Berliner Boersenzeitung - Georgia cede ante Rusia sin oposición

EUR -
AED 4.223641
AFN 71.870242
ALL 96.008357
AMD 435.071371
ANG 2.058835
AOA 1054.617283
ARS 1604.927372
AUD 1.628457
AWG 2.071569
AZN 1.959171
BAM 1.952978
BBD 2.324112
BDT 141.595411
BGN 1.955613
BHD 0.43432
BIF 3425.476113
BMD 1.150073
BND 1.471036
BOB 7.973479
BRL 6.03397
BSD 1.153898
BTN 106.296414
BWP 15.555051
BYN 3.40197
BYR 22541.436182
BZD 2.320816
CAD 1.569309
CDF 2504.859301
CHF 0.905131
CLF 0.026564
CLP 1048.901277
CNY 7.899872
CNH 7.920462
COP 4257.99679
CRC 543.899939
CUC 1.150073
CUP 30.476942
CVE 110.105909
CZK 24.434428
DJF 205.49041
DKK 7.472193
DOP 70.486317
DZD 151.646025
EGP 60.193722
ERN 17.251099
ETB 180.116471
FJD 2.547875
FKP 0.858061
GBP 0.862762
GEL 3.122487
GGP 0.858061
GHS 12.502935
GIP 0.858061
GMD 83.955081
GNF 10116.119473
GTQ 8.848215
GYD 241.421174
HKD 9.002411
HNL 30.544936
HRK 7.53459
HTG 151.146354
HUF 391.841944
IDR 19493.742004
ILS 3.614392
IMP 0.858061
INR 106.298396
IQD 1511.715742
IRR 1520138.102528
ISK 144.403516
JEP 0.858061
JMD 180.603552
JOD 0.815418
JPY 183.31935
KES 149.038153
KGS 100.57426
KHR 4631.207758
KMF 492.231415
KPW 1035.104124
KRW 1714.621526
KWD 0.353142
KYD 0.961611
KZT 564.843865
LAK 24721.387876
LBP 103336.441305
LKR 358.763188
LRD 211.174876
LSL 19.063039
LTL 3.395868
LVL 0.695668
LYD 7.365262
MAD 10.813975
MDL 20.03796
MGA 4782.94363
MKD 61.637855
MMK 2415.177093
MNT 4105.926165
MOP 9.30163
MRU 45.857545
MUR 52.914998
MVR 17.779805
MWK 2000.947963
MXN 20.51443
MYR 4.522129
MZN 73.4872
NAD 19.062956
NGN 1608.527119
NIO 42.467531
NOK 11.183445
NPR 170.069094
NZD 1.973548
OMR 0.442209
PAB 1.153933
PEN 3.948794
PGK 4.976744
PHP 68.505842
PKR 322.348333
PLN 4.271746
PYG 7471.107654
QAR 4.207121
RON 5.094023
RSD 117.421366
RUB 91.415753
RWF 1687.01112
SAR 4.31598
SBD 9.259999
SCR 16.875782
SDG 691.194098
SEK 10.77625
SGD 1.47149
SHP 0.862853
SLE 28.293359
SLL 24116.463866
SOS 658.328755
SRD 42.974212
STD 23804.194795
STN 24.464333
SVC 10.09741
SYP 127.517064
SZL 19.067869
THB 37.078704
TJS 11.060719
TMT 4.036757
TND 3.392598
TOP 2.7691
TRY 50.820876
TTD 7.830686
TWD 36.73361
TZS 3001.514106
UAH 51.093421
UGX 4319.758439
USD 1.150073
UYU 46.143328
UZS 14003.766147
VES 506.508889
VND 30226.225803
VUV 137.546605
WST 3.121786
XAF 654.99068
XAG 0.013712
XAU 0.000225
XCD 3.10813
XCG 2.079695
XDR 0.814598
XOF 655.002053
XPF 119.331742
YER 274.350186
ZAR 19.31122
ZMK 10352.03943
ZMW 22.41532
ZWL 370.323125

Georgia cede ante Rusia sin oposición




Georgia, una nación que durante décadas ha luchado por mantener su soberanía frente a la influencia rusa, parece estar cayendo nuevamente bajo el control de Moscú, mientras la comunidad internacional observa en silencio. La creciente presencia política, económica y militar de Rusia en el país caucásico, combinada con la pasividad de Occidente, ha generado temores de que Georgia esté perdiendo su independencia de facto, un eco inquietante de la invasión rusa de 2008.

El conflicto actual tiene sus raíces en una historia compleja. Desde la guerra de 2008, Rusia ha mantenido el control sobre el 20 % del territorio georgiano, las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, reconocidas como independientes solo por Moscú y un puñado de aliados. Sin embargo, en los últimos años, la influencia rusa se ha intensificado más allá de estas zonas ocupadas. En 2023, el gobierno georgiano, liderado por el partido Sueño Georgiano, restableció vuelos directos con Rusia y eliminó los requisitos de visado para ciudadanos rusos, medidas que han sido interpretadas como un acercamiento pragmático a Moscú. Según datos del Banco Nacional de Georgia, las exportaciones a Rusia crecieron un 6,8 % en 2022, alcanzando los 652 millones de dólares, mientras que las importaciones se dispararon un 79 %, hasta los 1.800 millones, el nivel más alto en 16 años.

La reciente aprobación de la "Ley sobre Transparencia de la Influencia Extranjera" en junio de 2024, conocida como la "ley rusa", ha avivado las alarmas. Esta legislación, que obliga a las ONG con más del 20 % de financiación extranjera a registrarse como "agentes extranjeros", ha sido criticada por imitar las tácticas de represión del Kremlin contra la sociedad civil. Miles de georgianos han salido a las calles de Tiflis en protesta, exigiendo un rumbo proeuropeo, pero el gobierno ha respondido con mano dura, imponiendo multas y detenciones. Analistas como Natia Seskuria, del Royal United Services Institute, advierten que esta ley podría ser un paso hacia la consolidación de un régimen autoritario alineado con Rusia, alejando a Georgia de su aspiración de integrarse en la UE y la OTAN.

Mientras tanto, la "borderización" –el avance gradual de la línea de ocupación rusa en territorio georgiano– continúa sin cesar. Informes de la Misión de Observación de la Unión Europea (EUMM) señalan que, desde 2008, Rusia ha instalado cientos de kilómetros de alambradas y ha secuestrado a ciudadanos georgianos cerca de las fronteras administrativas. En el ámbito militar, más de 10.000 soldados rusos permanecen estacionados en Abjasia y Osetia del Sur, según estimaciones del gobierno georgiano, consolidando el dominio de Moscú.

La respuesta internacional ha sido tibia. Aunque Estados Unidos y la UE han expresado "preocupación" por la deriva autoritaria y la influencia rusa, no han impuesto sanciones significativas ni ofrecido un apoyo concreto para contrarrestar la presión del Kremlin. La guerra en Ucrania, que ha desviado la atención global desde 2022, parece haber relegado a Georgia a un segundo plano. "El Occidente no tiene voluntad ni recursos para enfrentarse a Rusia en otro frente", señala Mark Galeotti, experto en seguridad rusa, en un análisis reciente para el Atlantic Council.

La sociedad georgiana, sin embargo, no se rinde. Las elecciones de octubre de 2024 serán un punto de inflexión: una victoria del Sueño Georgiano podría sellar el giro hacia Rusia, mientras que un triunfo de la oposición prooccidental podría reavivar las esperanzas de independencia. Por ahora, Georgia se tambalea al borde de caer en manos de Rusia, y el mundo, inmerso en otras crisis, parece incapaz o reacio a actuar.