Berliner Boersenzeitung - Rusia y el terrorismo contra Ucrania

EUR -
AED 4.314488
AFN 75.18721
ALL 95.688088
AMD 435.595676
ANG 2.102774
AOA 1078.475087
ARS 1633.973039
AUD 1.630402
AWG 2.114657
AZN 1.998766
BAM 1.961577
BBD 2.366701
BDT 144.178705
BGN 1.959702
BHD 0.443667
BIF 3496.233658
BMD 1.17481
BND 1.498935
BOB 8.119499
BRL 5.819892
BSD 1.175076
BTN 111.468071
BWP 15.969183
BYN 3.315933
BYR 23026.270056
BZD 2.363281
CAD 1.596543
CDF 2725.558326
CHF 0.916923
CLF 0.026835
CLP 1056.153391
CNY 8.021895
CNH 8.023692
COP 4296.748985
CRC 534.227816
CUC 1.17481
CUP 31.132457
CVE 110.960467
CZK 24.365494
DJF 208.787383
DKK 7.471879
DOP 69.863818
DZD 155.666918
EGP 62.906519
ERN 17.622145
ETB 184.445765
FJD 2.575302
FKP 0.865387
GBP 0.863831
GEL 3.148086
GGP 0.865387
GHS 13.16053
GIP 0.865387
GMD 85.761064
GNF 10308.955483
GTQ 8.977316
GYD 245.831736
HKD 9.204916
HNL 31.273221
HRK 7.55172
HTG 153.929029
HUF 362.835866
IDR 20364.562467
ILS 3.45844
IMP 0.865387
INR 111.501775
IQD 1539.000703
IRR 1543699.941842
ISK 144.125646
JEP 0.865387
JMD 184.122221
JOD 0.832992
JPY 184.199604
KES 151.726387
KGS 102.702449
KHR 4713.921103
KMF 493.420391
KPW 1057.328698
KRW 1731.352135
KWD 0.361007
KYD 0.979255
KZT 544.27538
LAK 25822.317101
LBP 105204.208814
LKR 375.552727
LRD 216.018091
LSL 19.571543
LTL 3.468908
LVL 0.710631
LYD 7.460234
MAD 10.868458
MDL 20.246088
MGA 4875.460276
MKD 61.753267
MMK 2466.501364
MNT 4203.293503
MOP 9.481709
MRU 46.957596
MUR 55.251448
MVR 18.156673
MWK 2045.924013
MXN 20.478116
MYR 4.664088
MZN 75.081695
NAD 19.572761
NGN 1616.514371
NIO 43.127759
NOK 10.898064
NPR 178.340339
NZD 1.991203
OMR 0.452002
PAB 1.175045
PEN 4.120647
PGK 5.097205
PHP 71.986535
PKR 327.507602
PLN 4.24672
PYG 7226.990198
QAR 4.280417
RON 5.213924
RSD 117.606189
RUB 87.947284
RWF 1716.984372
SAR 4.405513
SBD 9.447949
SCR 16.149313
SDG 705.46077
SEK 10.820233
SGD 1.495826
SHP 0.877114
SLE 28.901366
SLL 24635.167432
SOS 670.816799
SRD 44.005985
STD 24316.188791
STN 24.917714
SVC 10.282287
SYP 129.84582
SZL 19.572646
THB 38.196563
TJS 11.021856
TMT 4.117708
TND 3.385508
TOP 2.82866
TRY 53.076251
TTD 7.976236
TWD 37.158644
TZS 3060.379585
UAH 51.632106
UGX 4418.444389
USD 1.17481
UYU 46.862593
UZS 14038.975967
VES 574.41469
VND 30963.284368
VUV 138.217992
WST 3.18983
XAF 657.942177
XAG 0.01559
XAU 0.000255
XCD 3.174982
XCG 2.117771
XDR 0.817233
XOF 657.893459
XPF 119.331742
YER 280.309859
ZAR 19.448939
ZMK 10574.713735
ZMW 21.944211
ZWL 378.288243

Rusia y el terrorismo contra Ucrania




Rusia es un estado terrorista, algo que todo el mundo sabe desde el 24 de febrero de 2022. ¡Desde febrero de 2022, el estado terrorista ruso comete a diario crímenes de guerra, violaciones, asesinatos, saqueos, tomas de rehenes y otros crímenes bestiales!

