Berliner Boersenzeitung - Georgia cede ante Rusia sin oposición

EUR -
AED 4.231093
AFN 74.875492
ALL 91.658494
AMD 418.622221
ANG 2.062372
AOA 1057.470115
ARS 1742.479142
AUD 1.617263
AWG 2.07347
AZN 1.963162
BAM 1.953219
BBD 2.320744
BDT 141.871929
BGN 1.939203
BHD 0.43431
BIF 3450.024232
BMD 1.151928
BND 1.467255
BOB 12.669315
BRL 5.928165
BSD 1.152282
BTN 110.566549
BWP 15.628283
BYN 3.499161
BYR 22577.787961
BZD 2.317388
CAD 1.607181
CDF 2660.953754
CHF 0.944506
CLF 0.027824
CLP 1098.639742
CNY 7.72529
CNH 7.725618
COP 3613.137231
CRC 515.416742
CUC 1.151928
CUP 30.526091
CVE 110.584944
CZK 24.312418
DJF 204.720679
DKK 7.4755
DOP 67.790458
DZD 153.931823
EGP 60.133289
ERN 17.278919
ETB 185.402861
FJD 2.549159
FKP 0.854657
GBP 0.857662
GEL 2.994976
GGP 0.854657
GHS 13.252963
GIP 0.854657
GMD 85.242266
GNF 10131.569178
GTQ 8.796415
GYD 241.072517
HKD 9.036794
HNL 30.926003
HRK 7.524053
HTG 150.601664
HUF 364.009578
IDR 20379.909419
ILS 3.487462
IMP 0.854657
INR 110.4946
IQD 1509.601588
IRR 1583440.169853
ISK 139.832346
JEP 0.854657
JMD 181.839735
JOD 0.816722
JPY 178.812627
KES 149.186985
KGS 100.735985
KHR 4665.79458
KMF 491.873815
KPW 1036.735528
KRW 1575.393916
KWD 0.355439
KYD 0.960227
KZT 512.347468
LAK 25794.358098
LBP 103184.709886
LKR 381.915375
LRD 199.914985
LSL 18.759594
LTL 3.401344
LVL 0.69679
LYD 7.31833
MAD 10.865743
MDL 20.089369
MGA 4982.308744
MKD 61.448808
MMK 2418.616242
MNT 4141.267563
MOP 9.310396
MRU 46.135084
MUR 54.474656
MVR 17.751627
MWK 2000.364205
MXN 19.762188
MYR 4.686505
MZN 73.605858
NAD 18.759432
NGN 1528.2863
NIO 42.403788
NOK 10.780317
NPR 176.913013
NZD 2.003266
OMR 0.442913
PAB 1.152253
PEN 3.865775
PGK 5.210116
PHP 72.281748
PKR 319.375609
PLN 4.356407
PYG 6817.991386
QAR 4.188865
RON 5.263387
RSD 117.351521
RUB 97.044019
RWF 1700.146217
SAR 4.323272
SBD 9.257181
SCR 16.87597
SDG 692.881616
SEK 11.27328
SGD 1.46781
SHP 0.85499
SLE 28.383197
SLL 24155.343946
SOS 658.52703
SRD 43.488164
STD 23842.582981
STN 24.467565
SVC 10.082634
SYP 14977.367592
SZL 18.757297
THB 38.3425
TJS 10.627712
TMT 4.031748
TND 3.373443
TOP 2.773566
TRY 56.050509
TTD 7.81244
TWD 36.635344
TZS 3046.852956
UAH 51.386803
UGX 4511.039562
USD 1.151928
UYU 46.358746
UZS 13585.050069
VES 968.983378
VND 29948.398995
VUV 136.108365
WST 3.15252
XAF 655.957
XAG 0.017898
XAU 0.000265
XCD 3.113143
XCG 2.076647
XDR 0.814473
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 272.42826
ZAR 18.767498
ZMK 10368.737374
ZMW 22.613023
ZWL 370.920332
SSP 6514.479165
MXV 2.240763

Georgia cede ante Rusia sin oposición




Georgia, una nación que durante décadas ha luchado por mantener su soberanía frente a la influencia rusa, parece estar cayendo nuevamente bajo el control de Moscú, mientras la comunidad internacional observa en silencio. La creciente presencia política, económica y militar de Rusia en el país caucásico, combinada con la pasividad de Occidente, ha generado temores de que Georgia esté perdiendo su independencia de facto, un eco inquietante de la invasión rusa de 2008.

El conflicto actual tiene sus raíces en una historia compleja. Desde la guerra de 2008, Rusia ha mantenido el control sobre el 20 % del territorio georgiano, las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, reconocidas como independientes solo por Moscú y un puñado de aliados. Sin embargo, en los últimos años, la influencia rusa se ha intensificado más allá de estas zonas ocupadas. En 2023, el gobierno georgiano, liderado por el partido Sueño Georgiano, restableció vuelos directos con Rusia y eliminó los requisitos de visado para ciudadanos rusos, medidas que han sido interpretadas como un acercamiento pragmático a Moscú. Según datos del Banco Nacional de Georgia, las exportaciones a Rusia crecieron un 6,8 % en 2022, alcanzando los 652 millones de dólares, mientras que las importaciones se dispararon un 79 %, hasta los 1.800 millones, el nivel más alto en 16 años.

La reciente aprobación de la "Ley sobre Transparencia de la Influencia Extranjera" en junio de 2024, conocida como la "ley rusa", ha avivado las alarmas. Esta legislación, que obliga a las ONG con más del 20 % de financiación extranjera a registrarse como "agentes extranjeros", ha sido criticada por imitar las tácticas de represión del Kremlin contra la sociedad civil. Miles de georgianos han salido a las calles de Tiflis en protesta, exigiendo un rumbo proeuropeo, pero el gobierno ha respondido con mano dura, imponiendo multas y detenciones. Analistas como Natia Seskuria, del Royal United Services Institute, advierten que esta ley podría ser un paso hacia la consolidación de un régimen autoritario alineado con Rusia, alejando a Georgia de su aspiración de integrarse en la UE y la OTAN.

Mientras tanto, la "borderización" –el avance gradual de la línea de ocupación rusa en territorio georgiano– continúa sin cesar. Informes de la Misión de Observación de la Unión Europea (EUMM) señalan que, desde 2008, Rusia ha instalado cientos de kilómetros de alambradas y ha secuestrado a ciudadanos georgianos cerca de las fronteras administrativas. En el ámbito militar, más de 10.000 soldados rusos permanecen estacionados en Abjasia y Osetia del Sur, según estimaciones del gobierno georgiano, consolidando el dominio de Moscú.

La respuesta internacional ha sido tibia. Aunque Estados Unidos y la UE han expresado "preocupación" por la deriva autoritaria y la influencia rusa, no han impuesto sanciones significativas ni ofrecido un apoyo concreto para contrarrestar la presión del Kremlin. La guerra en Ucrania, que ha desviado la atención global desde 2022, parece haber relegado a Georgia a un segundo plano. "El Occidente no tiene voluntad ni recursos para enfrentarse a Rusia en otro frente", señala Mark Galeotti, experto en seguridad rusa, en un análisis reciente para el Atlantic Council.

La sociedad georgiana, sin embargo, no se rinde. Las elecciones de octubre de 2024 serán un punto de inflexión: una victoria del Sueño Georgiano podría sellar el giro hacia Rusia, mientras que un triunfo de la oposición prooccidental podría reavivar las esperanzas de independencia. Por ahora, Georgia se tambalea al borde de caer en manos de Rusia, y el mundo, inmerso en otras crisis, parece incapaz o reacio a actuar.