Habitantes de RD Congo irrumpen en un hospital para llevarse el cuerpo de un fallecido por ébola
Habitantes de la provincia de Ituri, en República Democrática del Congo, donde se encuentra el epicentro del brote de ébola, asaltaron un hospital exigiendo el cuerpo de un líder religioso fallecido a causa del virus, informaron este lunes las autoridades.
En Mongbwalu, una gran ciudad de la provincia de Ituri, en el noreste del país, se detectó por primera vez el actual brote de la fiebre hemorrágica viral, el 15 de mayo.
Desde entonces, el virus ha matado a más de 200 personas en el país.
El domingo por la noche, "un grupo de jóvenes atacó el hospital en cuatro ocasiones", declaró a la AFP un funcionario del hospital.
"Querían recuperar el cuerpo de un pastor católico que había muerto de ébola", explicó el funcionario, que pidió permanecer en el anonimato. La víctima era "muy conocida, un líder religioso de Mongbwalu", una ciudad de 130.000 habitantes.
Los soldados intervinieron para dispersar a la multitud con disparos de advertencia, indicó la fuente.
El ébola es una enfermedad viral mortal que se transmite por contacto directo con fluidos corporales. Puede provocar hemorragias graves y fallo multiorgánico.
No existe vacuna ni tratamiento para la cepa Bundibugyo responsable del actual brote, el decimoséptimo que afecta a este vasto país de África central de más de 100 millones de habitantes.
Los intentos por frenar la propagación dependen principalmente de las medidas de precaución y del rápido rastreo de contactos.
Pero en las zonas rurales de RDC, "los familiares se lanzan sobre los cuerpos, tocan los cadáveres y la ropa de los fallecidos mientras organizan rituales funerarios que reúnen a muchas personas", explicó la semana pasada a la AFP Jean Marie Ezadri, líder de la sociedad civil en Ituri.
El centro médico de Mongbwalu no es el primero de esa provincia en ser atacado.
El jueves, varias personas incendiaron unas carpas utilizadas para a aislar a pacientes de ébola en el hospital de Rwampara, después de que se le prohibiera a la familia de un fallecido llevarse el cuerpo para enterrarlo, por el riesgo de contagio.
(U.Gruber--BBZ)