La invasión rusa de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, continúa generando incertidumbre sobre su desenlace. Mientras algunos analistas apuntan a que Moscú ha alcanzado ciertos objetivos estratégicos, otros señalan que aún no puede hablarse de una victoria rotunda, dado el prolongado conflicto y la resistencia ucraniana, respaldada en gran medida por la ayuda militar y financiera de Occidente. En este contexto, surgen preguntas fundamentales: ¿ha ganado Rusia la guerra? ¿Qué escenarios se plantean para el futuro de Ucrania?

Estancamiento y guerra de desgaste:
Uno de los panoramas más mencionados por los expertos es el de un conflicto prolongado, caracterizado por escaramuzas en puntos clave y por un avance lento y costoso para ambas partes. La dinámica de esta «guerra de desgaste» implica que Ucrania mantenga un alto nivel de movilización, con el apoyo técnico y diplomático de Estados Unidos y la Unión Europea, mientras que Rusia trataría de afianzar su control sobre las zonas que ya ocupa, reforzando sus posiciones militares y logísticas.
Posibles consecuencias: desgaste económico para ambas naciones, mayor dependencia de Ucrania de la asistencia occidental y riesgo de crisis humanitaria en las regiones más afectadas.

Negociaciones y acuerdo de paz parcial:
Otro posible desenlace reside en un eventual acuerdo de paz que no necesariamente implicaría una restauración total de las fronteras ucranianas previas a la invasión. Con la mediación de potencias internacionales, se ha especulado sobre la posibilidad de un alto el fuego y la fijación de nuevas líneas de demarcación.
Posibles consecuencias: consolidación de facto del control ruso en territorios disputados, alivio temporal de la tensión, pero persistencia de un conflicto latente que podría reactivarse si no se abordan las causas de fondo.

Escalada y riesgo de confrontación mayor:
A pesar de que numerosos países han abogado por la vía diplomática, existe el temor de que el conflicto pueda escalar. Un escenario extremo contemplaría un aumento de la presión militar por parte de Rusia o la intervención más directa de otras potencias, lo que elevaría significativamente el peligro para la estabilidad europea e internacional.
Posibles consecuencias: agravamiento de la crisis humanitaria, mayor número de desplazados y potencial expansión del conflicto a otros Estados de la región.

Victoria ucraniana con apoyo internacional:
No se descarta, por otra parte, un escenario favorable a Ucrania. La combinación de la resistencia local y la asistencia militar extranjera podría permitirle recuperar parte de los territorios ocupados o, al menos, defender con éxito las zonas aún bajo su control.
Posibles consecuencias: reposicionamiento geopolítico de Ucrania como aliado firme de Occidente, fortalecimiento de sus fuerzas armadas y la posible redefinición del equilibrio de poder en Europa del Este.

¿Ha ganado Rusia la guerra?
Por ahora, no existe un consenso definitivo sobre si Rusia puede considerarse vencedora. Si bien ha obtenido algunas ganancias territoriales y ha forzado a Ucrania y a Europa a una respuesta militar y económica de gran calado, los costes —tanto para el Kremlin como para la población ucraniana— se han disparado. El conflicto ha puesto de relieve la determinación de Kiev y el compromiso de la OTAN y la UE en sostener la defensa ucraniana.

En última instancia, el futuro de Ucrania dependerá de la capacidad de ambas partes para mantener o intensificar el esfuerzo militar, la voluntad política de negociar y el respaldo de la comunidad internacional. La guerra, lejos de haberse resuelto, sigue definiendo un nuevo orden geopolítico, cuyas repercusiones marcarán el curso de Europa y del mundo durante los próximos años.