidaciones en yuanes, rublos, reales o rupias se amplíe.

La debilidad estructural del dólar, el crecimiento de las reservas de oro y el aumento de las tensiones geopolíticas podrían convertir a 2026 en el año en que los BRICS lancen su mayor desafío a la hegemonía del dólar. Sin embargo, los líderes del bloque insisten en que su intención es construir una arquitectura financiera más equilibrada y multipolar, no provocar un colapso de la economía estadounidense. La transición hacia un mundo con múltiples monedas de reserva será gradual y exigirá superar enormes desafíos técnicos, políticos y jurídicos.

Conclusión
El “ataque” que algunos interpretan como inminente no es una ofensiva bélica sino una reorientación silenciosa del comercio y las finanzas. Con un dólar debilitado por factores internos y una coalición de naciones que representa casi la mitad del planeta, el movimiento de los BRICS hacia pagos en monedas locales, sistemas de compensación basados en oro y plataformas digitales autónomas podría transformar el sistema monetario internacional. 2026 marcará probablemente el inicio de una nueva fase en la que los BRICS pondrán a prueba estas herramientas. Si tienen éxito, el dólar seguirá siendo relevante, pero su posición como pilar incontestable del comercio internacional ya no estará asegurada.