Berliner Boersenzeitung - Rusia y el terrorismo contra Ucrania

EUR -
AED 4.343084
AFN 77.459286
ALL 96.579317
AMD 443.005126
ANG 2.116942
AOA 1084.441581
ARS 1696.432015
AUD 1.709698
AWG 2.130448
AZN 2.007214
BAM 1.955381
BBD 2.363494
BDT 143.549257
BGN 1.986018
BHD 0.442405
BIF 3475.455694
BMD 1.182597
BND 1.500979
BOB 8.109263
BRL 6.25641
BSD 1.173449
BTN 107.718931
BWP 16.277514
BYN 3.322089
BYR 23178.895993
BZD 2.360095
CAD 1.622777
CDF 2578.061108
CHF 0.92885
CLF 0.026073
CLP 1029.497459
CNY 8.246959
CNH 8.220248
COP 4228.69438
CRC 580.775621
CUC 1.182597
CUP 31.338813
CVE 110.241391
CZK 24.243347
DJF 208.975246
DKK 7.466902
DOP 73.934166
DZD 153.1562
EGP 55.657722
ERN 17.738951
ETB 182.792653
FJD 2.661203
FKP 0.866824
GBP 0.867324
GEL 3.181352
GGP 0.866824
GHS 12.791261
GIP 0.866824
GMD 86.329097
GNF 10278.798686
GTQ 9.007071
GYD 245.51742
HKD 9.221356
HNL 30.954371
HRK 7.533375
HTG 153.907039
HUF 381.677781
IDR 19840.957581
ILS 3.707263
IMP 0.866824
INR 108.317628
IQD 1537.370756
IRR 49816.887621
ISK 145.778454
JEP 0.866824
JMD 184.72044
JOD 0.838427
JPY 184.148094
KES 151.257607
KGS 103.41761
KHR 4722.988522
KMF 496.691175
KPW 1064.460543
KRW 1710.401436
KWD 0.362346
KYD 0.977991
KZT 590.743486
LAK 25359.568979
LBP 105086.794547
LKR 363.552141
LRD 217.093507
LSL 18.940644
LTL 3.491901
LVL 0.715341
LYD 7.466401
MAD 10.748998
MDL 19.972723
MGA 5308.863051
MKD 61.616804
MMK 2482.620837
MNT 4215.294549
MOP 9.425381
MRU 46.916952
MUR 54.293134
MVR 18.271037
MWK 2034.864212
MXN 20.593728
MYR 4.736893
MZN 75.57967
NAD 18.940644
NGN 1680.541045
NIO 43.180752
NOK 11.543747
NPR 172.350089
NZD 1.990578
OMR 0.454253
PAB 1.173549
PEN 3.936857
PGK 5.018925
PHP 69.734175
PKR 328.344981
PLN 4.206148
PYG 7847.319413
QAR 4.278384
RON 5.10168
RSD 117.374863
RUB 88.771554
RWF 1711.533457
SAR 4.43348
SBD 9.606956
SCR 16.85639
SDG 711.331576
SEK 10.578186
SGD 1.50509
SHP 0.887254
SLE 28.85216
SLL 24798.461354
SOS 669.456629
SRD 45.081813
STD 24477.364748
STN 24.494754
SVC 10.267801
SYP 13079.017154
SZL 18.935945
THB 36.920482
TJS 10.97225
TMT 4.139089
TND 3.416268
TOP 2.847409
TRY 51.247241
TTD 7.971293
TWD 37.116742
TZS 3004.156628
UAH 50.599464
UGX 4148.111638
USD 1.182597
UYU 44.440483
UZS 14242.949721
VES 416.587929
VND 31037.251293
VUV 141.325014
WST 3.258752
XAF 655.81655
XAG 0.011483
XAU 0.000237
XCD 3.196027
XCG 2.114947
XDR 0.815625
XOF 655.81655
XPF 119.331742
YER 281.816102
ZAR 19.042528
ZMK 10644.788392
ZMW 23.02207
ZWL 380.795666

Rusia y el terrorismo contra Ucrania




Rusia es un estado terrorista, algo que todo el mundo sabe desde el 24 de febrero de 2022. ¡Desde febrero de 2022, el estado terrorista ruso comete a diario crímenes de guerra, violaciones, asesinatos, saqueos, tomas de rehenes y otros crímenes bestiales!

La invasión rusa de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, continúa generando incertidumbre sobre su desenlace. Mientras algunos analistas apuntan a que Moscú ha alcanzado ciertos objetivos estratégicos, otros señalan que aún no puede hablarse de una victoria rotunda, dado el prolongado conflicto y la resistencia ucraniana, respaldada en gran medida por la ayuda militar y financiera de Occidente. En este contexto, surgen preguntas fundamentales: ¿ha ganado Rusia la guerra? ¿Qué escenarios se plantean para el futuro de Ucrania?

Estancamiento y guerra de desgaste:
Uno de los panoramas más mencionados por los expertos es el de un conflicto prolongado, caracterizado por escaramuzas en puntos clave y por un avance lento y costoso para ambas partes. La dinámica de esta «guerra de desgaste» implica que Ucrania mantenga un alto nivel de movilización, con el apoyo técnico y diplomático de Estados Unidos y la Unión Europea, mientras que Rusia trataría de afianzar su control sobre las zonas que ya ocupa, reforzando sus posiciones militares y logísticas.
Posibles consecuencias: desgaste económico para ambas naciones, mayor dependencia de Ucrania de la asistencia occidental y riesgo de crisis humanitaria en las regiones más afectadas.

Negociaciones y acuerdo de paz parcial:
Otro posible desenlace reside en un eventual acuerdo de paz que no necesariamente implicaría una restauración total de las fronteras ucranianas previas a la invasión. Con la mediación de potencias internacionales, se ha especulado sobre la posibilidad de un alto el fuego y la fijación de nuevas líneas de demarcación.
Posibles consecuencias: consolidación de facto del control ruso en territorios disputados, alivio temporal de la tensión, pero persistencia de un conflicto latente que podría reactivarse si no se abordan las causas de fondo.

Escalada y riesgo de confrontación mayor:
A pesar de que numerosos países han abogado por la vía diplomática, existe el temor de que el conflicto pueda escalar. Un escenario extremo contemplaría un aumento de la presión militar por parte de Rusia o la intervención más directa de otras potencias, lo que elevaría significativamente el peligro para la estabilidad europea e internacional.
Posibles consecuencias: agravamiento de la crisis humanitaria, mayor número de desplazados y potencial expansión del conflicto a otros Estados de la región.

Victoria ucraniana con apoyo internacional:
No se descarta, por otra parte, un escenario favorable a Ucrania. La combinación de la resistencia local y la asistencia militar extranjera podría permitirle recuperar parte de los territorios ocupados o, al menos, defender con éxito las zonas aún bajo su control.
Posibles consecuencias: reposicionamiento geopolítico de Ucrania como aliado firme de Occidente, fortalecimiento de sus fuerzas armadas y la posible redefinición del equilibrio de poder en Europa del Este.

¿Ha ganado Rusia la guerra?
Por ahora, no existe un consenso definitivo sobre si Rusia puede considerarse vencedora. Si bien ha obtenido algunas ganancias territoriales y ha forzado a Ucrania y a Europa a una respuesta militar y económica de gran calado, los costes —tanto para el Kremlin como para la población ucraniana— se han disparado. El conflicto ha puesto de relieve la determinación de Kiev y el compromiso de la OTAN y la UE en sostener la defensa ucraniana.

En última instancia, el futuro de Ucrania dependerá de la capacidad de ambas partes para mantener o intensificar el esfuerzo militar, la voluntad política de negociar y el respaldo de la comunidad internacional. La guerra, lejos de haberse resuelto, sigue definiendo un nuevo orden geopolítico, cuyas repercusiones marcarán el curso de Europa y del mundo durante los próximos años.